Liderazgo sin principios… ¿es posible?

Liderar un equipo, un proyecto, una empresa o nuestra propia vida sin apuntalarlo en unos principios que nos guíen está condenado al fracaso…

¿o quizás no?

Yo comulgo con la frase anterior, aunque también reconozco que la velocidad con la que suceden las cosas en la vida es directamente proporcional a la inconciencia de algunas decisiones que tomamos en nuestro día a día.  Es lo que llamo liderazgo exprés o liderazgo tic-tac: ¡el tiempo apremia, todo vale!

Lo anterior no nos exime de la responsabilidad de lo que decidimos, igual que somos responsables de los errores en nuestra declaración de la renta, aunque no tengamos ni idea de impuestos y la haya hecho un tercero.

Groucho Marx decía: “estos son mis principios. Si no les gustan tengo otros”. Seguro que esto nos hace sonreír, pero estamos perdidos si decidimos ponerlo en práctica: nos cargamos nuestra credibilidad.

Me gusta validar y poner en cuestión mis creencias y valores permanentemente. Esto me ayuda a estar alerta y a constatar que mi camino personal y profesional va por donde deseo. Eso no significa que los esté cambiando constantemente, solo los reviso, y si creo que hay que cambiar algo entonces empiezo a diseñar el plan de acción.

Cuestiona tus creencias y valores by David Quesada

 

Parar y tomar conciencia de las cosas, de lo que estamos haciendo bien y de lo que no, es la base de todo. Cuando somos conscientes, todo cambia. Lo he dicho en varias ocasiones y lo seguiré repitiendo. Parece obvio y sencillo, precisamente por eso solemos olvidarlo y nos dejamos llevar por la corriente de lo que ocurre a nuestro alrededor. Entonces buscamos una falsa justificación que nos hace pensar y decir cosas como: “es que aquí siempre se ha hecho así”, “me has obligado a hacerlo”, “soy un mandado que solo cumplo órdenes de arriba” o “para qué voy a intentar cambiar y gastar mi energía si al final todo son pegas”. Resultado: la motivación al garete.

Parar y tomar #conciencia de las cosas es poderoso: ¿qué hago y por qué? #DesarrolloPersonal Clic para tuitear

Ahora quiero compartir contigo algo personal de lo que no estoy orgulloso…

Esto me ocurrió hace ya años con una persona de mi equipo: tuve que despedirla de un día para otro tras cuatro años de servicio en la empresa. A mí me hubiera gustado hacerlo de manera programada, tranquila y avisándole con tiempo, pero “las circunstancias” y el entorno inmerso en la desconfianza me forzaron a hacerlo de este modo. Después de hacerlo me sentí fatal. Sentía que otros habían tomado la decisión por mí, pero al final yo era el ejecutor y responsable de las formas, no del fondo, pues ya estaba de acuerdo en llevarlo a cabo. Pero no así.

Falté a uno de mis principios, de mis valores profesionales: la confianza. Actué en base al temor, como suelen actuar muchos directivos a la hora de prescindir de algún colaborador. No digo que no haya casos flagrantes en los que el “despido tranquilo” pueda suponer un peligro para la empresa, que los hay, pero como mínimo hay que valorarlo a conciencia. Siempre que sea posible, yo voto por desvincular ordenadamente.

En otro caso que viví, ocurrió todo lo contrario: me mantuve fiel a mis valores. Desde arriba me aconsejaban prescindir cuanto antes de una persona, por motivos que ahora no explicaré. Incluso sentía peligrar mi posición si no lo hacía.

Tomé una decisión: valorar al colaborador únicamente en base a criterios profesionales y de su rendimiento, buscando también el beneficio para la empresa, lógicamente. Aguanté firme y el tiempo me dio la razón… y lo más importante: actué a conciencia en base a mis principios y valores profesionales. Eso no tiene precio, pues lo contrario te trae estrés, insomnio, preocupación, angustia… A menos que se trate de un directivo sin escrúpulos, que por desgracia parece que hay más de los deseables. Sobre este tema te recomiendo el artículo “El 21% de altos ejecutivos son psicópatas” de André Baken en el blog del CLC – Change Leadership Center. No te dejará indiferente…

Trabajar los valores propios desde la conciencia me ha servido mucho no solo a nivel profesional. Esto me ha llevado a utilizar la Dirección por Valores como una herramienta poderosa para ayudar a otros profesionales y equipos. Se trata de ordenar de forma metódica las propias creencias, valores y atacar los miedos y limitaciones que nos invaden en el complejo mundo de las relaciones profesionales.

