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Hablar en Público: cómo pasar del miedo al disfrute

Qué digo miedo a hablar en público… ¡Pánico! Eso era lo que yo sufría cuando tenía que convertirme en el protagonista ante un grupo numeroso para explicarles algo.

Te explicaré los 5 pasos que puse en práctica para lograr superarlo, pero antes permíteme que te ponga en antecedentes.

He sido directivo durante más de 20 años con personas a mi cargo. Nunca he tenido problemas para comunicarme con mis equipos, todo lo contrario. En las distancias cortas siempre me he desenvuelto bien. Pero yo sabía que tenía una asignatura pendiente. Lo sabía desde hacía muchos años. Ya en la época del instituto me costaba levantar la mano para preguntar o leer en voz alta. En muchas ocasiones me fallaba la confianza en mí mismo y en el entorno. Entonces me empezaba a temblar la voz y todo el cuerpo. ¡Lo pasaba fatal! Y lo que era peor: mi autoestima se resentía.

Si lo has experimentado alguna vez (deseo que no), sabrás muy bien de qué te hablo. Con el tiempo descubrí que era una de mis creencias lo que más me limitaba a la hora de superar el miedo escénico. Creencia limitante: “lo que piensan de mi los demás es muy importante”. Entonces no lo sabía, pero buena parte de mi vida la he supeditado a esta creencia. En ese momento empiezas a vivir la vida que otros quieren y no la que tú deseas. Te esfuerzas por complacer a los demás, por hacer lo que toca, cortando las alas de buena parte de tu potencial profesional y creativo.

Cuando he sido consciente de esta creencia saboteadora, la he cambiado por otra con la que me siento muy cómodo: “me interesa la opinión de los que me importan”. Esta nueva creencia me permite pedir opinión y feedback sincero a personas de mi confianza sin que ello me impida actuar por mí mismo. Con el tiempo he aprendido que uno aprende sobretodo haciendo, fallando y reconduciendo. ¡Ese es el maravilloso proceso de evolución personal! De ello te hablo también en mi artículo: ¿Disfrutas del camino o de alcanzar el objetivo?

Lo más importante no es lo que consigues sino en quien te conviertes (Raimon Samsó) #supercoaching Clic para tuitear

Ahora te cuento los 5 pasos que puse en práctica. Te pueden servir para superar no solo el miedo a hablar en público sino cualquier otro problema que la vida (o tú mismo/a) te eche a la espalda…

Paso 1: Darte cuenta (el punto de inflexión)

Cuando uno trabaja la inteligencia emocional te resulta más fácil tomar consciencia de lo que te sucede y buscar soluciones incluso anticipadamente. Pero cuando no es así, a menudo nos tiene que ocurrir algo gordo, algo serio, para darnos cuenta de la verdadera dimensión del problema.

Esto es lo que me ocurrió allá por el año 2006 cuando empecé a trabajar en una filial del grupo La Caixa. Entonces vi la posibilidad real de tener que hablar en público, de tener que hacer una presentación ante la flor y nata de la cúpula del Grupo. Asistía a las ponencias de mis compañeros y sabía que tarde o temprano me iba a tocar. Sinceramente, estaba aterrado. ¡Me cagué! Y entonces fue cuando me di cuenta que no podía seguir aplicando la técnica del avestruz. Esconder la cabeza bajo tierra no iba a disolver el problema. Ese fue mi punto de inflexión.

Paso 2: Determinación (el contrato emocional conmigo mismo)

Aquella etapa profesional duró poco y finalmente no tuve que realizar la temida charla. Pero algo ya había cambiado en mí. Había tomado el firme compromiso conmigo mismo de superar una barrera que me angustiaba: mi capacidad de oratoria, de hablar en público. Que el compromiso sea firme lo compruebas realmente cuando empiezas a moverte y a ver que tu motivación sigue intacta por más obstáculos que te aparezcan en el camino. Cuando posees el valor de la determinación, entonces empiezas a pensar el paso número 3.

