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Hablar en Público: cómo pasar del miedo al disfrute

Qué digo miedo a hablar en público… ¡Pánico! Eso era lo que yo sufría cuando tenía que convertirme en el protagonista ante un grupo numeroso para explicarles algo.

Te explicaré los 5 pasos que puse en práctica para lograr superarlo, pero antes permíteme que te ponga en antecedentes.

He sido directivo durante más de 20 años con personas a mi cargo. Nunca he tenido problemas para comunicarme con mis equipos, todo lo contrario. En las distancias cortas siempre me he desenvuelto bien. Pero yo sabía que tenía una asignatura pendiente. Lo sabía desde hacía muchos años. Ya en la época del instituto me costaba levantar la mano para preguntar o leer en voz alta. En muchas ocasiones me fallaba la confianza en mí mismo y en el entorno. Entonces me empezaba a temblar la voz y todo el cuerpo. ¡Lo pasaba fatal! Y lo que era peor: mi autoestima se resentía.

Si lo has experimentado alguna vez (deseo que no), sabrás muy bien de qué te hablo. Con el tiempo descubrí que era una de mis creencias lo que más me limitaba a la hora de superar el miedo escénico. Creencia limitante: “lo que piensan de mi los demás es muy importante”. Entonces no lo sabía, pero buena parte de mi vida la he supeditado a esta creencia. En ese momento empiezas a vivir la vida que otros quieren y no la que tú deseas. Te esfuerzas por complacer a los demás, por hacer lo que toca, cortando las alas de buena parte de tu potencial profesional y creativo.

Cuando he sido consciente de esta creencia saboteadora, la he cambiado por otra con la que me siento muy cómodo: “me interesa la opinión de los que me importan”. Esta nueva creencia me permite pedir opinión y feedback sincero a personas de mi confianza sin que ello me impida actuar por mí mismo. Con el tiempo he aprendido que uno aprende sobretodo haciendo, fallando y reconduciendo. ¡Ese es el maravilloso proceso de evolución personal! De ello te hablo también en mi artículo: ¿Disfrutas del camino o de alcanzar el objetivo?

Lo más importante no es lo que consigues sino en quien te conviertes (Raimon Samsó) #supercoaching Clic para tuitear

Ahora te cuento los 5 pasos que puse en práctica. Te pueden servir para superar no solo el miedo a hablar en público sino cualquier otro problema que la vida (o tú mismo/a) te eche a la espalda…

Paso 1: Darte cuenta (el punto de inflexión)

Cuando uno trabaja la inteligencia emocional te resulta más fácil tomar consciencia de lo que te sucede y buscar soluciones incluso anticipadamente. Pero cuando no es así, a menudo nos tiene que ocurrir algo gordo, algo serio, para darnos cuenta de la verdadera dimensión del problema.

Esto es lo que me ocurrió allá por el año 2006 cuando empecé a trabajar en una filial del grupo La Caixa. Entonces vi la posibilidad real de tener que hablar en público, de tener que hacer una presentación ante la flor y nata de la cúpula del Grupo. Asistía a las ponencias de mis compañeros y sabía que tarde o temprano me iba a tocar. Sinceramente, estaba aterrado. ¡Me cagué! Y entonces fue cuando me di cuenta que no podía seguir aplicando la técnica del avestruz. Esconder la cabeza bajo tierra no iba a disolver el problema. Ese fue mi punto de inflexión.

Paso 2: Determinación (el contrato emocional conmigo mismo)

Aquella etapa profesional duró poco y finalmente no tuve que realizar la temida charla. Pero algo ya había cambiado en mí. Había tomado el firme compromiso conmigo mismo de superar una barrera que me angustiaba: mi capacidad de oratoria, de hablar en público. Que el compromiso sea firme lo compruebas realmente cuando empiezas a moverte y a ver que tu motivación sigue intacta por más obstáculos que te aparezcan en el camino. Cuando posees el valor de la determinación, entonces empiezas a pensar el paso número 3.

El valor de la determinación es la gasolina mental para desintegrar barreras Clic para tuitear

Paso 3: Plan de acción (diseñando el proceso)

Me sentía liberado y con muchas ganas de empezar a hacer cosas para superar el problema. Mi plan de acción empezaba por encontrar un profesional de la oratoria en Barcelona que me ayudara. Tecleé en San Google la frase “aprender a hablar en público” y ¡tachan! Entre los resultados me apareció un nombre de alguien que vivía cerca de mí: Josep Cussó, coach en oratoria y liderazgo. Ese nombre me cambió la vida. Además hoy en día me siento privilegiado de tener a Josep con un gran amigo. ¡Eres grande Josep!