¿Y cuáles son mis valores y principios profesionales?

Entre ellos están: la profesionalidad, la confianza, el compromiso, el respeto y el trabajo en equipo. Miro de trabajar siempre en base a ellos y trasmitirlos a mi alrededor. Cuando siento que alguno está en peligro, hago sonar la alarma y me pongo a pensar.

¿Y los tuyos? ¿Eres consciente de los principios en los que se sustenta tu vida profesional? Te invito a confeccionar tu lista y a compartirla…

 

Personas y Empresas con Inteligencia Emocional

Hoy quiero hablarte de los rasgos que diferencian a personas y organizaciones emocionalmente inteligentes del resto. Posiblemente te hayas cruzado muchas veces con alguna de ellas y quizás no te hayas parado a pensar porqué son así o qué es lo que las hace tan especiales.

Yo lo tengo claro.

Me interesa saberlo porque quiero rodearme de este tipo de personas en mi vida y trabajar con este tipo de organizaciones, las que practican la inteligencia emocional desde la conciencia.

Hablar de personas o empresas en el fondo es lo mismo.

La empresa se compone de personas, está claro.

Su cultura y filosofía de trabajo será la suma de la manera de ser de sus miembros, pero ojo: ponderada por el grado de autoridad y poder de éstos.

O sea, si tenemos en la base muchas personas con buena inteligencia emocional pero dirigidas por personas que practican la cultura del látigo & ordeno-y-mando, al final solo podrán pasar dos cosas (ambas nefastas para la organización):

  • Los de abajo se queman y se resignan para convertirse en mercenarios. Resultados: Más estrés y sufrimiento. Menos productividad, motivación, compromiso y felicidad.
  • Los de abajo se hartan y huyen en busca de un mejor futuro profesional (que lo hay).

Me reconforma saber que hay vida más allá del tradicional Coeficiente Intelectual (CI). ¡Sino lo tengo crudo!

La #inteligenciaemocional ofrece vida más allá del coeficiente intelectual. ¡Practícala a diario! Clic para tuitear

Howard Gardner se refiere a la inteligencia verbal y la lógico-matemática como integrantes del CI, pero se pregunta por qué muchas personas con un CI elevado no triunfan en la vida. La Inteligencia Emocional tiene la respuesta. ¿Quieres descubrirlo de una forma lúdica? No te pierdas la película Del Revés (Inside Out)”si aún no la has visto.

Inteligencia Emocional by David Quesada

Entonces, ¿cómo son estas personas? Te cuento:

  • Alinean perfectamente su vocación profesional y trabajo: o sea, disfrutan de su trabajo.
  • Cuidan su cuerpo: hacen deporte y tienen buenos hábitos alimentarios.
  • Son creativas, reflexivas, curiosas, imaginativas…
  • Tienen la mente abierta: ponen en cuestión sus propias creencias y no tienen inconveniente en adoptar otras si contribuyen a su bienestar.
  • Cultivan valores personales que les conectan consigo mismas y con los demás: empatía, autoestima sana, respeto, altruismo…
  • Se desprenden de contra-valores como la envidia, el rencor o la codicia.
  • Saben gestionar adecuadamente sus emociones.
  • Mantiene a raya su ego y huyen del prejuicio, la polémica y las etiquetas.
  • Son personas sociables: les gusta relacionarse con los demás desde la autenticidad.
  • Escogen bien su círculo de amistades y sus compañeros de vida.
  • Tienen buen sentido del humor, sobretodo para reírse de sí mismas.
  • Les gusta leer y aprender constantemente.
  • Son agradecidas por naturaleza.
  • Están dispuestas a ayudar siempre por una buena causa: la colaboración por encima de la competición.
  • Practican el liderazgo auténtico basado en lo que llamo la fórmula CO3: se conocen bien, comunican bien y cohesionan bien a sus equipos.

 

¿Qué te parece? Vale la pena de rodearse de personas así, ¿verdad?

Pues ahora voy a ponerte dos ejemplos que considero emocionalmente inteligentes: una persona y una organización.

