Cómo trabajaremos dentro de 10 años

¿Te imaginas cómo será tu trabajo dentro de 10 años? Puede parecer que queda mucho, pero está más cerca de lo que parece. La globalización, las nuevas tecnologías, la optimización de costes, son factores que ya están condicionando la forma en la que nos relacionamos a nivel profesional y empresarial.

¿Te suenan conceptos como autoempleo, dedicación por proyectos o interim management? Son modalidades de relación laboral ampliamente conocidas fuera de nuestras fronteras y que aquí cada vez nos sonarán más. Han llegado para quedarse y por largo tiempo.

Las empresas ya demandan sobretodo perfiles técnicos bajo este tipo de modalidades de contratación. Se están dando cuenta de sus múltiples ventajas. Vivimos en un entorno económico en el que los cambios se suceden a gran velocidad y lo que hoy necesita el mercado seguramente mañana ya estará obsoleto, será historia. Si la empresa no sabe cuáles serán sus necesidades dentro de un año, ¿por qué casarse de forma indefinida con personas que quizás mañana no pueda ocupar? Esta es la filosofía que aplican la mayoría de startups y nuevos negocios que se están creando en la nueva economía. La generación de los Millennials (o Generación Y ) llevan también en su ADN esta mentalidad basada en involucrarse en proyectos ilusionantes, en los que disfruten, aprendan y trabajen de forma colaborativa. Su compromiso dura por el tiempo que se mantengan estas premisas.

Nos aferramos a la aparente seguridad que nos da un contrato indefinido. Esta creencia nos acomoda porque a corto plazo ahuyenta nuestros miedos. Pero, ¿qué ocurrirá si con 50 años nos viéramos abocados al desempleo? Esta misma pregunta me la hice yo hace unos dos años y la respuesta fue contundente: “Voy a construir desde hoy mi propio futuro profesional. Tengo 42 años y si no empiezo ahora, quizás mañana sea demasiado tarde”. Mi empleabilidad y capacitación profesional la establecerá el mercado, no una sola empresa por tiempo indefinido. Evidentemente esto me lleva a estar en permanente alerta, reciclaje, contacto con el mundo empresarial y con las necesidades del mercado, pero a cambio se abre un nuevo mundo de posibilidades.

A nivel directivo esta modalidad de contratación es conocida como Interim Management (en español Dirección de Transición). Según se define en Wikiwand, consiste en una asignación temporal de un ejecutivo de probada capacitación para gestionar un periodo de transición, crisis o cambio en una organización. Algunas de sus ventajas son: rapidez de integración del perfil, transmisión inmediata de experiencia acumulada, flexibilidad y adaptabilidad, ahorro en costes laborales, productividad y eficacia en la función ejecutiva. Puedes encontrar mayor información en la web de AIME (Asociación Interim Management España).

Trabajar de forma interina, por proyectos, a tiempo parcial o bajo demanda nos convertirá en auténticos micro-negocios unipersonales. Entonces más que nunca tendremos que desarrollar y cuidar nuestra marca personal como el bien más preciado que tenemos. Te invito a empezar hoy mismo si no lo estás haciendo ya.

Debemos prestar mucha atención a conceptos como la reputación personal, las redes sociales profesionales, la comunicación y oratoria, la red de contactos y colaboradores, el marketing consciente, los valores personales y profesionales, la responsabilidad social… Todo esto forma parte del nuevo paradigma empresarial y económico que se nos presenta, más allá de títulos académicos, idiomas y capacitación profesional, que también se nos seguirá demandando.

Un futuro ciertamente apasionante que debemos abrazar con optimismo, ¿verdad?

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