 

Paso 4: Puesta en práctica (¡aprendo a hablar en público haciendo!)

Con Josep empezamos haciendo varias sesiones individuales. ¡Fueron mega-útiles! Pero lo que verdaderamente me ayudó a sentir que era capaz de hacerlo fue cuando empecé a practicar en sus grupos de oratoria, primero en el Club del Éxito y después en el GAP (Grupo de Aprendizaje Permanente) Maestros de la Palabra. ¡Este último fue la caña! Era práctica pura con el método creado por Josep Cussó. Aquí es donde me gradué definitivamente en el bello arte de hablar en público. ¡Qué buenos recuerdos!

 

 

Paso 5: Auto-realización & Celebración (¡lo conseguí!)

Cuando sientes que disfrutas haciendo algo que antes te angustiaba es cuando verdaderamente te das cuenta que has conseguido superar el muro que parecía infranqueable. Antes me aterraba el solo hecho de pensar que tenía que hacer una charla y ahora disfruto tanto en el proceso de cocción como en el banquete. Además, cuando sientes la motivación necesaria ves como la creatividad empieza a fluir sin esfuerzo. He puesto ya en práctica un montón de ideas… ¡Y las que me quedan en el cajón! Como muestra un botón: aquí puedes ver mi entrada en la ponencia que realicé en la 1ª Convención de certificados en Coaching por Valores con el título “Start Works: que la fuerza de los valores te acompañe”.

David Quesada en Convenión CxX

 

Durante muchos años, cada vez que tenía que hablar en público era un AIS (Avestruz de Impacto Subterráneo) que escondía la cabeza bajo tierra esperando que pasara el peligro. Ahora me presento con un CIE (Conferenciante de Impacto Emocional). ¡Menuda diferencia! En este link puedes ver la presentación junto a mi socia Marta Badia: Conferencias de Impacto Directivo

Entonces… ¡Prueba superada! Solo queda celebrar el éxito conseguido. Si yo he podido, cualquiera puede. Solo es cuestión de proponérselo (determinación) y poner foco (acción). Y cuando lo consigues, sientes la necesidad de ayudar a otros a lograrlo, y así lo hago. Entre mis servicios está el de comunicación y oratoria al que le tengo especial cariño, como te puedes imaginar después de todo lo vivido.

“Cuando te lo propones (determinación) y pones foco (acción) el mundo está a tus pies”.

 

¿Y tú? ¿Qué barreras has conseguido o te propones superar? ¿Te apetece compartir tu experiencia?

¡Se abre el telón!

 

Productividad: «Reuniones al grano» en 4 pasos

Seguramente todos hemos sufrido en algún momento de nuestra vida laboral reuniones de trabajo que se hacen eternas y de las cuales salimos con la sensación de haber perdido el tiempo. Se habla sin orden, no se sabe qué se ha acordado exactamente, quién lo hace ni cuándo y se aprovecha para comentar temas extra-profesionales como el tiempo que hace, cómo ha ido la liga el fin de semana, la última travesura de los peques, etc, etc.

El tiempo es un bien demasiado valioso como para despilfarrarlo sin control ni orden.

Hacer reuniones de trabajo es imprescindible para fortalecer la cohesión, la eficiencia y la coordinación entre las personas que la integran. Pero si los participantes no tienen bien afinado el sentido de la productividad y la eficacia es necesario poner orden, instaurar un método…

Frase conciencia 10 by David Quesada

¿Un método para hacer reuniones? Pues sí, también para las reuniones de trabajo hace falta, sobretodo si tenemos perfiles del estilo (con que haya uno basta): charlatán o “fidelcastrista”, divagante, protagonista, tendencioso/manipulador, pesimista… Si identificas en alguna dosis cualquiera de estos tipos de participante nocivo debes implementar ipso-facto el método que te muestro a continuación en 4 pasos. Es muy sencillo y efectivo. Por eso me sorprende que todavía haya tantas empresas y equipos que no lo utilizan. ¿Quizás por pereza? Ojo! Que a la pereza le sigue la pobreza!