Ana Bizarro

Tuve la fortuna de conocerla en el Congreso de Marca Personal del Gran Raimon Samsó donde compartimos escenario como ponentes.

David Quesada en Congreso de Marca Personal de Raimon

Es pura energía y vitalidad… ¡Y lo bueno es que lo contagia! Te invito a conocer su web accionconalegria y a leer sus fenomenales artículos. También puedes leer el post que acabo de publicar en su blog como invitado:


¿Empatía o Miopía? Cómo enfocar tu visión de la realidad.

Infojobs

Me consta que es una empresa que emana Inteligencia Emocional por los cuatro costados. Conociendo a su CEO Jaume Gurt no me cabe la menor duda. Puedes ver el vídeo de la entrevista que tuve el placer de hacerle el año pasado. Allí conocerás los motivos de por qué Infojobs es una de las empresas más deseadas para trabajar.

 

Entonces, ¿qué te parece? ¿Estás de acuerdo con la lista que te propongo para detectar personas emocionalmente inteligentes? ¿Añadirías algo más? ¿Conoces a muchas personas que lo sean? ¿Cómo cultivas tú tu inteligencia emocional?

Si quieres saber un poco más sobre inteligencia emocional, puedes leer también mi post Inteligencia Emocional a través de los Valores.

¡Te deseo lo mejor! ¡Hasta pronto!

Hablar en Público: cómo pasar del miedo al disfrute

Qué digo miedo a hablar en público… ¡Pánico! Eso era lo que yo sufría cuando tenía que convertirme en el protagonista ante un grupo numeroso para explicarles algo.

Te explicaré los 5 pasos que puse en práctica para lograr superarlo, pero antes permíteme que te ponga en antecedentes.

He sido directivo durante más de 20 años con personas a mi cargo. Nunca he tenido problemas para comunicarme con mis equipos, todo lo contrario. En las distancias cortas siempre me he desenvuelto bien. Pero yo sabía que tenía una asignatura pendiente. Lo sabía desde hacía muchos años. Ya en la época del instituto me costaba levantar la mano para preguntar o leer en voz alta. En muchas ocasiones me fallaba la confianza en mí mismo y en el entorno. Entonces me empezaba a temblar la voz y todo el cuerpo. ¡Lo pasaba fatal! Y lo que era peor: mi autoestima se resentía.

Si lo has experimentado alguna vez (deseo que no), sabrás muy bien de qué te hablo. Con el tiempo descubrí que era una de mis creencias lo que más me limitaba a la hora de superar el miedo escénico. Creencia limitante: “lo que piensan de mi los demás es muy importante”. Entonces no lo sabía, pero buena parte de mi vida la he supeditado a esta creencia. En ese momento empiezas a vivir la vida que otros quieren y no la que tú deseas. Te esfuerzas por complacer a los demás, por hacer lo que toca, cortando las alas de buena parte de tu potencial profesional y creativo.

Cuando he sido consciente de esta creencia saboteadora, la he cambiado por otra con la que me siento muy cómodo: “me interesa la opinión de los que me importan”. Esta nueva creencia me permite pedir opinión y feedback sincero a personas de mi confianza sin que ello me impida actuar por mí mismo. Con el tiempo he aprendido que uno aprende sobretodo haciendo, fallando y reconduciendo. ¡Ese es el maravilloso proceso de evolución personal! De ello te hablo también en mi artículo: ¿Disfrutas del camino o de alcanzar el objetivo?

Lo más importante no es lo que consigues sino en quien te conviertes (Raimon Samsó) #supercoaching Clic para tuitear

Ahora te cuento los 5 pasos que puse en práctica. Te pueden servir para superar no solo el miedo a hablar en público sino cualquier otro problema que la vida (o tú mismo/a) te eche a la espalda…

Paso 1: Darte cuenta (el punto de inflexión)

Cuando uno trabaja la inteligencia emocional te resulta más fácil tomar consciencia de lo que te sucede y buscar soluciones incluso anticipadamente. Pero cuando no es así, a menudo nos tiene que ocurrir algo gordo, algo serio, para darnos cuenta de la verdadera dimensión del problema.