El valor de la determinación es la gasolina mental para desintegrar barreras Clic para tuitear

Paso 3: Plan de acción (diseñando el proceso)

Me sentía liberado y con muchas ganas de empezar a hacer cosas para superar el problema. Mi plan de acción empezaba por encontrar un profesional de la oratoria en Barcelona que me ayudara. Tecleé en San Google la frase “aprender a hablar en público” y ¡tachan! Entre los resultados me apareció un nombre de alguien que vivía cerca de mí: Josep Cussó, coach en oratoria y liderazgo. Ese nombre me cambió la vida. Además hoy en día me siento privilegiado de tener a Josep con un gran amigo. ¡Eres grande Josep!

 

Paso 4: Puesta en práctica (¡aprendo a hablar en público haciendo!)

Con Josep empezamos haciendo varias sesiones individuales. ¡Fueron mega-útiles! Pero lo que verdaderamente me ayudó a sentir que era capaz de hacerlo fue cuando empecé a practicar en sus grupos de oratoria, primero en el Club del Éxito y después en el GAP (Grupo de Aprendizaje Permanente) Maestros de la Palabra. ¡Este último fue la caña! Era práctica pura con el método creado por Josep Cussó. Aquí es donde me gradué definitivamente en el bello arte de hablar en público. ¡Qué buenos recuerdos!

 

 

Paso 5: Auto-realización & Celebración (¡lo conseguí!)

Cuando sientes que disfrutas haciendo algo que antes te angustiaba es cuando verdaderamente te das cuenta que has conseguido superar el muro que parecía infranqueable. Antes me aterraba el solo hecho de pensar que tenía que hacer una charla y ahora disfruto tanto en el proceso de cocción como en el banquete. Además, cuando sientes la motivación necesaria ves como la creatividad empieza a fluir sin esfuerzo. He puesto ya en práctica un montón de ideas… ¡Y las que me quedan en el cajón! Como muestra un botón: aquí puedes ver mi entrada en la ponencia que realicé en la 1ª Convención de certificados en Coaching por Valores con el título “Start Works: que la fuerza de los valores te acompañe”.

David Quesada en Convenión CxX

 

Durante muchos años, cada vez que tenía que hablar en público era un AIS (Avestruz de Impacto Subterráneo) que escondía la cabeza bajo tierra esperando que pasara el peligro. Ahora me presento con un CIE (Conferenciante de Impacto Emocional). ¡Menuda diferencia! En este link puedes ver la presentación junto a mi socia Marta Badia: Conferencias de Impacto Directivo

Entonces… ¡Prueba superada! Solo queda celebrar el éxito conseguido. Si yo he podido, cualquiera puede. Solo es cuestión de proponérselo (determinación) y poner foco (acción). Y cuando lo consigues, sientes la necesidad de ayudar a otros a lograrlo, y así lo hago. Entre mis servicios está el de comunicación y oratoria al que le tengo especial cariño, como te puedes imaginar después de todo lo vivido.

“Cuando te lo propones (determinación) y pones foco (acción) el mundo está a tus pies”.

 

¿Y tú? ¿Qué barreras has conseguido o te propones superar? ¿Te apetece compartir tu experiencia?

¡Se abre el telón!

 

5 Habilidades Sociales para el éxito

Vivimos en un mundo interconectado tanto en lo físico como en lo digital. Ya es imposible aislarse como si fuéramos un ermitaño autosuficiente que vive de lo que la naturaleza le ofrece. Ni tal solo las tribus indígenas del Amazonas pueden existir ajenas al llamado “progreso económico”. ¿¿Progreso?? Ja! Lo de progreso lo pongo en duda, ya que seguramente hemos avanzado mucho en lo material pero en cuanto a relaciones sociales yo a este mundo hoy le doy un suspenso.

Pero soy optimista por naturaleza y confío en que el Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas tomará las riendas para darle la vuelta a la tortilla. No queda otra opción que luchar contra las guerras, la codicia, la corrupción, la violencia y las desigualdades sociales con la mayor de las armas de que disponemos: la conciencia. Pero eso sí, bien cultivada. Porque los hay que son plenamente conscientes del daño que hacen. Estos todavía viven en un nivel de conciencia averiado. Y más que culparles y maldecirles, pienso que debemos empezar por preguntarnos en qué medida hemos contribuido todos y cada uno de nosotros a la situación en que estamos.