Paso 1 – Convocatoria

  • Informa previamente del día, hora de inicio y finalización. Acotar el tiempo es importante para coordinar agendas y que todos contribuyan a respetarlo. Deja claro el objetivo: tomar una decisión sobre un tema concreto, gestionar la carga de trabajo y tareas previstas del equipo, abordar un nuevo proyecto, etc.
  • Pregunta a los asistentes si tienen temas concretos a tratar. Que te informen, mejor en privado para evitar el inicio de una conversación múltiple seguramente innecesaria. Este punto lo puedes evitar cuando se trata de reuniones para planificar el trabajo del grupo en las que cada uno ya dispone de un tiempo pre-asignado para comentar sus tareas a realizar.
  • Con la información disponible, diseña la agenda de la reunión con el tiempo asignado a cada uno de los temas. Conviene dejar un espacio breve para debatir cada punto.
  • Envía a todos los asistentes la convocatoria definitiva con el orden del día en cuanto a temas, personas a exponer y tiempos asignados (te muestro un ejemplo al final).

 

Paso 2 – Definición de roles

Este es un aspecto básico para el éxito de la reunión y el máximo aprovechamiento del tiempo. Se trata de asignar los siguientes roles ya sea de forma rotatoria o bien los puede asumir siempre la misma persona, que podría ser quien convoca la reunión o el responsable del equipo. En cualquier caso, el repartirlos entre los asistentes genera mayor dinamismo e implicación de todos.

  • Moderador: se encarga de presentar la reunión y atemperar el trascurso de la misma interviniendo lo menos posible y siempre que favorezca al logro de los objetivos. O sea, como el mejor árbitro de un partido de fútbol donde el éxito de su trabajo radica en el hecho de pasar desapercibido sin que haya perdido el control.
  • Controlador de tiempos: hace seguimiento del tiempo de cada asistente en base a la agenda, dando aviso cuando alguien excede del suyo y cuando se está sobrepasando el tiempo preestablecido. Informa en voz alta pero es el moderador quien da y retira los turnos.
  • Dinamizador: se encarga de animar a la participación y a que no se encallen los asuntos. Favorece la consecución de acuerdos y la comunicación fluida. Es un rol que puede asumir también el moderador.
  • Secretario: toma nota de los aspectos más importantes que se han tratado y sobretodo de los acuerdos, dejando claro quién, qué y en qué plazo se llevarán a cabo. Paso 3 – Desarrollo de la reunión

 

Paso 3 – Desarrollo de la reunión

Si has seguido los pasos anteriores, las probabilidades de éxito en cuanto a productividad y resultados son muy altas. Solo cabe que cada uno de los responsables de cada rol lo ejerza de forma efectiva y lo demás viene solo. En el caso que se surjan nuevos temas que no toca abordar, el secretario toma nota para futuras sesiones. Éste también debe disponer al final de la reunión de un espacio para compartir las conclusiones y acuerdos tomados y validar así también que todo el mundo lo ha entendido.

Las mejores reuniones son las que duran poco. #productividad Clic para tuitear

Paso 4 – Resumen de la reunión

El secretario redacta y envía a todos los asistentes un resumen con los puntos tratados y los acuerdos adoptados. Resulta práctico llevar un histórico de las reuniones y acuerdos para su consulta en cualquier momento, al estilo de una comunidad de propietarios. De hecho, un equipo actúa también como una comunidad en la que cada miembro es garante y responsable de sus funciones y compromisos.

Un ejemplo para una reunión de 5 personas de 90 minutos en la que todos tienen temas a tratar sería:

  • 5 minutos cada uno para exponer sus temas (sin derecho a réplica). Pueden usar su tiempo para comentar alguno de los temas expuestos por el resto si lo consideran más importante o prioritario. Total: 25 min.
  • Espacio de debate y acuerdos en el que el moderador va asignando un total de 9 turnos de 5 minutos como máximo según petición. Los participantes no interrumpen, sino que piden la palabra al moderador. Total: 45 min.
  • 5 minutos para que el secretario comparta el resumen de temas tratados y acuerdos.
  • 5 minutos para que el secretario comente los nuevos temas surgidos que se podrán abordar en reuniones futuras.
  • 5 minutos para plantear y resolver dudas o aclaraciones sobre los acuerdos y nuevos temas surgidos a abordar.
  • 5 minutos para que el secretario comente cualquier modificación en los acuerdos que haya podido surgir y para que el moderador cierre la reunión, emplazando a los participantes a una próxima si ya se pudiera fijar fecha y hora.