Esto es lo que me ocurrió allá por el año 2006 cuando empecé a trabajar en una filial del grupo La Caixa. Entonces vi la posibilidad real de tener que hablar en público, de tener que hacer una presentación ante la flor y nata de la cúpula del Grupo. Asistía a las ponencias de mis compañeros y sabía que tarde o temprano me iba a tocar. Sinceramente, estaba aterrado. ¡Me cagué! Y entonces fue cuando me di cuenta que no podía seguir aplicando la técnica del avestruz. Esconder la cabeza bajo tierra no iba a disolver el problema. Ese fue mi punto de inflexión.

Paso 2: Determinación (el contrato emocional conmigo mismo)

Aquella etapa profesional duró poco y finalmente no tuve que realizar la temida charla. Pero algo ya había cambiado en mí. Había tomado el firme compromiso conmigo mismo de superar una barrera que me angustiaba: mi capacidad de oratoria, de hablar en público. Que el compromiso sea firme lo compruebas realmente cuando empiezas a moverte y a ver que tu motivación sigue intacta por más obstáculos que te aparezcan en el camino. Cuando posees el valor de la determinación, entonces empiezas a pensar el paso número 3.

El valor de la determinación es la gasolina mental para desintegrar barreras Clic para tuitear

Paso 3: Plan de acción (diseñando el proceso)

Me sentía liberado y con muchas ganas de empezar a hacer cosas para superar el problema. Mi plan de acción empezaba por encontrar un profesional de la oratoria en Barcelona que me ayudara. Tecleé en San Google la frase “aprender a hablar en público” y ¡tachan! Entre los resultados me apareció un nombre de alguien que vivía cerca de mí: Josep Cussó, coach en oratoria y liderazgo. Ese nombre me cambió la vida. Además hoy en día me siento privilegiado de tener a Josep con un gran amigo. ¡Eres grande Josep!

 

Paso 4: Puesta en práctica (¡aprendo a hablar en público haciendo!)

Con Josep empezamos haciendo varias sesiones individuales. ¡Fueron mega-útiles! Pero lo que verdaderamente me ayudó a sentir que era capaz de hacerlo fue cuando empecé a practicar en sus grupos de oratoria, primero en el Club del Éxito y después en el GAP (Grupo de Aprendizaje Permanente) Maestros de la Palabra. ¡Este último fue la caña! Era práctica pura con el método creado por Josep Cussó. Aquí es donde me gradué definitivamente en el bello arte de hablar en público. ¡Qué buenos recuerdos!

 

 

Paso 5: Auto-realización & Celebración (¡lo conseguí!)

Cuando sientes que disfrutas haciendo algo que antes te angustiaba es cuando verdaderamente te das cuenta que has conseguido superar el muro que parecía infranqueable. Antes me aterraba el solo hecho de pensar que tenía que hacer una charla y ahora disfruto tanto en el proceso de cocción como en el banquete. Además, cuando sientes la motivación necesaria ves como la creatividad empieza a fluir sin esfuerzo. He puesto ya en práctica un montón de ideas… ¡Y las que me quedan en el cajón! Como muestra un botón: aquí puedes ver mi entrada en la ponencia que realicé en la 1ª Convención de certificados en Coaching por Valores con el título “Start Works: que la fuerza de los valores te acompañe”.

David Quesada en Convenión CxX

 

Durante muchos años, cada vez que tenía que hablar en público era un AIS (Avestruz de Impacto Subterráneo) que escondía la cabeza bajo tierra esperando que pasara el peligro. Ahora me presento con un CIE (Conferenciante de Impacto Emocional). ¡Menuda diferencia! En este link puedes ver la presentación junto a mi socia Marta Badia: Conferencias de Impacto Directivo

Entonces… ¡Prueba superada! Solo queda celebrar el éxito conseguido. Si yo he podido, cualquiera puede. Solo es cuestión de proponérselo (determinación) y poner foco (acción). Y cuando lo consigues, sientes la necesidad de ayudar a otros a lograrlo, y así lo hago. Entre mis servicios está el de comunicación y oratoria al que le tengo especial cariño, como te puedes imaginar después de todo lo vivido.

“Cuando te lo propones (determinación) y pones foco (acción) el mundo está a tus pies”.

 

¿Y tú? ¿Qué barreras has conseguido o te propones superar? ¿Te apetece compartir tu experiencia?

¡Se abre el telón!

 

¿Conoces la melodía de la motivación?