¿En qué grado eres responsable del mundo en que vives? ¿Qué puedes hacer tú para mejorarlo? Clic para tuitear

Y no se trata de enarbolar la bandera de Juana de Arco. ¡Es mucho más fácil! ¿Cómo?. Puedes empezar por poner en práctica las 5 herramientas de construcción masiva que te propongo a continuación para empezar a transformar a nuestro alrededor el odio en comprensión, la incomunicación en diálogo y el egoísmo en servidumbre.

Practica la oratoria

Superar el miedo escénico para poder hablar en público es uno de los logros que más me han ayudado a transformar mi vida hacia mi ideal. Cuando pasas del miedo paralizante al disfrute permanente al hablar ante un grupo, un nuevo mundo de posibilidades se despliega ante ti. Además el beneficio en mi caso fue doble: logré superar una barrera limitante que me consumía y me hice más fuerte para poder afrontar y superar nuevos retos.

Cualquier excusa para practicar una charla es bienvenida. Porque la práctica es lo que te hace ganar en seguridad y auto-confianza, más que leer 100 libros de comunicación y oratoria.

Aquí van algunos consejos para comunicar de forma asertiva y auténtica:

  • Habla desde el corazón con pasión: no tengas miedo de mostrar tus emociones, es lo que más te conecta con los demás.
  • Crea tu propio estilo: aunque tengas oradores de referencia a los que modelar, imprime también tu sello personal.
  • Practica tus charlas en casa y céntrate en el objetivo previamente definido: ¿qué buscas? ¿entretener, informar, persuadir, sumar seguidores…? El diseño, estructura y puesta en escena deben ser congruentes con lo que pretendes conseguir.
  • Analiza a tus interlocutores o audiencia. ¿Es un grupo homogéneo y especializado o heterogéneo y desconocedor del tema? Adapta el lenguaje a ellos para evitar caras de perplejidad.
  • Utiliza el humor con elegancia: el buen humor engancha, pero ojo con chistes o bromas que a veces nos pueden jugar una mala pasada según como los demás lo perciban por parecer sexistas, racistas, pedantes…
  • Muéstrate cercano/a y accesible: interactúa con los demás e invítalos a participar, ¡es garantía de éxito! Y si además de participar juegan, ¡ya es el no va más! La gamificación lo hace posible.

Valores y Motivación sin límites

Llenar tu vida de cosas que te gustan para vivir permanentemente motivado/a parece de una lógica aplastante, ¿verdad? ¿Entonces por qué no lo hacemos? Si te dejas llevar por las circunstancias, por lo que hacen los demás, por lo que toca… no te darás cuenta y estarás viviendo la vida de otros o para otros, no la tuya propia. La motivación nace de actuar en coherencia con nuestros valores fundamentales. Así de simple. Si sufres, pregúntate a cuál de tus valores estás traicionando. Pero primero tienes que ser consciente de cuáles son tus valores, ¡claro! Te invito a visitar mi escuela online Training Consciente donde aprenderás cómo poner a trabajar tus valores personales y profesionales hacia la vida que deseas.

Conecta personas

Si te conviertes en un conector de personas serás una persona muy valiosa para tu entorno. Pero no lo hagas por los demás, hazlo por ti. Personalmente me resulta muy gratificante cuando puedo contribuir a la expansión de la conciencia de otros poniéndoles en contacto con otras personas afines, un libro con insights poderosos, un curso para el autodesarrollo… ¿Has experimentado alguna vez lo que llamo la emoconexión? Es aquel cosquilleo intenso y breve que te recorre el cuerpo cuando sientes que has conectado con otra persona, que le has facilitado un insight o te agradece algo valioso que le has ayudado a descubrir ¡Cuando lo experimento siento una inmensa gratitud! El hábito de agradecer y estar agradecido por todo me proporciona una gran paz y equilibrio interior. Si no lo has probado te lo recomiendo encarecidamente.

Empatiza con el prójimo

Ponerte en el lugar del otro, entender y aceptar sus miedos, sus reacciones y sus comportamientos por más alejados que estén de nuestros modelos es un claro ejemplo de que estamos comprometidos con establecer vínculos con los demás.

