La fórmula contra el estrés laboral

Hoy me ha llegado un vídeo a través de un profesional al que aprecio, Jaume Gurt. El vídeo tiene que ver con el valor que damos al tiempo de trabajo y de ocio y su relación con el dinero. Entonces me he venido a la cabeza el tema del estrés en el trabajo. No tiene una relación directa con lo anterior, aunque sí indirecta.

Pienso que cuantas más horas pasamos en el trabajo renunciando a nuestro tiempo de descanso y disfrute personal, mayor será nuestro nivel de estrés. Excepto si somos adictos al trabajo, claro, en cuyo caso el problema a tratar es otro.

La clave está en la libertad de elección. Cuando trabajamos más horas de las deseables, lo hacemos como yo digo “voluntariamente/forzados por las circunstancias”: el sentido de la responsabilidad, el dinero a final de mes, el reconocimiento, lo que piensen los demás, lo habitual en la empresa… son circunstancias que nos influyen en la decisión.

Hay incluso quien puede llegar a trabajar más horas sin que sea necesario, simplemente porque “si ven que trabajo más horas, pensarán que trabajo duro”. Esto no es estrés, es otra cosa muy distinta. Es lo que llamamos “presentismo” y se trata de un comportamiento anómalo y perverso basado en la desconfianza, la inseguridad y la baja productividad. Si como responsable tengo a alguien que actúa así en mi equipo, debería detectarlo y solucionarlo de inmediato. ¿Cómo? Con evaluaciones de rendimiento, descripciones de puestos de trabajo, reuniones de equipo operativas…

Aprender a gestionar el tiempo de trabajo de forma más eficiente y productiva es uno de los aspectos que más preocupa a las empresas y sus directivos. Será por eso que es una de las formaciones que más me piden.

Hace unos años aprendí de Timothy Galwey, autor de “El juego interior del estrés” una fórmula que apliqué desde entonces para lograr un trabajo que me genere el menor nivel de estrés:

 

APRENDIZAJE + DISFRUTE + RENDIMIENTO = MENOR NIVEL DE ESTRÉS

 

Lo que viene a decir es: si trabajo en algo donde aprendo constantemente (no es rutinario), disfruto haciéndolo (me gusta) y el rendimiento es óptimo (buenos resultados con una dedicación adecuada), entonces mi nivel de estrés será el mínimo aceptable.

¿Y tú? ¿Cómo vas de nivel de estrés? ¿Tienes los 3 elementos de la fórmula bien cubiertos? Espero que sí. De lo contrario, te invito a reflexionar sobre cómo maximizarlos.

Por cierto, aquí te paso el link del vídeo que te comentaba al inicio del post.

 

Del estrés laboral y mucho más hablaremos en el GMC – Gerupo de Mejora Continua en Gestión de Equipos que empieza a rodar el 1 de abril:

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