Si te pregunto por tus canciones favoritas, seguro que la mayoría de ellas te evocan algún momento de la vida que ha quedado anclado a esa melodía para siempre en tu mente. La música nos genera todo tipo de estímulos en nuestra inteligencia emocional: amor, nostalgia, alegría, tristeza, temor, optimismo, felicidad…

Si en un instante concreto estamos experimentando una vivencia muy intensa y suena una canción, lo más probable es que todo ello quede sellado y unido de por vida. Quizás lo olvidemos temporalmente (¡ay la dichosa memoria que la echamos tanto a faltar a veces!) pero sigue grabado en nuestro subconsciente para que en cualquier momento vuelva a aflorar.

Recuerdo de pequeño cuando mi padre cerraba todas las luces del comedor y me invitaba a sentarme a su lado para concentrarnos en la música amplificada que salía de su equipo Kenwood importado de Alemania (era su preciado tesoro). A veces era clásica, otras veces moderna, rancheras, tirolesa…

 

Rock & Motivación

A mí la música en varias ocasiones me ha ayudado a superar instantes de bajón y a inyectar grandes dosis de motivación en mi disco duro mental. Más de una vez me he visto en el coche, casi sin darme cuenta, cantando a “grito pelao” alguna de esas canciones que te propulsan al infinito. Seguro que más de uno en un semáforo o en la autopista se partió de la risa al verme en éxtasis. Si así fue, encantado de compartir mi instante de felicidad con alguien anónimo ni que fuera por un instante.

Reconozco que soy más de música disco que clásica, pese a que tengo familia de músicos en Valencia. Como mi prima Guerdi, profesora y máster en musicoterapia, una disciplina que demuestra el poder curativo de la música para mantener, mejorar o restaurar un estado de bienestar en las personas. La inteligencia musical forma parte de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner.

Cada ser humano tiene una combinación única de #inteligencia (Howard Gardner). ¿Conoces la tuya? Clic para tuitear

¡Qué bello sería tener el don de componer música o cantar! Como mi amigo de la infancia Carlos Izaga que posee ambos talentos. Ha compuesto y trabajado con artistas de la talla de Sergio Dalma, Miguel Bosé o Mónica Naranjo. En mis sueños más locos me veo en un escenario de estrella del pop, pero eso ya se hará realidad en mi próxima vida, en esta voy tarde.

Lo más cerca que he estado de tocar un instrumento con una cierta armonía fue en la 1ª Convención de certificados en Coaching por Valores, donde experimenté el poder de unión de la música y el ritmo de la percusión a través de una sorprendente dinámica guiada por el grupo Drum Circle. ¡Sin darnos cuenta empezamos a encadenar un ritmo tras otro!

Actualmente mi vinculación con la música viene a través del coro AMA Blanes, un grupo de personas extraordinarias que le dedican horas y pasión a esto de cantar y con las que he tenido el privilegio de colaborar presentando (porque cantar reconozco que no es lo mío) algunas actuaciones y galas benéficas.

Melodía para impulsar la productividad

No estaba acostumbrado a trabajar en espacios abiertos con hilo musical/Spotify cuando aterricé en la que fue mi última aventura profesional antes de emprender mi proyecto actual. Al principio la música me distraía, sobretodo cuando sonaban temas que me gustaban. Los acababa tatareando en voz baja para evitar ser oído, o eso pensaba hasta que levantaba la vista y veía a todo mi equipo sonriente con la mirada fijada en mí. Con el tiempo he aprendido a trabajar con música de fondo. Es lo más cerca que he estado de poner en practica la capacidad femenina de hacer dos cosas al mismo tiempo, en este caso trabajar y escuchar música, je, je. Pero eso sí, con los decibelios al mínimo. Lo que me resulta imposible es trabajar escuchando música con auriculares. Por cierto, hoy que publico este post es el día mundial de la Mujer… ¡Feliz día a todas!

Mis canciones conscientes para la motivación… ¿te apuntas?

Para acabar, me gustaría compartir contigo algunas canciones que han evocado momentos imborrables en mi vida. Temas que me acompañan siempre y aparecen por sorpresa en mi consciencia en momentos muy concretos.