La empatía, rebozada con la escucha activa libre de prejuicios es una combinación emoviral te conduce irremediablemente a la conexión del otro hacia a ti. Para que se produzca la conexión total en ambas direcciones el otro también tendrá que aplicarse la misma fórmula magistral:

(Empatía+Escucha activa+libre de prejuicios) x 2 (en ambos sentidos) = conexión total con el otro Clic para tuitear

Lidera algo

Practica el liderazgo personal en cualquier ámbito de la vida, por insignificante que te pueda parecer: lidera un proyecto, un equipo, una empresa, una asociación, una familia… ¡o tu propia vida! Busca seguidores, compañeros de camino, ilusiónales con tu idea, diseña una estrategia, practica la prueba-error para avanzar… Practicar el liderazgo auténtico alimentará tu autoestima, tu autoconfianza… ¡y los demás te lo agradecerán!. Porque tener un líder como tú merece la pena, ¿cierto?

 

¿Qué te ha parecido mi propuesta? ¡Con esto no hay crisis que se resista!

Si ya practicas estar cinco habilidades sociales de forma habitual, puedes enseñar a otros a utilizarlas. ¡Son armas muy poderosas! Y pasarás a formar parte del Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas.

¡Manos a la obra que tenemos trabajo!

 

 

 

 

Liderazgo sin estrés

Liderazgo sin estrés, ¿es posible? Por supuesto!!

Solemos asociar rápidamente el trabajo de un directivo con el estrés laboral. Parece que sean conceptos que van siempre de la mano pero no tiene porqué ser así.

Te explicaré una forma de reducirlo drásticamente con un ejemplo. Supongamos dos responsables (por decirlo de alguna forma) con estilos de dirección antagónicos, totalmente opuestos:

  • El jefe controlador: es aquel que prefiere hacer él el trabajo que no confía en las capacidades de su equipo. Por eso prefiere hacer él directamente todo lo relacionado con sus funciones. No transmite conocimiento y cuando se atreve a traspasar alguna tarea, hace un seguimiento agobiante. ¿Menuda papeleta para los miembros del equipo, verdad? ¿Cómo te los imaginas? Seguramente su nivel de motivación brillará por ausencia, y el estrés se extenderá en todo el departamento como una epidemia.
  •  El jefe pasota: es aquel que tiene gran facilidad en desviar balones hacia el resto del equipo, que practica la ley del mínimo esfuerzo en el día a día, que está más preocupado de las relaciones sociales y de quedar bien con sus superiores que de la función ejecutiva coordinada con el equipo. Es el que se suele colgar las medallas de los éxitos y busca culpables cuando las cosas no salen bien. Pues vaya! Vamos de Guatemala a “Guatepeor”! Otro equipo que sufre! Podemos pensar que aquí el jefe trabaja con poco estrés, pero en este caso pienso que el mantener en el tiempo una forma de trabajar poco profesional le acabará pasando factura y al final será el propio equipo quien le traslade la presión y se acabe sublevando.

Un verdadero líder que fomenta el trabajo en equipo y busca la cohesión, es un profesional que desarrolla la función ejecutiva con inteligencia emocional y racional a la vez. Está claro que en ninguno de los perfiles anteriores encontramos esta habilidad. Sabemos que los extremos suelen ser nocivos y siempre digo que en el punto medio suele estar el equilibrio ideal.

#Liderazgo = gestión de #emociones. Cuida de tu equipo con #InteligenciaEmocional Clic para tuitear

Entonces, ¿cómo puede reducir el directivo su nivel de estrés? Pues la respuesta es fácil: mejorando su capacidad de delegar. Es el líder «Delegator» !! Los beneficios de practicar esta competencia profesional son múltiples. Te cuento algunos:

  • Los miembros del equipo se sienten más implicados y motivados al asumir nuevas responsabilidades, siempre que la carga de trabajo esté bien repartida, claro.
  • Mejora el nivel de confianza del directivo hacia el equipo y viceversa.
  • Mejora la productividad del directivo al liberarse de una parte de tiempo que puede dedicar a otras funciones que aportan más valor.
  • Se produce una transmisión de conocimientos hacia los colaboradores, mejorando su capacitación profesional.
  • Resulta mucho más fácil afrontar momentos de dificultad, pues todos están dispuestos a arrimar el hombro por igual.