¿Te ha parecido útil este formato? ¿Lo has utilizado alguna vez? Si no lo has hecho, espero que lo puedas aplicar desde ahora. Comprobarás su efectividad y los demás te lo agradecerán al estar cuidando también de su valioso tiempo.

 

 

La pócima del Liderazgo Auténtico

La forma más completa y práctica que conozco de abordar el liderazgo personal para transformarte en un auténtico/a líder de equipos y entrar en el club exclusivo de los directivos que marcan la diferencia es a través de la Fórmula Co3.

He dedicado tiempo a buscar la combinación ideal de disciplinas que cualquier persona debería trabajar si quiere gestionar equipos de forma eficaz y sin tener que dejarse la piel ni sufrir un estrés que haga injustificable esta noble tarea de dirigir personas. Si lo sabemos llevar de forma óptima lo considero el mejor de los regalos. Porque ver crecer a los que están a tu alrededor, construir con ellos relaciones basadas en la confianza, ayudarles en su camino de crecimiento profesional, a la vez que ellos te ayudan a desarrollar mejor tu labor, para mí no tiene precio.

Y los dos primeros ingredientes que se necesita para triunfar en el liderazgo de equipos son la pasión y la ilusión.

El éxito del liderazgo empieza por inyectar grandes dosis de pasión e ilusión en lo que uno hace. Clic para tuitear

Pasión por amar lo que uno hace, pues de lo contrario difícilmente podrá destacar en su cometido. Esto es aplicable para ser un buen líder y para cualquier cosa que nos propongamos en la vida. O sea, te lo propongo como un “mandato universal”.

Ilusión basada en el propósito de hacer el bien y contribuir al desarrollo de un mundo empresarial más consciente y próspero para todos, y subrayo lo de “para todos”, porque si es solo para unos pocos, no me vale. Ilusión para disfrutar del camino, con buenas dosis de alegría y diversión para que no sintamos la necesidad de separar en nuestra mente dos mundos que están condenados a entenderse: nuestra vida personal (tiempo de ocio, familia…) y nuestra vida profesional. ¿Por qué no disfrutar de ambas por igual? Conseguirlo nos acerca al ideal de bienestar y vida en plenitud, ¿no crees?

Pasión, ilusión y éxito by David Quesada

¿En qué consiste la fórmula Co3?

La fórmula Co3 del liderazgo auténtico se asienta en tres pilares o áreas de trabajo fundamentales:

  • Conocerse
    Es el punto de partida necesario. Se trata de un trabajo interior para tomar conciencia de nuestras fortalezas, nuestros miedos y barreras mentales y los puntos a mejorar. Conocerlos nos ayudará a entender mejor nuestra relación con los demás, y por tanto nos permitirá gestionar mejor las diferencias personales y las situaciones conflictivas. Lo conseguiremos trabajando herramientas que nos ofrecen disciplinas como la Inteligencia Emocional, el Coaching, la PNL o la Dirección por Valores.
  • Comunicar
    Si queremos que los demás puedan entender los objetivos comunes que buscamos, los hagan suyos, se unan a la causa y se sientan parte importante del grupo, tendremos que ser capaces de comunicar de forma asertiva y auténtica. Esto requiere mucha práctica y sobretodo superar las autolimitaciones que nos solemos imponer a la hora de hablar en público y realizar presentaciones a grupos.
  • Cohesionar
    Todo líder necesita de su tribu de seguidores. Sin el grupo, el líder pierde su razón de ser. Cuando lo trasladamos al mundo de la empresa, el líder necesita que su equipo trabaje con motivación, entusiasmo, confianza y bien alineado en el camino para lograr los objetivos comunes. Esto es la cohesión. En definitiva, que todos tiren del carro por igual, se ayuden unos a otros y no lo dejen todo en manos del responsable a la espera de instrucciones.

Fórmula Co3 del liderazgo by David Quesada

Trabajar estas tres áreas nos dará las herramientas para lograr el éxito con nuestros equipos. Te propongo el siguiente ejercicio:

Valora del 0 al 10 cuál es el nivel que percibes en cuanto a tu capacidad para desenvolverte en cada una de estas tres áreas. Después empieza por aquella en la que te hayas puntuado más bajo y establece las acciones concretas que llevarás a cabo desde hoy para mejorar tu nivel de capacitación.  A por ello !!