¡Al mal tiempo buena música! Recuerda tus canciones del alma para impulsar tu #motivación Clic para tuitear

Every Breath You Take (The Police): me transporta a mi adolescencia, a la época del Instituto. Llegué incluso a pegar la letra de este mítico tema en la contraportada de mi carpeta. Aún me pregunto cómo fui capaz… J

Sara (El Último de la Fila): uno de mis grupos favoritos. Me hace recordar un desamor quinceañero. Por aquel entonces escuchaba una y otra vez el álbum que incluye esta canción: “Como la cabeza al sombrero”. La primera estrofa ya dice mucho: “No es que el tiempo lo cure todo, pero puede ayudar. Yo no supe cómo tratarte, no doy para más…”.

Bonito es (Los Sencillos): una canción positiva y motivadora que me tele-transporta a mi época universitaria, de la que guardo muy buenos recuerdos. Allí descubrí a este grupo en un concierto.

Banda sonora de Titanic: fue una película que me impactó y conmovió por su realismo. Quizás porque antes de verla no esperaba mucho de ella, simplemente pensaba ver una nueva versión de la original. Cada vez que escucho la música recuerdo la salida del cine pensando que aquello ocurrió de verdad, que tanta gente murió ahogada y congelada en el mar. Por desgracia hoy en día también muere gente en las aguas, aunque por motivos muy distintos.

Divenire (Ludovico Enaudi) : descubrí a este compositor y su genial álbum “Islands” con la película Intocable, una de mis favoritas. Me lleva a rememorar grandes momentos profesionales en sala con el coaching de equipos junto con Nacho Plans y Coaching por Valores. Es la música de fondo que más utilizo en mis dinámicas.

Counting Stars (OneRepublic): una canción actual que me genera muy buen rollo. Curiosamente no me lleva al pasado sino al futuro. Me imagino cerrando un seminario bailando todos al son de este tema. ¡Sé que algún día lo haré!

¿Y a ti? ¿Qué temas te motivan y te evocan recuerdos grabados a fuego en tu mente? Te invito a que hagas también tu lista. Espero que disfrutes tanto como yo haciéndola.

¡Que no pare la música!

 

 

Esos locos de los valores…

Hace unas semanas pude asistir a la 2ª Convención de Coaching por Valores en Barcelona, donde me hacía especial ilusión reencontrar a compañeros de viaje con los que había compartido experiencias que ya nunca olvidaré, tanto en la certificación como en el máster de esta metodología tan potente.

Allí estábamos más de cuarenta locos de los valores hablando de nuestra pasión, de cómo podemos contagiar al resto de los mortales con una filosofía de vida y de trabajo basada en la esencia de lo que nos mueve y nos conecta con los demás. Con la que está cayendo ya no es algo necesario… ¡es algo imprescindible! Vivimos en la era de la digitalización y de la automatización, pero si no ponemos remedio también vamos camino de la era de la deshumanización. Pero no pierdo la esperanza, ¡todo lo contrario!

Cuanto más negro lo pinten, mayor motivación tendré para seguir luchando por una noble causa: la de contribuir a formar el Gran Ejército de Buenas Personas. Sí, lo sé, he repetido este concepto varias veces en los últimos posts, pero es que pienso que es la única forma de que vayamos tomando conciencia de lo verdaderamente importante para que este mundo funcione: ser buenas personas. Eso es lo único que les pido a mis hijos que sean el día de mañana: ni ingenieros, ni abogados, ni deportistas de élite, ni famosos… simplemente buenas personas, porque será la mejor forma que tendrán de ser felices y conseguir hacer realidad sus sueños.

“¿A qué quiero que se dediquen mis hijos el día de mañana? ¡A ser buenas personas! Clic para tuitear

Volviendo a la convención, después de ser ponente en la pasada edición, este año he podido disfrutar con mayor intensidad de las ponencias de mis compañeros/as. ¡Unos cracks! Te los voy a presentar, así como el valor principal que cada uno de ellos me hizo sentir:

Abrió la jornada Ana Mª Miranda, mi buena compañera de máster que vino de Tenerife y me hizo tomar conciencia del valor de la cooperación social con su charla “La Rueda de los Valores para la participación ciudadana” con una herramienta innovadora. Gemma Sabaté nos sorprendió con su nuevo taller “Educación por Valores: una aplicación de la metodología en coaching familiar y de adolescentes”. ¡En su primera edición ya ha sido todo un éxito! El próximo será en abril. También Julia Mateo nos habló del mundo de los jóvenes con el método “Cómo hablar para que nos escuchen y cómo escuchar para que nos hablen”, franquicia de los autores del best-seller con el mismo nombre. Ellas dos me inspiraron el valor de la educación humanista, que tan necesario es conectarlo con el mundo real más allá de las materias curriculares tradicionales.

