Una empresa es un ente vivo, que por muy mecanizado, informatizado y automatizado que esté, siempre necesita personas de carne y hueso que sean capaces de coordinarse y tomar decisiones, entre ellas las de cómo mecanizar, informatizar y automatizar el negocio.

Una sola persona tomando una sola decisión en un momento concreto ya representa un intangible, o sea, algo que no se puede valorar numéricamente de forma directa. La suma de muchas personas, muchas decisiones y la forma en cómo se interrelacionan, configura uno de los activos intangibles más preciados de cualquier organización que desee prosperar y perdurar en el tiempo: el capital humano.

La empresa además se nutre de otros activos intangibles que también se pueden medir como el valor de la marca, la satisfacción de los clientes, el impacto medio-ambiental, la independencia de los proveedores, la capacidad de innovación, la relación con el entorno social…

La clave está más que en utilizar un método concreto de medición en mantenerlo en el tiempo y de forma regular. Por ejemplo, si decido medir el grado de satisfacción de clientes mediante una encuesta, tanto más importante será llevarla a cabo de manera periódica y con la misma estructura para poder comparar resultados.

Dos grandes expertos en la medición de intangibles son Esteban Sitges, Director de APDO (asociación de la que soy miembro) y Salvador Guasch, economista, humanista y autor del libro Contabilidad Simultánea (2015, Editorial ACCID) que recomiendo a todos aquellos que dedican su empeño como un servidor a unir dos mundos: el económico (resultados, números, cuentas…) y el social-emocional (la conciencia de las personas). Ellos también impulsan el Instituto de Intangibles, un proyecto ilusionante y muy necesario con el que voy a colaborar próximamente. ¡Ya te iré contando porque tiene muy buena pinta!

Esta actividad (la de unir los dos mundos en la empresa) tiene gran futuro porque la brecha existente hoy en día entre ambos hace imprescindible que actuemos ya. A mi formación académica y experiencia profesional en economía y finanzas desde mis inicios allá por los años 90 le faltaba un hermanito, y este nació en mí y ha crecido con fuerza sobretodo en los últimos años: la gestión consciente de personas. Y remarco lo de consciente porque va mucho más allá de gestionar las relaciones laborales y el plan de formación de la plantilla (luego te doy más detalles). Esto te lleva irremediablemente a cruzarte en el camino con personas como Esteban, Salvador y otros compañeros de viaje con los que compartimos proyectos, filosofía profesional y de vida. Algunos de ellos son: Miquel Pino (mentor de empresarios), Ana Bizarro (Equilibrio vital para padres emprendedores), Lluisa Ochoa (Dinero y fiscalidad consciente), Nacho Plans (Coaching de Equipos). La lista sigue. Formamos ese ejercito pacificador que sin duda va a impregnar de conciencia el mundo de los negocios y las organizaciones. ¡Que se preparen los empresarios y directivos inconscientes porque si no se reciclan lo van a tener crudo! ¡Todavía están a tiempo pero que no esperen mucho! Con los políticos no me meto porque es un mundo que por ahora lo doy por perdido.

Volviendo al asunto que nos ocupa, la medición del capital humano, a continuación te propongo una serie de conceptos que nos ayudarán a tangibilizar este preciado valor intangible:

Motivación

Medir la motivación en el trabajo es imprescindible porque ahí está la raíz de la mayoría de los problemas, conflictos y disfunciones en la empresa. Si no estoy motivado no presto atención a lo que hago, me distraigo pensando en otras cosas, no tengo buenas ideas (la creatividad hace las maletas), se me nota en la cara (y en mi actitud), lo sufren los que me rodean (y si soy su responsable…¡están perdidos!). ¿Resultado? No hace falta que te lo cuente, te lo imaginas ¿verdad?. Entonces abordar este aspecto es crucial. No vale mirar para otro lado y tirar de látigo y talonario, pues la motivación no se puede ni forzar ni comprar a largo plazo. Yo utilizo para medirla el Índice Motivacional, un cuestionario de 14 preguntas que aborda todos los aspectos que inciden en la motivación. Si te interesa, escríbeme un email y te lo envío.

Sentido de pertenencia

Va de la mano de la motivación pues ambos son directamente proporcionales. A mayor motivación mayor sentido de pertenencia y viceversa.

Cuando la gente se siente parte importante de su organización son los primeros que hablan bien de ella fuera y recomiendan sus productos y servicios a su entorno. Es lo que conocemos como Internal Branding. Una forma de medirlo sería creando una página corporativa en redes sociales e invitando al personal a interactuar con los seguidores para generar notoriedad.

[bctt tweet=»Solo hablarán de la #empresa al mundo exterior aquellos que se sientan parte de ella.»]

Liderazgo

Medir la capacidad y el estilo de liderazgo tanto de directivos como de mandos intermedios y de candidatos a promocionar es muy conveniente. Dotarles de herramientas para cohesionar a su equipo de manera consciente y auténtica significa ayudarles a hacer bien su trabajo. De lo contrario pueden aparecer síntomas tan indeseables como el estrés o la frustración. En mi plataforma de vídeo-cursos online encontrarás info-productos para potenciar y medir el liderazgo auténtico.

Mapa de Talento

Consiste en elaborar un mapa de capacidades, competencias, personalidad, expectativas y potencial de todos los miembros. A través de entrevistas personales podemos encuadrar a cada colaborador en una matriz de talento del tipo: estrellas (aquellos que quieren y pueden), con potencial (aquellos que quieren pero ahora no pueden), forzados (los que pueden pero no quieren), resignados (los que ni quieren ni pueden).

También es necesario evaluar la capacidad para retener el talento y evitar que se marche o mejor aún, la capacidad para retener la aportación de la gente talentosa cuando decida marcharse. Por ejemplo, si pensamos en un crack del mundo del deporte, cuando decide cambiar de aires el equipo se resentirá menos cuanto más hayan aprendido de él los que se quedan. Aquí entran en juego valores como la humildad y la generosidad de los grandes líderes para compartir su sabiduría y dejar un legado a los que de alguna forma también han contribuido a su éxito.

Hasta aquí las cuatro formas que te propongo para medir el valor intangible del capital humano. Espero que te sean útiles y si ya las has puesto en práctica, ¡cuéntame qué tal te ha ido!

 

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