Inteligencia Emocional a través de los valores

Vivimos en un mundo en el que todo va muy deprisa. Queremos resultados rápidos, soluciones urgentes y a ser posible con el mínimo esfuerzo. Pedimos la píldora mágica que nos proporcione el bienestar inmediato y permanente, nuestro “happyprofeno” que lo arregle todo al instante.

Pues siento decir que las cosas no funciona así. El éxito inmediato y sin esfuerzo suele ser efímero y no lo valoramos. Carece de consistencia, de fuertes raíces que lo permitan sostener en el tiempo… Ups! Ya dije la palabra mágica… TIEMPO! Esta palabra es la esencia de todas nuestras preocupaciones. Es el bien más preciado, infinitamente más que el dinero y la riqueza material. Un concepto que hemos inventado para intentar entender que poco a poco vamos envejeciendo y nuestras capacidades físicas y mentales se van deteriorando. Hasta el punto que podemos llegar a perder la memoria, la conexión con la realidad, e incluso iniciar un proceso de regresión cuando por ejemplo una persona anciana llega a llamar a su nieta “mamá” cuando se ocupa de ella. Esto yo lo he vivido.

Por eso queremos conseguirlo todo cuanto antes mejor, cueste lo que cueste. Por si se nos acaba EL TIEMPO antes de hora… Ufff! Qué sufrimiento! Esta mentalidad para mí es como llevar al extremo lo de “vivir la vida intensamente”. Lo acabamos convirtiendo en “vivir la vida precipitadamente”.

El tiempo es el origen de nuestras preocupaciones pero también contiene la solución, si lo queremos ver de otra forma. En las líneas anteriores te lo anticipaba cuando digo “…poco a poco…”

¿Por qué no aceptar que las enfermedades llegan cuando tienen que llegar (si lo hacen), que la salud mermará cuando tenga que mermar y que nos iremos de este mundo más tarde o más temprano, simplemente cuando nos toque?

¿Y si mientras tanto vivimos la vida de forma sosegada y reflexiva? En una palabra… CONSCIENTE!! Entonces podremos tomar buenas decisiones, disfrutar de los pequeños momentos y en definitiva construir en común el bienestar próspero que todos deseamos. Es la más fiel puesta en práctica del concepto de inteligencia emocional del que tanto se habla y que a veces poco se conoce o no se aplica.

Todo esto me lleva a proponerte dos ingredientes para vivir la vida de forma consciente y preparándola para el verdadero éxito, el que se saborea de verdad. Son los valores de la perseverancia y la paciencia. En el siguiente vídeo te explico las claves para aplicar cada uno de ellos de forma óptima en el logro de tus objetivos. En el ámbito laboral, son valores que conviene tener también muy presentes si queremos ejercer con éxito el liderazgo, la motivación y el trabajo en equipo de cualquier proyecto en el que participemos.

Espero que te sea útil!

Me voy pitando que no me queda más tiempo… je, je.

Puedes encontrar más contenidos como este en mi plataforma de formación online y en el nuevo vídeo-curso que ya tienes a tu disposición también en una versión gratuita: Conocerse – Inteligencia Emocional y más.

 

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  1. […] En el ejemplo anterior vemos la necesidad de descubrir problemas latentes en las relaciones sociales entre los miembros integrantes de un sistema. Lo más probable es que si queremos atajar de raíz el problema tengamos que ir un paso más allá: gestionar las emociones del equipo con Inteligencia Emocional. […]

  2. […] Si quieres saber un poco más sobre inteligencia emocional, puedes leer también mi post Inteligencia Emocional a través de los Valores. […]

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