¿In-comunicación o Comunicación-in?

Comunicación asertiva para conectar con los demás

Estaremos de acuerdo en que comunicarnos es un valor esencial para vivir y convivir con los demás. Pero… ¿nos hemos parado a pensar cómo comunicamos y cómo perciben los demás nuestra forma de comunicar? Podríamos identificar los siguientes estilos extremos de comunicación personal:
1. YO comunico y punto Es el estilo propio de aquellas personas que tienden a hablar sobre ellas sin dejar que sus interlocutores “metan baza”, y en el momento que el otro logra entrar en la conversación, no atienden ya que están pensando en lo próximo que van a decir. Difícilmente incluirán un “¿y tú que tal?” en sus conversaciones. Generalmente son personas impulsivas que de forma consciente o inconsciente a veces, tratan de imponer sus puntos de vista y se plantean las conversaciones como un pulso en el que unos ganan y otros pierden.
2. YO descanso y TÚ comunicas  En este grupo podríamos incluir a aquellas personas que se sienten más cómodas dejando hablar a los demás. Prefieren evadirse y no tener que esforzarse en mantener una conversación que requiera pensar en lo que hay que decir a la vez que procesar la información del interlocutor.Solo una salvedad, y es que este estilo puede llegarse a complementar como un guante con el de “Yo comunico y punto”. Seguramente te viene a la mente alguna pareja que conozcas de la que hayas pensado en alguna ocasión: “son como la noche y el día, él/ella siempre callado y ella/él siempre charla que te charla”. Quizás sea un ejemplo del dicho que “los polos opuestos se atraen”, ¿verdad? En este caso, si llegan a complementarse de verdad entonces podemos pensar que el “Yo descanso” no está actuando como tal todo el tiempo, sino que de alguna forma está atento y procesa cierto nivel de información que le permite intervenir de vez en cuando.
3. YO pregunto y TÚ comunicas  Esta forma de comunicar es propia de aquellas personas que muestran interés por la vida de los demás y desean tener cuanta más información sobre ellas mejor. En cambio prefieren no compartir información sobre sí mismas a menos que el interlocutor insista y también pregunte, en cuyo caso serán muy escuetas en sus respuestas.En mi opinión este estilo y los dos anteriores, si los considerarlos como estilos extremos de comunicación, podrían llevar a la ausencia real de comunicación o lo que es lo mismo, a la “in-comunicación” por la falta de conexión entre los interlocutores.4. YO comunico y TÚ comunicas  Es el estilo que equilibra los roles de los participantes en la comunicación, de manera que todos hacen de emisores y receptores conscientes. Si además se hace de forma ordenada y asertiva, entonces hablamos de comunicación auténtica o “comunicación-in”.

En el mundo empresarial, los verdaderos líderes saben hallar la combinación perfecta entre estos cuatro estilos, en la medida justa y sin abusar de los menos deseables (1, 2 y 3).

Por ejemplo, ante un imprevisto o una situación crítica, el líder podrá recurrir al “Yo comunico y punto” tomando el mando y dando instrucciones concretas para desbloquear la contingencia (ante una discusión subida de tono entre miembros del equipo, un riesgo manifiesto de seguridad laboral, etc.). También el estilo “Yo pregunto y tú comunicas” bien aplicado sería propio de un buen coach que sabe escuchar y hacer las preguntas adecuadas para que los miembros del equipo hallen las respuestas por sus medios. Es un buen antídoto para ayudar a los colaboradores que suelen plantear siempre los problemas de forma impulsiva sin haber reflexionado antes sobre posibles opciones para resolverlos.

La pócima ideal podría ser la siguiente:

  • Mucho de “Yo comunico y tú comunicas” (la comunicación en esencia)
  • Bastante de “Yo pregunto y tú comunicas” (bien aplicado)
  • Poco de “Yo comunico y punto” (un estilo autoritario al que solo hay que recurrir en situaciones críticas)
  • Nada de “Yo descanso y tú comunicas” (porque cuando desconectamos y no atendemos a nuestro interlocutor le estamos faltando al respeto. Es el más claro ejemplo de la in-comunicación).

