Todas las personas adultas llevamos un niño dentro, más o menos escondido, que pide salir a la luz para dejarse ver. Pensamos que el entorno ideal y más seguro para sacarlo es por ejemplo cuando jugamos con nuestro hijos, pero ¿por qué no hacerlo también en el trabajo?

¡No por favor! ¡Qué vergüenza!
¿Qué pensarán mis compañeros? ¿Y mi jefe? ¡Me van a quitar el variable!

Esto no son más que creencias limitantes que al final reprimen nuestro lado más humano y creativo. Porque no estoy hablando de irnos de juerga con los colegas de trabajo, sino de entrar el juego en la empresa para experimentar, aprender, crear …

Aquí va un ejemplo:

Imagina una empresa en la que la dirección quiere dar a conocer una nueva aplicación para la entrada de pedidos en tiempo real mediante tablets, y que hay varios comerciales reticentes con la puesta en marcha de este proyecto, ya que no están muy puestos con esto de las nuevas tecnologías.

¿Con cuál de estas dos alternativas crees que aceptarían y aprenderían mejor a utilizar este nuevo sistema?

Alternativa 1: enviando una circular interna con las 20 páginas del manual de la nueva aplicación.

Alternativa 2: pidiendo a empleados de las áreas directamente implicadas que escenifiquen una visita comercial antes y después de la implantación de la nueva aplicación y lo graben en vídeo, con pantallazos de la aplicación intercalados, para compartirlo con el resto de compañeros. Por supuesto invitamos a alguno(s) de los comerciales más escépticos a participar en el rodaje… ¡se lo van a pasar pipa fijo! Esto es lo que conocemos como una dinámica de role-playing.

Yo tengo claro con qué alternativa me quedo. Ya te lo imaginas, ¿sí? Habrá quien piense que lleva tiempo hacerlo, pero puede ser el tiempo mejor invertido por todos los beneficios que conlleva realizar una dinámica de gamificación. Sigue leyendo y te hablaré de ellos.

Recuerdo una empresa en la que trabajé donde teníamos un problema con la limpieza en la zona de la cafetera. Había la posibilidad de utilizar tazas de cerámica con la condición de que cada uno se lavara la suya después de utilizarla. Te imaginas el resultado ¿verdad? Pues sí, aglomeración de tazas sucias… Solución: grabé un vídeo instructivo para concienciar a la gente de la norma en beneficio de todos. Nos reímos un rato y muchos se concienciaron para cambiar su mal hábito.

No se trata de gamificar todas las acciones que llevamos a cabo en la empresa. ¡Sería una locura! Sino de encontrar el momento, el espacio y la(s) acción(es) precisa(s) para realizarlas de forma más lúdica. Debe hacerse de forma planificada, estructurada y con un sentido o un objetivo concreto. No vale jugar por jugar.

Ahora quiero compartir contigo algunos de los beneficios refrescantes que produce la gamificación en la empresa:

Contagia Motivación

Igual que la risa es contagiosa, ocurre lo mismo con la motivación en ambientes o dinámicas de gamificación. Evocar los buenos momentos vividos en nuestro entorno de trabajo nos ayuda a ser más positivos y proactivos. Por supuesto debemos estar predispuestos mediante una buena actitud de aceptación para llevar a cabo este tipo de acciones: ¡con la mente abierta y libre de prejuicios! Y la motivación es la mejor semilla para que brote el compromiso, el sentido de pertenencia y la productividad.

[bctt tweet=»La #motivación es la semilla para generar compromiso, sentido de #pertenencia y #productividad.» username=»DavidQuesadaR»]

Facilita las Relaciones Sociales

Permite que podamos conocer mejor a nuestros colegas y responsables bajo un ambiente más distendido y desenfadado. Esto hace que nos podamos abrir más a los demás, mostrar nuestra versión más auténtica y lo que nos hace disfrutar. En resumen, podemos empatizar con mayor facilidad porque el terreno de juego está en óptimas condiciones para ello.

Estimula la Creatividad y la Innovación

Con el juego estimulamos buena parte de las funciones cerebrales que no solemos utilizar en nuestro día a día laboral. En concreto, activamos el sistema cortical derecho para desarrollar la innovación y el sistema límbico derecho para potenciar las relaciones sociales y el desarrollo personal.

¿Qué te parece? Vale la pena probarlo, ¿verdad?

Es una gran herramienta para plantear la creación o transformación de productos y servicios, viendo las cosas desde otra perspectiva. Lo que en inglés se conoce como “Think out of the box” (piensa fuera de la caja).

¡La lluvia de ideas está garantizada!

Si te interesa profundizar en este campo, te recomiendo este libro: Game storming

Descubre el Talento oculto

En muchas ocasiones las dinámicas o proyectos gamificados permiten sacar a la luz un potencial y un talento que quizás ni las propias personas antes conocían. Explorar nuevas formas de actuar y de pensar activa nuevas áreas de nuestro cerebro que antes estaban dormidas.

Es un antídoto contra la Rutina

Sobretodo para personas que realizan tareas monótonas y repetitivas, es una forma de combatir la rutina y el desencanto. La gamificación inyecta una gran dosis de motivación y dinamismo en entornos poco creativos como puede ser una cadena de producción o un call-center. Se trata de buscar un espacio de tiempo para que estas personas puedan ver y pensar en la empresa desde otra perspectiva más estimulante.

 

Gamificación en la empresa by David Quesada

Mi experiencia con la gamificación

Siempre me ha encantado jugar. De joven me gustaba crear mis propios juegos y compartirlos con mi hermano y mis amigos. ¡Y todo vuelve!

En los últimos años he desarrollado diversas dinámicas gamificadas para el coaching de equipos como la Rueda del Liderazgo, el Semáforo interdepartamental o el Motivómetro, así como un juego para trabajar los valores personales y profesionales: “El método VEC – Valores en Colores”.

Actualmente estoy desarrollando un juego colaborativo de simulación empresarial para la cohesión de equipos: TEAM POWER the Game. Estará abierto a cualquier profesional del mundo de la empresa que desee colaborar de una forma muy sencilla.

Para acabar, te pongo algunos ejemplos más de herramientas que hoy en día se están utilizando en el mundo empresarial a través de la gamificación y de profesionales que considero referentes:

¿Qué te parece? ¿Te apetece jugar? Si quieres llevar el juego y el coaching de equipos a tu empresa sin correr riesgos, contacta conmigo en info@david-quesada.com y te explicaré cómo.

Si has tenido alguna experiencia con la gamificación en la empresa, nos encantaría leer tu comentario.

¡Hasta la vista! ¡Y no te olvides de sacar el niño o la niña que hay en ti también en el trabajo! Pero de forma controlada, eh! Los demás te lo agradecerán y tú lo disfrutarás…

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *