¿Qué tienen en común la motivación y la muerte?

Hace tiempo que quería escribir sobre un tema tan delicado e incómodo a priori como es la muerte, de mi experiencia con ella y de su conexión con la motivación. Me he decidido a hacerlo ahora tras caer en mis manos estos días una genial reflexión de la que te hablo al final de este artículo.

La muerte es un término tabú en nuestra cultura occidental. Algo que unimos irremediablemente al dolor, al sufrimiento, a lo indeseado. Cuando hablamos de nuestra propia muerte, de la posibilidad de morir, lo hacemos con la boca pequeña como si el simple hecho de pronunciar la palabra fuera a atraer a los malos espíritus hacia nosotros. ¡Qué mal fario!

Mientras en Occidente la muerte se considera como el final de la vida que es única e irrepetible, en Oriente acepta como un incidente en el camino hacia una experiencia mucho más extraordinaria y profunda. Yo con el tiempo estoy aprendiendo a verlo también así, con espíritu oriental. ¡Es maravilloso cuando lo descubres!

Aprendí esta frase de Raimon Samsó: “La muerte es el mejor invento para vivir la vida intensamente”. Estoy de acuerdo, pero con un cierto matiz. Aquí tenemos la conexión entre estos dos términos, muerte y motivación. Saber que me voy a morir (y cuanto mayor soy más números tengo para que me toque el premio gordo) me puede empujar a vivir la vida con mayor intensidad.

El matiz viene en el hecho que a menudo confundimos la intensidad con la celeridad. Vivimos muy deprisa, atropellados, como si nos fuera la vida terrenal en todo lo que hacemos. El dichoso tiempo que por más que nos empeñemos en estirarlo, se contrae y avanza inexorablemente.

Internet nos ha traído un sinfín de comodidades y ventajas a nuestras vidas, pero también un exceso de información (la “infoxicación”) e impactos emocionales, que si no sabemos digerirlos con calma y control nos pueden acabar pasando factura: estrés, ansiedad, frustración… O la simple percepción de que nunca logramos subir al tren, que nos quedamos en el vagón de cola con miedo a caer y quedar desconectados para siempre. En la Red está el futuro, eso lo tengo claro y apuesto firmemente por ello, pero no debe impedirnos seguir gozando de las relaciones humanas al aire libre con los cinco sentidos.

Llegado este punto, quiero compartir contigo un gran aprendizaje que estoy viviendo actualmente. ¡Vamos a darle la vuelta al calcetín! Es el contrapunto a lo que te acabo de explicar:

Tomar consciencia de que estamos aquí de paso, de que un día u otro voy a morir, quizás dentro de 50 años, dentro de 20, dentro de 10, el año que viene, el mes que viene, la próxima semana, o puede que mañana mismo… lejos de perturbarme me hace sentir una gran paz interior que provoca emociones y sentimientos como los que quiero a compartir aquí contigo:

  • Le quito trascendencia a las cosas negativas que me ocurren. Me digo: “no pasa nada, ¡dentro de 100 años no me voy a acordar de nada!”
  • Disfruto con más intensidad los pequeños placeres: un paseo a la luz del sol, una charla con alguien que disfruta de la vida y de los demás, una tarde jugando con mis hijos, un buen libro que me inspira, un día de lluvia en casa…
  • Me pongo con facilidad en el lugar de otras personas que están sufriendo en la búsqueda de su camino cuando antes me costaba entenderlas.
  • Me doy permiso para expresar lo que siento tal cual cuando antes era más reservado, diplomático y sufría por dentro. Reconozco que todavía lo soy, ¡pero muchísimo menos! O lo que es más importante: lo soy hasta un punto que me permite seguirme queriendo, mantener mi sana autoestima y disfrutar de las relaciones sociales.
  • Cultivo mi conciencia reflexionando sobre todo lo que ocurre a mi alrededor. Para mí es sagrado irme cada día a dormir con la conciencia en paz por haber hecho todo lo que está en mis manos de forma humilde y honesta, entendiendo y asumiendo también mis errores. Estoy aprendiendo a meditar, pero reconozco que todavía me cuesta bastante concentrarme en periodos de más de dos minutos con la mente en blanco. ¡Pero sé que lo conseguiré! Es la forma que más se aproxima a parar el tiempo y oxigenar la mente.

Solo hay algo que me perturba en mi reflexión sobre la vida y la muerte: la tortura. Cuando alguien, sea una persona o las circunstancias, te somete en contra de tu voluntad a seguir en vida bajo unas condiciones infrahumanas.

¿Te has preguntado alguna vez hasta dónde llegaría el límite de tus ganas de vivir esta vida? Un secuestro, una enfermedad degenerativa, una guerra… La reflexión me lleva a pensar sin quererlo en conceptos tabúes como la eutanasia, el suicidio… ¡Uy! ¡Uy! ¡Que me estoy metiendo en camisa de once varas! ¿Y qué pasa si alguien decide quitarse la vida para dejar de sufrir? ¿Qué derecho tenemos a juzgarlo? Total, ¿qué son 20, 30 o 40 años menos de mi mísera vida en la eternidad del universo si no hago daño a nadie? Si pienso que lo que venga después no puede ser peor…

La polémica está servida, lo sé, pero lo voy a dejar aquí, porque esto da para escribir un libro. Prometo volver a hablar de ello algún día. Motivación y suicidio son también dos términos con más en común de lo que podemos pensar. La mente humana, ¡maravilloso y misterioso artilugio!

Para acabar, te propongo un vídeo de Daniel Gabarró en el que hace una serie de reflexiones muy interesantes sobre la muerte.

Espero que hayas disfrutado de este tema como yo escribiendo. Es un post de claros y sombras, pero vamos a quitar hierro al asunto y aplicar la célebre frase de Buda:

El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional (Buda) Clic para tuitear

¿Hasta cuánto dura tu capacidad de sufrimiento? Esto me da una idea para un próximo artículo en el que hablar de nuestro nivel de tolerancia a la frustración. ¡Hasta pronto y feliz vida!

 

Esos locos de los valores…

Hace unas semanas pude asistir a la 2ª Convención de Coaching por Valores en Barcelona, donde me hacía especial ilusión reencontrar a compañeros de viaje con los que había compartido experiencias que ya nunca olvidaré, tanto en la certificación como en el máster de esta metodología tan potente.

Allí estábamos más de cuarenta locos de los valores hablando de nuestra pasión, de cómo podemos contagiar al resto de los mortales con una filosofía de vida y de trabajo basada en la esencia de lo que nos mueve y nos conecta con los demás. Con la que está cayendo ya no es algo necesario… ¡es algo imprescindible! Vivimos en la era de la digitalización y de la automatización, pero si no ponemos remedio también vamos camino de la era de la deshumanización. Pero no pierdo la esperanza, ¡todo lo contrario!

Cuanto más negro lo pinten, mayor motivación tendré para seguir luchando por una noble causa: la de contribuir a formar el Gran Ejército de Buenas Personas. Sí, lo sé, he repetido este concepto varias veces en los últimos posts, pero es que pienso que es la única forma de que vayamos tomando conciencia de lo verdaderamente importante para que este mundo funcione: ser buenas personas. Eso es lo único que les pido a mis hijos que sean el día de mañana: ni ingenieros, ni abogados, ni deportistas de élite, ni famosos… simplemente buenas personas, porque será la mejor forma que tendrán de ser felices y conseguir hacer realidad sus sueños.

“¿A qué quiero que se dediquen mis hijos el día de mañana? ¡A ser buenas personas! Clic para tuitear

Volviendo a la convención, después de ser ponente en la pasada edición, este año he podido disfrutar con mayor intensidad de las ponencias de mis compañeros/as. ¡Unos cracks! Te los voy a presentar, así como el valor principal que cada uno de ellos me hizo sentir:

Abrió la jornada Ana Mª Miranda, mi buena compañera de máster que vino de Tenerife y me hizo tomar conciencia del valor de la cooperación social con su charla “La Rueda de los Valores para la participación ciudadana” con una herramienta innovadora. Gemma Sabaté nos sorprendió con su nuevo taller “Educación por Valores: una aplicación de la metodología en coaching familiar y de adolescentes”. ¡En su primera edición ya ha sido todo un éxito! El próximo será en abril. También Julia Mateo nos habló del mundo de los jóvenes con el método “Cómo hablar para que nos escuchen y cómo escuchar para que nos hablen”, franquicia de los autores del best-seller con el mismo nombre. Ellas dos me inspiraron el valor de la educación humanista, que tan necesario es conectarlo con el mundo real más allá de las materias curriculares tradicionales.

Antes del mediodía Simon Dolan, el creador de la metodología, nos deleitó una vez más con lo último en lo que está trabajando. ¡Una mente inquieta y de gran valor! Nos presentó la nueva caja de la herramienta “El valor de los valores”, la nueva versión del cuento “La isla de los valores”, y por último, presentó su libro “Liderazgo, Dirección y Coaching por Valores”, además de su próximo proyecto para certificar a Directivos en Liderazgo por Valores… ¡lo espero con expectación! Me declaro un fiel seguidor de Simon al que admiro entre otros valores por su humildad y capacidad de ayudar a los demás. Puedes conocerle mejor en la entrevista que tuve el placer de hacerle unos meses atrás:

Entrevista a Simon Dolan by David Quesada

https://youtu.be/TgA3Rk_utWI

 

Por la tarde seguimos aprendiendo de grandes profesionales. La ponencia de Ismael García me impactó. Su espíritu de superación personal es todo un ejemplo. Nació con parálisis cerebral pero ello no le impide vivir la vida que desea y superar cualquier barrera que se interponga en su camino. Toda una lección cuando preguntó a la sala: “¿A santo de qué nos ponen una etiqueta de discapacitado? ¿Cuántos de la sala tenemos alguna discapacidad?” Todos levantamos la mano… Después Alberto Rodrigo me volvió a conmover con su historia  y demostró que con optimismo y buen humor podemos salir de cualquier trance. Él es coach experto en relaciones enfocado al colectivo LGTB. Presentó su libro “Mucho más que dos” que no solo es útil para parejas gays. Tanto Ismael como Alberto me transmitieron con fuerza los valores de la determinación y el espíritu de superación personal.

Mi compañero de máster Angel García nos introdujo al mundo del Mindfulness con una práctica de meditación que me permitió conocer una herramienta muy práctica para aquellos que buscamos desarrollar el valor de la conciencia plena de las cosas.

A continuación Carme Brit, una pedazo de coach y gran comunicadora con quien he tenido el privilegio de colaborar, a través de la metodología Lego Serious Play me hizo aflorar un valor imprescindible en cualquier organización que desee prosperar con pasos de gigante: la diversión en el trabajo. Pero eso sí, bien canalizada y gestionada. La gamificación empresarial lo hace posible y las cartas El valor de los Valores también son un claro ejemplo.

El pastel de valores no podía tener mejor guinda que la de un gran profesional y persona con quien hemos compartido inquietudes e ilusiones en nuestro camino de emprendimiento hasta hacer realidad nuestros sueños profesionales: Pere Berga. Un Mallorquín del que nos puso de relieve el valor del trabajo en equipo a través de los castells. ¡Hasta nos trajo una colla castellera para que lo pudiéramos comprobar in-situ! Gracias también a la Colla castellera de la URL por permitirnos vivir una experiencia “de altos vuelos”.

En definitiva, una nueva experiencia que me reafirma una vez más en la fortuna de pertenecer a esta comunidad de grandes personas que buscan cambiar la conciencia del mundo. Por su puesto todo ello conducido con la pasión contagiosa de David Alonso, Laura Moncho y su equipo de colaboradores, Santi y Robert.

¡Gracias a todos/as!

Te invito a visitar la web de Coaching por Valores para saber más sobre los próximos talleres y certificaciones.

Para acabar, déjame recopilar la lista de valores que afloraron en mí en esta convención y proponerte una acción que he puesto en práctica en mi día a día para cada uno de ellos:

Cooperación social: un buen día decidí hacerme voluntario de Cruz Roja además de ser socio. Contribuir económicamente a una entidad social con lo que humildemente uno pueda es necesario, pero hacerlo como voluntario aportando nuestro bien más valioso que es el tiempo es también muy gratificante.

Educación humanista: durante el año programo un mínimo de dos charlas en institutos y centros de enseñanza donde poder transmitir mi filosofía de vida y de trabajo para formar a los líderes del futuro. ¡Hay que trabajar la base!

Humildad: tengo el hábito de aprender de cualquier persona por sencilla que parezca y de agradecerle la inspiración que me genera su experiencia de vida. Tengo un lema que me encanta: “Pensar que no eres mejor que nadie ya te hace mejor que muchos”.

Ayudar a los demás: cuando decidí emprender en mi profesión actual, lo hice a partir de una necesidad vital de ayudar a personas concretas a mejorar personal y profesionalmente.

Determinación y Espíritu de superación: cuando algo sale mal, acto seguido mido mi nivel de compromiso con el objetivo a partir del tiempo (en minutos, horas o días) que tardo en restituir la ilusión por continuar aunque sea “adaptando en vuelo”.

Conciencia plena: es la madre del cordero, tomar conciencia de todo lo que nos ocurre. Ha sido el aprendizaje más profundo y que más me ha servido en mi proceso de crecimiento personal en los últimos diez años. La pongo en práctica al reflexionar sobre cómo me siento ante cada experiencia de vida y hago interactuar a mis dos yoes.

Diversión: siempre que preparo una sesión individual o grupal con un cliente busco la forma de incorporar elementos lúdicos.

La #diversión multiplica la capacidad de retener el aprendizaje. Clic para tuitear

¡Está demostrado y yo lo he comprobado en multitud de ocasiones!

Trabajo en equipo: siempre que me planteo un nuevo proyecto, antes de lanzarme en solitario pienso en qué personas serían los compañeros/as ideales de viaje. ¡Colaboración al poder!

¿Qué te parecen pues estos valores? ¿Ya pones los tuyos en acción? Si no es así te recomiendo que lo hagas cuanto antes. ¡Verás cómo dejas de sufrir!

 

Equipo Motivado by David Quesada

Cómo atajar de raíz los problemas

Solucionador de problemas inter-personales:  pienso que debería existir una profesión con este nombre, con su correspondiente carrera universitaria y por supuesto debería ser una de las mejor remuneradas. ¿Estás de acuerdo conmigo?

Resolver (y sobretodo prevenir) conflictos entre personas puede ser más complejo que diseñar un cohete para ir a la luna. La mente humana es uno de los artilugios más sofisticados que deben existir en el Universo. Esta afirmación, lejos de desanimarme me llevó un buen día a meterme de cuatro patas en este maravilloso mundo del coaching, la motivación, el liderazgo y la gestión de personas.

Hace unos días conversaba con un empresario y me afirmaba con un cierto aire de aceptación adobado con una dosis de esperanza: “Las personas tienden a acordarse de las malas experiencias y pasan por alto aquellas situaciones en las que estuviste a su lado para apoyarles en lo personal o profesional. Pero debe haber alguna forma de cambiar esta manera de pensar”. Efectivamente, estoy convencido de que existe una forma y la clave es tan simple (o compleja según lo queramos ver) como un cambio de conciencia. Simple porque el camino es uno y claro, y complejo porque quizás nos lleve a cuestionar nuestras propias creencias, nuestra forma de ver el mundo y a los demás.

Raimon Samsó lo dice meridianamente claro cuando afirma:

Los problemas no existen. Solo hay soluciones incómodas. Raimon Samsó Clic para tuitear

La mente humana puede ser muy perversa y nuestro ego, nuestro lado oscuro, aprovecha el mínimo resquicio para hacerse ver. Solo si trabajamos nuestra inteligencia emocional para pasar a un nivel superior de conciencia podremos acallar y educar nuestra voz ceniza interior, la que lo juzga y lo cuestiona todo, la que llevada al extremo saca lo peor del ser humano: matar, robar, extorsionar, engañar, torturar…

Por cierto, ahora me viene a la memoria el reportaje que vi la semana pasada sobre el colosal trabajo de un grupo de socorristas voluntarios de la ONG Proactiva Open Arms (que se nutre solo de fondos de la sociedad civil) en la isla griega de Lesbos para salvar vidas donde las autoridades del primer mundo evitan actuar. Está en catalán, pero he pedido a TV3 que lo traduzca a otros idiomas porque merece ser visto por cuantas más personas mejor. En él se muestra el contraste de los dos extremos de la condición humana: personas que invierten sus ahorros y arriesgan su vida para salvar de la muerte segura a personas que lo dejan todo por un atisbo de esperanza. Y por otro lado, gente sin escrúpulos que se enriquece a costa de la desesperación de los más desamparados que huyen del sinsentido de la guerra.

Señoras y señores, esto es en esencia lo maravilloso y lo miserable a lo que puede llegar nuestra mente y nuestra (in)consciencia. ¡Bienvenidos al Gran Circo de la Vida! La pregunta es: ¿en qué bando queremos jugar? Y cuando lo hemos decidido, ¿qué hacemos en nuestro día a día para ayudar a nuestro “equipo” a conciencia? Me refiero a que cuando damos cabida a emociones como la rabia, el miedo, la envidia, el rencor… desde luego en ese momento nos tocaría calentar banquillo. Si quiero jugar de titular en el Ejército Pacificador de Buenas Personas tengo que acostumbrarme a regatear, pasar y chutar con valores como el respeto, la empatía, la compasión, el perdón, la humildad, la ética… ¡Son valores para ganar la Champions!

Bien, reconozco que me he calentado un poco y quizás pienses que me estoy desviando del título de este artículo, pero te aseguro que todo lo que te he contado tiene relación con el objetivo de atajar de raíz los problemas interpersonales.

Howard Gardner habla de las inteligencias múltiples: verbal, lógico-matemática, espacial, kinestésica, musical, interpersonal e intrapersonal. Solo las dos primeras tienen que ver con lo que conocemos tradicionalmente como CI (Coeficiente Intelectual). ¡Es un alivio saber que dispongo de otras cinco para llegar a ser una persona inteligente en sentido amplio! Je, je.

Para abordar la solución que te voy a proponer me quiero centrar en las dos últimas inteligencias:

Inteligencia interpersonal
Para comprender a los demás, lo que les mueve, les motiva, sus capacidades para liderar, etc. Aquí entran en juego los valores ético-sociales que nos conectan con los demás como la gratitud, la comprensión o el apoyo.

Inteligencia intrapersonal
Para comprenderse a uno/a mismo/a. Lo que buscamos en la vida, nuestros miedos, nuestras necesidades, lo que nos llena. Los valores que nos mueven en este ámbito son de autodesarrollo como la autoestima, el autocontrol, la diversión o el optimismo.

Entonces a continuación voy a proponerte una serie de pautas basadas en estas dos inteligencias para lograr disolver cualquier tipo de conflicto interpersonal, ya sea en el trabajo o fuera de él:

Pautas basadas en la inteligencia interpersonal:

  • Ponte en el lugar del otro, pero de verdad. Siente lo que él/ella siente, ni que sea por unos segundos. Entiende sus miedos sus inseguridades, sus argumentos, sus razones. Toda persona se basa en un porqué verdadero cuando actúa, incluso un asesino en serie. Conectar con esa motivación nos resuelve un 90% del conflicto. También el negociador tiene que encontrar el porqué verdadero en el secuestrador para agotar todas las posibilidades de acuerdo.
  • No juzgues ni prejuzgues: es uno de los mayores divertimentos de nuestro ego, juzgar a los demás, buscar culpables y poner etiquetas a las primeras de cambio. Si estás por ejemplo ante alguien cabreado, que grita, no des por hecho que él/ella es así siempre. Indaga de nuevo en el porqué. Quizás ha tenido un mal día y lo ha pagado contigo. Ayúdale a rebajar su nivel de crispación mostrándote calmado/a y comprensivo/a. Acepta la situación tal como es pero sin dejarte contagiar por el ruido o la toxicidad.
  • Pregunta mucho: haz preguntas sinceras y directas, ¿cómo te sientes? ¿En qué te puedo ayudar? ¿Cómo te sentirías mejor? Habla de tú a tú para conocer sus pretensiones sin involucrar a terceros que no están presentes. Un ejemplo de malas preguntas lo encontramos en una mítica canción de José Luís Perales: “¿Y cómo es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti?…” Cuando las preguntas correctas serían: ¿Cómo te sentiste tú para llegarte a enamorar de otro? ¿En qué piensas que fallé yo?

 

Pautas basadas en la inteligencia intrapersonal:

  • Toma responsabilidad plena del problema y no responsabilices al otro. Piensa siempre en lo que está en tus manos para resolverlo. En qué debes cambiar o puedes ceder tú. La intransigencia enquista el conflicto mientras que la concesión mutua lo disuelve.
Si responsabilizas a los demás de tus problemas, nunca desaparecerán ¡Toma las riendas! Clic para tuitear

 

  • Utiliza otro prisma: intenta ver el problema desde otro punto de vista, aléjate de él o pide opinión imparcial a otros que no estén implicados. A veces estamos tan metidos e impregnados del conflicto que no nos damos cuenta que formamos parte de él.
  • Preserva tu autoestima como tu mayor tesoro: toda decisión que tomes para resolver un conflicto debe contribuir a mantener tu sana autoestima. De lo contrario, aléjate de él.

Si es con la pareja, déjala
Si es con el trabajo, márchate
Si es con un colaborador, sustitúyelo
Si es con un amigo/a, bórralo de Facebook y WhatsApp (ya me entiendes).

Disculpa si piensas que soy radical, pero… ¡con la autoestima no se juega!

Para acabar, te invito a ver el siguiente vídeo en el que explico cómo abordar conflictos con tu equipo en el trabajo:

 

 

Espero que estas pautas te puedan ser de utilidad. Si las pones en práctica o ya lo has hecho, cuéntame qué tal te ha ido.

Y ya sabes, a partir de ahora cuando te enfrentes a un conflicto, repítete a ti mismo/a:

¿Problemas a mí? ¡Ja!

 

 

5 Habilidades Sociales para el éxito

Vivimos en un mundo interconectado tanto en lo físico como en lo digital. Ya es imposible aislarse como si fuéramos un ermitaño autosuficiente que vive de lo que la naturaleza le ofrece. Ni tal solo las tribus indígenas del Amazonas pueden existir ajenas al llamado “progreso económico”. ¿¿Progreso?? Ja! Lo de progreso lo pongo en duda, ya que seguramente hemos avanzado mucho en lo material pero en cuanto a relaciones sociales yo a este mundo hoy le doy un suspenso.

Pero soy optimista por naturaleza y confío en que el Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas tomará las riendas para darle la vuelta a la tortilla. No queda otra opción que luchar contra las guerras, la codicia, la corrupción, la violencia y las desigualdades sociales con la mayor de las armas de que disponemos: la conciencia. Pero eso sí, bien cultivada. Porque los hay que son plenamente conscientes del daño que hacen. Estos todavía viven en un nivel de conciencia averiado. Y más que culparles y maldecirles, pienso que debemos empezar por preguntarnos en qué medida hemos contribuido todos y cada uno de nosotros a la situación en que estamos.

¿En qué grado eres responsable del mundo en que vives? ¿Qué puedes hacer tú para mejorarlo? Clic para tuitear

Y no se trata de enarbolar la bandera de Juana de Arco. ¡Es mucho más fácil! ¿Cómo?. Puedes empezar por poner en práctica las 5 herramientas de construcción masiva que te propongo a continuación para empezar a transformar a nuestro alrededor el odio en comprensión, la incomunicación en diálogo y el egoísmo en servidumbre.

Practica la oratoria

Superar el miedo escénico para poder hablar en público es uno de los logros que más me han ayudado a transformar mi vida hacia mi ideal. Cuando pasas del miedo paralizante al disfrute permanente al hablar ante un grupo, un nuevo mundo de posibilidades se despliega ante ti. Además el beneficio en mi caso fue doble: logré superar una barrera limitante que me consumía y me hice más fuerte para poder afrontar y superar nuevos retos.

Cualquier excusa para practicar una charla es bienvenida. Porque la práctica es lo que te hace ganar en seguridad y auto-confianza, más que leer 100 libros de comunicación y oratoria.

Aquí van algunos consejos para comunicar de forma asertiva y auténtica:

  • Habla desde el corazón con pasión: no tengas miedo de mostrar tus emociones, es lo que más te conecta con los demás.
  • Crea tu propio estilo: aunque tengas oradores de referencia a los que modelar, imprime también tu sello personal.
  • Practica tus charlas en casa y céntrate en el objetivo previamente definido: ¿qué buscas? ¿entretener, informar, persuadir, sumar seguidores…? El diseño, estructura y puesta en escena deben ser congruentes con lo que pretendes conseguir.
  • Analiza a tus interlocutores o audiencia. ¿Es un grupo homogéneo y especializado o heterogéneo y desconocedor del tema? Adapta el lenguaje a ellos para evitar caras de perplejidad.
  • Utiliza el humor con elegancia: el buen humor engancha, pero ojo con chistes o bromas que a veces nos pueden jugar una mala pasada según como los demás lo perciban por parecer sexistas, racistas, pedantes…
  • Muéstrate cercano/a y accesible: interactúa con los demás e invítalos a participar, ¡es garantía de éxito! Y si además de participar juegan, ¡ya es el no va más! La gamificación lo hace posible.

Valores y Motivación sin límites

Llenar tu vida de cosas que te gustan para vivir permanentemente motivado/a parece de una lógica aplastante, ¿verdad? ¿Entonces por qué no lo hacemos? Si te dejas llevar por las circunstancias, por lo que hacen los demás, por lo que toca… no te darás cuenta y estarás viviendo la vida de otros o para otros, no la tuya propia. La motivación nace de actuar en coherencia con nuestros valores fundamentales. Así de simple. Si sufres, pregúntate a cuál de tus valores estás traicionando. Pero primero tienes que ser consciente de cuáles son tus valores, ¡claro! Te invito a visitar mi escuela online Training Consciente donde aprenderás cómo poner a trabajar tus valores personales y profesionales hacia la vida que deseas.

Conecta personas

Si te conviertes en un conector de personas serás una persona muy valiosa para tu entorno. Pero no lo hagas por los demás, hazlo por ti. Personalmente me resulta muy gratificante cuando puedo contribuir a la expansión de la conciencia de otros poniéndoles en contacto con otras personas afines, un libro con insights poderosos, un curso para el autodesarrollo… ¿Has experimentado alguna vez lo que llamo la emoconexión? Es aquel cosquilleo intenso y breve que te recorre el cuerpo cuando sientes que has conectado con otra persona, que le has facilitado un insight o te agradece algo valioso que le has ayudado a descubrir ¡Cuando lo experimento siento una inmensa gratitud! El hábito de agradecer y estar agradecido por todo me proporciona una gran paz y equilibrio interior. Si no lo has probado te lo recomiendo encarecidamente.

Empatiza con el prójimo

Ponerte en el lugar del otro, entender y aceptar sus miedos, sus reacciones y sus comportamientos por más alejados que estén de nuestros modelos es un claro ejemplo de que estamos comprometidos con establecer vínculos con los demás.

La empatía, rebozada con la escucha activa libre de prejuicios es una combinación emoviral te conduce irremediablemente a la conexión del otro hacia a ti. Para que se produzca la conexión total en ambas direcciones el otro también tendrá que aplicarse la misma fórmula magistral:

(Empatía+Escucha activa+libre de prejuicios) x 2 (en ambos sentidos) = conexión total con el otro Clic para tuitear

Lidera algo

Practica el liderazgo personal en cualquier ámbito de la vida, por insignificante que te pueda parecer: lidera un proyecto, un equipo, una empresa, una asociación, una familia… ¡o tu propia vida! Busca seguidores, compañeros de camino, ilusiónales con tu idea, diseña una estrategia, practica la prueba-error para avanzar… Practicar el liderazgo auténtico alimentará tu autoestima, tu autoconfianza… ¡y los demás te lo agradecerán!. Porque tener un líder como tú merece la pena, ¿cierto?

 

¿Qué te ha parecido mi propuesta? ¡Con esto no hay crisis que se resista!

Si ya practicas estar cinco habilidades sociales de forma habitual, puedes enseñar a otros a utilizarlas. ¡Son armas muy poderosas! Y pasarás a formar parte del Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas.

¡Manos a la obra que tenemos trabajo!

 

 

 

 

STAR WARS vs START WORKS: el dilema de emprender

Un buen día, mirando a las estrellas y al espacio sideral decidí encomendarme a todos los Dioses del Universo para emprender un proyecto ilusionante. No fue una decisión que tomara a la ligera, de un día para otro, sino que sin darme cuenta una semilla llevaba tiempo germinando en mi conciencia hasta que brotó.

Todo persona que decide emprender (término que considero aplicable a cualquier persona que decide por si misma crear o impulsar una nueva empresa, negocio, proyecto…) debe saber conjugar sus dos caras de forma óptima: la STAR WARS y la START WORKS. Ninguna de ellas pertenece al lado oscuro, pues ambas te suministran la fuerza por igual.  Una buena combinación de las dos y un puñado de buenas preguntas te lleva irremediablemente al éxito, solo es cuestión de tiempo.

Me explico…

El soñador STAR WARS

Es la parte del emprendedor que está enamorada de una idea, de un sueño. Mira a las estrellas y se imagina cómo será su futuro cuando contagie su enamoramiento al resto de la humanidad. Está flotando en el espacio inmune a cualquier guerra intergaláctica pues siente que su nave es indestructible. Que guaaaaay!!… Pero cuidado!! El amor incontrolado puede llevarte a perder el rumbo, la perspectiva de las cosas, la lógica…

Para hacer bajar a la tierra a tu parte STAR WARS debes hacerte preguntas como estas:

¿He validado mi idea? ¿Soluciona algún problema? ¿Existe algo parecido?

Es muy recomendable, imprescindible diría yo, contrastar tu gran idea con otras personas de tu entorno, de tu confianza, a los que consideres tus mentores. Ellos seguramente te darán un punto de vista distinto, pero tampoco dejes que coarten tu ilusión. Tómalo como nuevas opciones, posibilidades de avanzar o detectar obstáculos cuando sean críticos con tu idea. Evidentemente, la última palabra la tienes tú. Eso que nadie lo ponga en duda!

El pragmático START WORKS

Es la parte de ti que se pregunta si podrás vivir de esta idea, si dispones de sustento para aguantar los duros inicios, si albergas la motivación suficiente, si vale la pena arriesgarse y dejar perder lo que ahora tienes (el coste de oportunidad)…

Aquí viene cuando realmente te conviertes en emprendedor: cuando te empiezas a hacer preguntas para ponerte en acción:

¿Qué recursos necesito para ponerme en marcha (dinero, tiempo, infraestructura, contactos…)? ¿Dispongo de la capacidad de liderazgo suficiente? ¿Cuál es mi plan de negocio para llevarlo a la práctica? En esta última cuestión te recomiendo que utilices el modelo Canvas, que supera el tradicional Business Plan o Plan de Empresa.

STAR WARS y START WORKS ejemplifican en el fondo las dos partes principales de nuestro cerebro, la emocional y la racional. La clave está en el puente que tendemos entre las dos. Más que un puente, hace falta una autopista de ida y vuelta constante. Si lo ves una montaña, no te preocupes que esto se entrena. Doy fe de ello!!