En definitiva, el objetivo es lograr una conexión de calidad con nuestros interlocutores con inteligencia emocional y este hecho en el ámbito del trabajo resulta un factor esencial que siempre sale a la luz cuando se analizan ineficiencias en aspectos como el liderazgo directivo, el  trabajo en equipo, la motivación y la gestión eficiente de los recursos humanos. La mayoría de organizaciones admiten que les «pre-ocupa» el tema de la comunicación pero no se ocupan en la práctica, y te aseguro que abordar los problemas de comunicación es más sencillo de lo que parece.

A continuación te planteo varias preguntas que te servirán para tomar consciencia tanto en lo personal como en lo profesional de un valor tan preciado como el de la comunicación personal:

¿Con qué estilo te sientes más identificado/a?

¿Eres consciente del estilo que utilizas cuando estás comunicando? 

¿Cómo te sientes ante personas que comunican con cada uno de estos estilos?

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eTraining by David Quesada

Vencer el miedo a hablar en público. Hay un antes y un después.

Superar el miedo a hablar en público me ha cambiado la vida. Hay un antes y un después del momento en que decidí afrontar la realidad, no esconderme más y ponerme manos a la obra de una vez por todas.

Me generaba una frustración y malestar interior que me impedía ser yo mismo. Afectaba de pleno a la autoestima y autoconfianza. Por el contrario, siempre me he sentido cómodo y relajado en las reuniones en “petit comité” pues me considero una persona empática. Pero la cosa cambiaba cuando el público era mayor y yo podía convertirme el centro de atención ni que fuera por un instante.

Esto ya venía de lejos. En clase prefería preguntar poco y cuando tenía que leer en voz alta los nervios se apoderaban de mí. Lo pasaba fatal cuando me pedían que subiera al púlpito de una iglesia para leer un texto. En las conferencias me quedaba con las dudas por miedo a levantar la mano. Como te puedes imaginar, no lo pasaba nada bien.

Todo cambió cuando un buen día decidí teclear en mi PC la frase “aprender a hablar en público”. Me apareció el nombre de una persona que vivía en la misma ciudad que yo: Josep Cussó, Coach-facilitador en oratoria y liderazgo. Entonces pensé que era una gran casualidad con la cantidad de ciudades que hay en nuestro territorio, pero con el tiempo he entendido que posiblemente fuera más por eso de las cockies y otros ingenios informáticos que nos conocen mejor que nosotros mismos.

Empecé por participar en el grupo de crecimiento personal de Josep El Club del Éxito donde dedicábamos un tiempo a la práctica de la oratoria. Pero fu un tiempo después, cuando me enganché al Grupo de Aprendizaje Permanente (GAP) en oratoria y liderazgo Maestros de la Palabra, que mi situación cambió por completo. Gané rápidamente confianza y seguridad. Disfrutaba preparando las charlas, exponiéndolas y ayudando a mis compañeros en la medida de mis posibilidades. Durante seis meses asumí el rol de jefe de estudios del grupo, tiempo durante el cual he aprendido mucho más allá del hecho de hablar en público. Allí hice buenas amistades con personas que de un modo u otro en algún momento se habían sentido igual que yo, necesitados de una habilidad tan básica como la capacidad de comunicar eficazmente, de sacar el yo auténtico que todos llevamos dentro.

Ahora me encanta realizar presentaciones y charlas en público, ya no sufro esperando que llegue el día sino todo lo contrario. Preparo a consciencia cada presentación, saboreando el proceso y la puesta en escena. Por poco que puedo intento siempre ayudar a personas que puedan encontrarse en una situación similar a la que yo viví. He escrito un dossier práctico sobre la comunicación eficaz y me ofrezco a Institutos para dar charlas y realizar talleres prácticos con los jóvenes estudiantes.

Lo mejor de todo es que ahora tengo el privilegio de contar con un buen maestro y amigo como Josep Cussó. Es de aquellas personas que se aparecen en tu vida y te dejan una huella imborrable. Siempre estaré en deuda contigo… Gràcies Josep !!

 

PROPUESTA DE ACCIÓN

Si te encuentras en una situación similar a la que yo pasé, te propongo que no esperes más, que cojas las riendas. Puedes empezar por leer mi dosier (gratuito con la suscripción a la newsletter) o cualquier otro libro sobre oratoria, pero empieza a practicar cuanto antes. Busca un curso, taller o seminario de carácter eminentemente práctico, que te haga participar y salir de tu zona cómoda.

Si no sabes dónde buscar, te paso dos recomendaciones:

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