¿Qué te parece? Ya no hay excusas, verdad? Eso sí, tenemos que contar con un buen equipo para poder delegar sin morir en el intento. También es responsabilidad del directivo, crearlo y formarlo.

 

Liderazgo sin estrés by David Quesada

 

Para delegar con éxito, aquí te dejo algunos consejos prácticos:

  1. Dedica tiempo a explicar bien la tarea que delegas. Resuelve las dudas que surjan y acompaña al colaborador en los primeros pasos si se trata de una función de envergadura. Será el tiempo mejor invertido.
  2. Supervisa la tarea de forma natural, sin exceso de control. Por ejemplo, puedes anotarlo en tu lista de tareas delegadas y periódicamente preguntar al colaborador cómo va, dejando que él/ella se explique y plantee los obstáculos que surjan. Dale espacio también para que aporte ideas y propuestas de mejora.
  3. Responsabilízate del resultado, sobretodo cuando surgen problemas. Abórdalos conjuntamente con el colaborador y reflexiona sobre en qué has fallado tú en el proceso de delegación. Ayúdale a que aprenda de los errores.
  4. Reconoce y celebra el éxito del colaborador cuando desarrolla la tarea. A todos nos gusta el reconocimiento al trabajo bien hecho!

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Inteligencia Emocional a través de los valores

Vivimos en un mundo en el que todo va muy deprisa. Queremos resultados rápidos, soluciones urgentes y a ser posible con el mínimo esfuerzo. Pedimos la píldora mágica que nos proporcione el bienestar inmediato y permanente, nuestro “happyprofeno” que lo arregle todo al instante.

Pues siento decir que las cosas no funciona así. El éxito inmediato y sin esfuerzo suele ser efímero y no lo valoramos. Carece de consistencia, de fuertes raíces que lo permitan sostener en el tiempo… Ups! Ya dije la palabra mágica… TIEMPO! Esta palabra es la esencia de todas nuestras preocupaciones. Es el bien más preciado, infinitamente más que el dinero y la riqueza material. Un concepto que hemos inventado para intentar entender que poco a poco vamos envejeciendo y nuestras capacidades físicas y mentales se van deteriorando. Hasta el punto que podemos llegar a perder la memoria, la conexión con la realidad, e incluso iniciar un proceso de regresión cuando por ejemplo una persona anciana llega a llamar a su nieta “mamá” cuando se ocupa de ella. Esto yo lo he vivido.

Por eso queremos conseguirlo todo cuanto antes mejor, cueste lo que cueste. Por si se nos acaba EL TIEMPO antes de hora… Ufff! Qué sufrimiento! Esta mentalidad para mí es como llevar al extremo lo de “vivir la vida intensamente”. Lo acabamos convirtiendo en “vivir la vida precipitadamente”.

El tiempo es el origen de nuestras preocupaciones pero también contiene la solución, si lo queremos ver de otra forma. En las líneas anteriores te lo anticipaba cuando digo “…poco a poco…”

¿Por qué no aceptar que las enfermedades llegan cuando tienen que llegar (si lo hacen), que la salud mermará cuando tenga que mermar y que nos iremos de este mundo más tarde o más temprano, simplemente cuando nos toque?

¿Y si mientras tanto vivimos la vida de forma sosegada y reflexiva? En una palabra… CONSCIENTE!! Entonces podremos tomar buenas decisiones, disfrutar de los pequeños momentos y en definitiva construir en común el bienestar próspero que todos deseamos. Es la más fiel puesta en práctica del concepto de inteligencia emocional del que tanto se habla y que a veces poco se conoce o no se aplica.

Todo esto me lleva a proponerte dos ingredientes para vivir la vida de forma consciente y preparándola para el verdadero éxito, el que se saborea de verdad. Son los valores de la perseverancia y la paciencia. En el siguiente vídeo te explico las claves para aplicar cada uno de ellos de forma óptima en el logro de tus objetivos. En el ámbito laboral, son valores que conviene tener también muy presentes si queremos ejercer con éxito el liderazgo, la motivación y el trabajo en equipo de cualquier proyecto en el que participemos.

Espero que te sea útil!

Me voy pitando que no me queda más tiempo… je, je.

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