¿Qué es lo verdaderamente importante? No me cansaré de repetirlo: la conciencia. La clave reside en ser consciente de nuestros pensamientos, de aquellos que nos bloquean o limitan y de los que nos impulsan y nos dan la fuerza para ganar la batalla al lado oscuro.

Tu conciencia es tu mejor aliado para lograr la vida en plenitud que deseas Clic para tuitear

Nuestra mente puede vivir en una permanente guerra intergaláctica de infinitos impulsos que nos llegan de todas partes, y por desgracia muchos tienen forma de Dark Vader. Entonces hay que aprender a transformar la oscuridad en energía positiva. Al fin y al cabo, la energía negativa es energía, no? Pues venga, a transformarla! Para ello nos ayudamos de la conciencia y de relativizar lo que ocurre a nuestro alrededor. Objetivo: formar nuestro sistema de creencias positivas.

Para acabar, en la siguiente infografía te pongo algunos ejemplos. Que la Fuerza te acompañe !!

 

 

 

 

Motivación y liderazgo para triunfar ¿quieres saber cómo?

Liderazgo y motivación son dos conceptos que van unidos de la mano. Me cuesta imaginar el primero sin el segundo. O sea, liderar sin motivar ni estar motivado es una tarea humanamente imposible a mi entender. Al revés sí sería posible: puedo estar motivado para hacer algo sin ser un líder necesariamente. En definitiva, liderazgo necesita de la motivación, pero la motivación puede vivir a su libre albedrío.

Liderazgo

¿De qué se trata en el fondo? Liderazgo es un concepto ya muy trinchado y explotado. Cuando oímos hablar de él nos vienen a la mente políticos, empresarios deportistas de élite… Pero la realidad mundana es que es algo que está dentro de todos y cada uno de los terrícolas.

¿Por qué? Porque todo empieza por liderarse a uno mismo, por tomar las riendas de mi vida. Si siento que tengo el mínimo control necesario de mi existencia, que soy yo quien mueve los hilos y no los hilos que me mueven a mi como una marioneta, entonces ya soy un líder de algo… de mi propia vida, que no es poco !! Llegar a este punto a menudo supone tomar decisiones difíciles, traumáticas, romper con lo establecido, con la inercia autoimpuesta, con el conformismo o la resignación. Te aseguro que sé de lo que te hablo porque yo he tenido que tomar varias. Y cuando lo haces, después de superar miedos e incertidumbres, el resultado te hace más fuerte.

#Liderazgo: todo empieza por tomar las riendas de mi vida y liderarme a mi mismo. Clic para tuitear

Después, una vez ya domino al potro desbocado, puedo plantearme un proyecto profesional ilusionante. Al revés, me supondría un gran desgaste de energía. No digo que no sea posible, pero mi mente sufriría hasta poner en orden mi hogar interior.

Cuando el proyecto está en marcha, empiezo a mirar alrededor y… ostras, me sigue gente!! Esa es la clave del liderazgo profesional, que tengas seguidores voluntarios por la autoridad que ellos ven en ti y no por el poder que te puede otorgar un cargo de directivo o empresario. Si te obedecen por el poder que ostentas eres un simple jefe, si te admiran por el ejemplo que das y lo que les ayudas a crecer a tu lado, entonces ya eres un auténtico líder !! Si te cuesta tirar del carro, entonces analiza en qué estás fallando y ten la humildad de preguntarle a ellos. ¿Falla la comunicación? ¿la ilusión que ellos ven en mí? A veces nos enamoramos tanto de nuestro proyecto que perdemos la noción de cómo los demás lo perciben.

Motivación

Como el liderazgo, la motivación también nace de uno mismo. Es la más poderosa, la interior. El deseo de hacer un esfuerzo superior al que considero normal para lograr un objetivo o resultado positivo para mí. Si lo llevo al terreno profesional, entonces el esfuerzo por lograr un objetivo para la organización, lo haré si también supone un beneficio personal. Es lo que llamo la co-motivación. Es cosa de dos !!

En un trabajo, existen tres factores potencialmente motivadores, el primero depende de mí y se nutre de los otros dos que dependen de la organización:

  • La satisfacción por la tarea que realizo en sí misma. Lo que me aporta, lo que me llena… En definitiva, el grado en que me realiza profesionalmente.
  • Disponer de los recursos necesarios para desarrollar bien tu cometido (materiales, humanos, ergonómicos, de seguridad…). Si no los tienes, pídelos… exígelos !!
  • Sentirse parte importante del proyecto. Para verlo claro, hazte estas preguntas: ¿la empresa invierte en mi formación y desarrollo profesional?, ¿mis opiniones son tenidas en cuenta?, ¿tengo posibilidades de promocionar o asumir nuevos retos o responsabilidades? ¿los valores que percibo en la empresa están alineados con los míos? ¿tengo una relación sana con mis compañeros, superiores, colaboradores…?

Como puedes imaginar, si los recursos y el sentido de pertenencia fallan, entonces no tardaré mucho en estar desmotivado por realizar una actividad por más que a priori me entusiasme. En cambio, el trabajo más rutinario se puede transformar en algo motivador si esos dos aspectos (recursos y pertenencia) brillan por su presencia.

Por otra parte, si soy responsable de un equipo otro factor motivante es el hecho de tener la atribución de poder elegir yo a mis colaboradores y que éstos no me vengan impuestos sin posibilidad de realizar cambios si lo creo imprescindible. Lo contrario acabará generando en el equipo tensiones, consumo innecesario de energía y estrés nocivo.

Quizás te hayas dado cuenta que hasta ahora no he hablado del factor que primero nos suele invadir el pensamiento cuando hablamos de motivación: el dinero. Es el factor motivador externo más difícil de mantener en el tiempo y el que más conflictos genera. Por eso te propongo empezar por tu interior, por lo que está en tus manos, como dice el título de un buen libro que te recomiendo: De ti depende (Ignacio Álvarez de Mon).

El valor de las expectativas con ocho apellidos

Cuando afrontamos un nuevo reto lo hacemos con la motivación de pensar en lo que vamos a lograr cuando lo culminemos. Lo contrario sería sentir miedo o temor por la incertidumbre del camino que iniciamos, por lo que el reto se acabaría transformando en un mal trago.

La motivación entonces está intrínsecamente ligada a las expectativas que nuestra mente fabrica. Las expectativas como tales son algo que no existe, algo irreal hoy pero posible mañana. Son proyecciones de una realidad que imaginamos que se cumplirá si se dan una serie de circunstancias. Al final este razonamiento constata algo en lo que creo firmemente: lo que llamamos mundo real no es aquello material que podemos tocar sino verdaderamente es aquello que nuestra mente percibe y proyecta, lo que llamamos el juego interior de la mente.

Lo que ocurre en el mundo material (un 3%) es consecuencia de lo que ocurre en el otro 97% (mundo inmaterial). Si esto que te cuento te parece difícil de digerir, te entiendo perfectamente, pues a mí me llevó un tiempo entenderlo y asimilarlo. Pero cuando te das cuenta que todo se reduce a un problema de percepción y de tomar consciencia, todo cambia.

Volviendo a las expectativas, te diré que existen de dos tipos:

  • Expectativas de culminación: aquellas que nos formamos imaginando todo lo bueno que vamos a conseguir cuando alcancemos el objetivo que nos proponemos (tener más tiempo libre, ganar más dinero, mejorar nuestro bienestar, disfrutar más de la familia, encontrar pareja, el trabajo de tus sueños…). Son las más habituales y conviene que también valoremos el contrapunto, que es el grado de resistencia a la frustración por no alcanzarlas. O lo que es lo mismo, pensar en un plan B o en cómo valorar en positivo el aprendizaje, aunque no haya dado los resultados esperados.
  • Expectativas de transformación: aquellas que se producen durante el proceso hasta lograr el objetivo. Son las que nos cambian, transforman y maduran en el día a día de nuestras vivencias y aprendizajes. No solemos caer en cuenta de ellas porque pensamos más en la menta y no tanto en disfrutar del camino hasta alcanzarla. El premio realmente es ver en quién nos transformamos, más que ver lo que conseguimos al final.

Te pondré un ejemplo. Imagina que inicias un nuevo proyecto profesional con la expectativa de conseguir 10 clientes recurrentes dentro de un año que te permitan vivir profesionalmente de esta nueva actividad que te apasiona (expectativa de culminación). Imagina que transcurrido el año solo has conseguido 4 clientes recurrentes que no te proporcionan el sustento mínimo para vivir de este proyecto. Puede que te sientas frustrado por no haber logrado el objetivo, pero si reflexionas sobre las expectativas de transformación que has logrado, seguro que verás la situación desde otro prisma mucho más optimista. Estas pueden ser algunas de esas expectativas de transformación que se cumplan:

  • Tendrás muchos nuevos contactos y colaboradores que de otra forma nunca hubieras conocido. Piensa que tu red de contactos es uno de tus mayores tesoros.
  • Habrás aprendido y practicado sobre algo que te gusta, que te apasiona. Ese aprendizaje ya es tuyo y lo podrás aplicar en este u otros proyectos que decidas iniciar. Incluso puedes hacer de mentor o formador de otras personas que compartan tus afinidades profesionales.
  • Haciendo el camino encontrarás nuevas rutas a partir de lo que no te ha funcionado. Solo si erramos podemos evolucionar. El éxito inmediato no existe, es fruto de un largo proceso basado en valores como la constancia, la paciencia, la pasión, la mente abierta y el auto-conocimiento.

Cometer errores es necesario y aprender de ellos es imprescindible. Clic para tuitear

Para gestionar bien tus expectativas es crucial que no te dejes influir por el entorno y por el ruido de lo que dicen los demás. No te fíes de la perspectiva de resultados fáciles e inmediatos. Entre otras cosas porque son el origen de las burbujas en la economía que hemos sufrido en las últimas décadas. Eso sí, toma en cuenta la opinión de las personas en las que confías y de tus líderes y mentores de referencia, sobretodo si te hablan desde el aprendizaje de la experiencia vivida.

Para acabar, te pondré un ejemplo cotidiano vivido recientemente. Hace un año fui al cine a ver la película “Ocho apellidos vascos” con la expectativa de pasarme una hora y media riendo a carcajada suelta sin parar. Los comentarios que oía a mi alrededor me generaron tal expectativa. El resultado fue que salí un tanto decepcionado porque no fue así. Estuvo bien pero no la disfruté tanto como pensaba a priori. En cambio, el fin de semana pasado vi la segunda entrega, los “Ocho apellidos catalanes”, y la verdad es que la disfruté mucho más. ¿Por qué? Porque esta vez mis expectativas fueron más realistas y principalmente basadas en mi propio criterio.

Laster arte, fins aviat, hasta pronto !!

 

 

5 acciones para impulsar tu Mega-Motivación a lo más alto

Si te digo que vivir motivado/a de forma permanente es posible, ¿me crees? Con la que está cayendo parece difícil, ¿verdad? (crisis, conflictos, guerras, corrupción, pobreza…). Parece que queda poco espacio para el optimismo, la alegría, la motivación…

Pues este artículo es una apología de la vida en positivo, visto desde la perspectiva de una persona que en los últimos años ha transformado la suya de forma radical.

Voy a compartir contigo mi filosofía de vida que me ha llevado a elevar mi conciencia hasta niveles que nunca antes había imaginado. No pretendo dar lecciones a nadie, pero sí compartir reflexiones que me sirven y mucho para levantarme con la motivación a tope y afrontar así todo lo que el día me depara, lo bueno y lo malo. Si algo de lo que aquí leas, ni que sea una frase, te puede ayudar ya habrá valido la pena escribirlo.

  • Lo primero es lo primero: ser feliz
    Ser feliz no es la consecuencia de nada, sino todo lo contrario. Es el origen de todo.

Ser feliz es una decisión personal, una actitud frente a la vida Clic para tuitear

Un buen día me di cuenta de que solo si yo era feliz antes podía hacer feliz a los demás después. Además solemos pensar que primero hay que conseguir un buen trabajo, formar una familia, ganar mucho dinero y con todo eso llegará la felicidad. Yo ya no lo veo así. Cada situación que vivo o decisión que tomo me pregunto antes en qué medida contribuye a que me sienta más feliz y por tanto que pueda contagiar esta felicidad a mi alrededor. Esta actitud me ayuda también a afrontar los momentos difíciles, que los hay, aceptando con calma aquello que no puedo cambiar, aunque no me guste: la pérdida de un ser querido, el egoísmo o la codicia de algunas personas, la desidia de quien se abandona a su suerte, la incomprensión de otros que viven en un nivel de conciencia distinto al mío…

  • Contribuir al bienestar de los demás
    La motivación nace de uno mismo pero tiene relación con nuestra relación con los demás. Cuando siento que mi trabajo es útil para otras personas mi nivel de motivación para seguir actuando del mismo modo aumenta. Encontrar una profesión en la que puedas ayudar a solucionar los problemas de otras personas u organizaciones es muy estimulante.
  •  Vivir de lo que te gusta hacer
    Este es el trinomio perfecto, la combinación ideal:

         Trabajar de lo que más te gusta
                                 +
Que tu trabajo solucione problemas de los demás
                             +
             Que te paguen bien por ello

  Si logras que se cumplan estas tres premisas te auguro una vida muy próspera.

  • Enterrar el dinero en el sótano
    Cuando pensamos en el trabajo parece que la plata tenga que estar en primer lugar de cualquier decisión. Pero si creyeras en un proyecto profesional con el que ganarte la vida pero que te obligara a invertir al principio tiempo y dinero con mínimos ingresos, ¿te lanzarías? Yo así lo hice. Puse por delante el firme objetivo de un futuro próspero en vez de pensar en ingresos inmediatos a corto plazo que me acabarían convirtiendo en esclavo de un trabajo poco motivador. Te aseguro que ha valido la pena. Y no digo que el dinero no sea importante en la vida, que lo es. Me refiero al hecho de saber priorizar y centrarnos en lo importante en vez de en lo urgente. Si tienes claro el objetivo y trabajas con disciplina y constancia en pos de lograrlo, entonces el dinero llegará después irremediablemente.
  • Vivir consciente e intensamente
    Todo lo que hacemos solo tiene sentido si contribuye a mantener una autoestima saludable. Si no es así, nos estamos haciendo daño y nos alejamos de nuestro ideal de vida. En mi caso se traduce básicamente en ir a dormir cada noche con la conciencia tranquila y en paz por haber hecho las cosas todo lo mejor que he podido, con errores y aciertos, pero siempre de forma honesta y sincera.

Saber que más tarde o más temprano voy a morir me da la energía para vivir intensamente. Y no me refiero a hacer cosas inverosímiles o extraordinarias, sino más bien a tomar consciencia de cada pequeña acción durante el día. No importa cómo considere el horizonte temporal, del derecho o del revés. Tanto si pienso que aún me quedan muchos años en este mundo como si pienso que mi vida es un suspiro en el universo infinito, el resultado es el mismo: disfrutar de cada momento en positivo.

Todo lo que te he contado hasta aquí me ayuda a despertar cada día con una inyección de automotivación poderosa, lo que me lleva a compartir con los demás mi experiencia y a ayudar a toda persona que quiera aprender a vivir en modo Mega-Motivación, que es la MOTIVACIÓN en mayúsculas (radical y permanente).

¿Y tú? ¿qué haces para estar motivado/a cada día? ¿Tienes un plan para tu Mega-Motivación?

Liderazgo cocinado con valores: ¿escueces o enriqueces?

Liderazgo y valores son dos conceptos que caminan de la mano. Me resulta imposible imaginar a un líder sin valores. Es como pretender hacer un buen caldo casero pero sin su correspondiente apio, puerro, zanahoria, huesos de pollo…

¿Pero qué entendemos por un líder? ¿Una persona que es capaz de arrastras masas en pos de un objetivo? Si es así, entonces también podríamos llegar a pensar que un dictador como Hitler es un gran líder, ¿verdad? De hecho para mí, este tipo de personajes los podemos catalogar como “anti-lideres” y por tanto provistos de su extenso arsenal de “contra-valores”. Son el típico ingrediente en mal estado que si no se detecta a tiempo, agría el caldo.

No me voy a referir a estos “líderes” sin escrúpulos, que por desgracia brotan a nuestro alrededor como mala hierba con mala sabia. Practican de forma sistemática la “inteligencia egocional” y nos amargan más de un desayuno.

Voy a hablarte de los auténticos líderes que desbordan inteligencia emocional por los cuatro costados. Los que enriquecen el caldo casero. Son aquellos que mueven masas hacia un objetivo loable y próspero para la sociedad. Personas con conciencia que dirigen empresas, equipos de trabajo, asociaciones… o que sin tener personas a su cargo son una referencia para los demás, un ejemplo y fuente de inspiración.

Si piensas en alguno de ellos, seguro que rápidamente identificas valores positivos en los que fundamentan su liderazgo, visión, su forma de actuar y de relacionarse con los demás. Quiero compartir contigo en concreto de tres valores que siempre encuentro en un líder auténtico: la humildad, la mente abierta y la generosidad.

  • Humildad desprendida del tan nocivo ego, lo que permite al líder bajar al fondo de la mina si hace falta y ponerse al servicio de su equipo, de sus seguidores. El líder debe tener un objetivo claro y cuando lo tiene, su responsabilidad es la de proporcionar a su tribu las herramientas y recursos necesarios para alcanzarlo. Entonces se convierte en un servidor. Es lo que James C. Hunter llama “la pirámide invertida” en su best seller La paradoja del liderazgo.
  • Mente Abierta para entender las distintas opiniones, puntos de vista y creencias de todas y cada una de las personas con las que el líder se relaciona. Mente abierta es el ingrediente necesario para practicar el pensamiento con objetividad y libre de prejuicios, además de la antesala de la “creativación” (creatividad & innovación).
  • Generosidad que hace que una persona anteponga los intereses y necesidades del grupo a los suyos propios. Gente que regala a los demás su bien más preciado: el tiempo, sin esperar nada o poco a cambio.

Tengo la gran suerte de contar entre mis amigos con personas que considero grandes líderes y no por eso son todos personas relevantes. En todos ellos identifico estos tres valores que te he descrito y muchos más.

¿Y tú? ¿Con cuántos líderes cocinas? Seguro que con más de los que te piensas. Y lo más bonito es que tú puedas ser uno de ellos para otras personas.

Te propongo lo siguiente:

Haz una lista con las personas cercanas en las que identificas los tres valores anteriores y después anota otros valores que también ves en ellas… Te deseo una larga lista !!

 

Si quieres saber más sobre cómo ejercer el liderazgo con valores, te invito a conocer el Programa Lidertivo. Un entrenamiento online que he estado preparando a consciencia y con dedicación exclusiva durante más de un año para aquellas personas que buscan disfrutar de una profesión próspera y convertirse en una referencia.