Antes del mediodía Simon Dolan, el creador de la metodología, nos deleitó una vez más con lo último en lo que está trabajando. ¡Una mente inquieta y de gran valor! Nos presentó la nueva caja de la herramienta “El valor de los valores”, la nueva versión del cuento “La isla de los valores”, y por último, presentó su libro “Liderazgo, Dirección y Coaching por Valores”, además de su próximo proyecto para certificar a Directivos en Liderazgo por Valores… ¡lo espero con expectación! Me declaro un fiel seguidor de Simon al que admiro entre otros valores por su humildad y capacidad de ayudar a los demás. Puedes conocerle mejor en la entrevista que tuve el placer de hacerle unos meses atrás:

Entrevista a Simon Dolan by David Quesada

https://youtu.be/TgA3Rk_utWI

 

Por la tarde seguimos aprendiendo de grandes profesionales. La ponencia de Ismael García me impactó. Su espíritu de superación personal es todo un ejemplo. Nació con parálisis cerebral pero ello no le impide vivir la vida que desea y superar cualquier barrera que se interponga en su camino. Toda una lección cuando preguntó a la sala: “¿A santo de qué nos ponen una etiqueta de discapacitado? ¿Cuántos de la sala tenemos alguna discapacidad?” Todos levantamos la mano… Después Alberto Rodrigo me volvió a conmover con su historia  y demostró que con optimismo y buen humor podemos salir de cualquier trance. Él es coach experto en relaciones enfocado al colectivo LGTB. Presentó su libro “Mucho más que dos” que no solo es útil para parejas gays. Tanto Ismael como Alberto me transmitieron con fuerza los valores de la determinación y el espíritu de superación personal.

Mi compañero de máster Angel García nos introdujo al mundo del Mindfulness con una práctica de meditación que me permitió conocer una herramienta muy práctica para aquellos que buscamos desarrollar el valor de la conciencia plena de las cosas.

A continuación Carme Brit, una pedazo de coach y gran comunicadora con quien he tenido el privilegio de colaborar, a través de la metodología Lego Serious Play me hizo aflorar un valor imprescindible en cualquier organización que desee prosperar con pasos de gigante: la diversión en el trabajo. Pero eso sí, bien canalizada y gestionada. La gamificación empresarial lo hace posible y las cartas El valor de los Valores también son un claro ejemplo.

El pastel de valores no podía tener mejor guinda que la de un gran profesional y persona con quien hemos compartido inquietudes e ilusiones en nuestro camino de emprendimiento hasta hacer realidad nuestros sueños profesionales: Pere Berga. Un Mallorquín del que nos puso de relieve el valor del trabajo en equipo a través de los castells. ¡Hasta nos trajo una colla castellera para que lo pudiéramos comprobar in-situ! Gracias también a la Colla castellera de la URL por permitirnos vivir una experiencia «de altos vuelos».

En definitiva, una nueva experiencia que me reafirma una vez más en la fortuna de pertenecer a esta comunidad de grandes personas que buscan cambiar la conciencia del mundo. Por su puesto todo ello conducido con la pasión contagiosa de David Alonso, Laura Moncho y su equipo de colaboradores, Santi y Robert.

¡Gracias a todos/as!

Te invito a visitar la web de Coaching por Valores para saber más sobre los próximos talleres y certificaciones.

Para acabar, déjame recopilar la lista de valores que afloraron en mí en esta convención y proponerte una acción que he puesto en práctica en mi día a día para cada uno de ellos:

Cooperación social: un buen día decidí hacerme voluntario de Cruz Roja además de ser socio. Contribuir económicamente a una entidad social con lo que humildemente uno pueda es necesario, pero hacerlo como voluntario aportando nuestro bien más valioso que es el tiempo es también muy gratificante.

Educación humanista: durante el año programo un mínimo de dos charlas en institutos y centros de enseñanza donde poder transmitir mi filosofía de vida y de trabajo para formar a los líderes del futuro. ¡Hay que trabajar la base!

Humildad: tengo el hábito de aprender de cualquier persona por sencilla que parezca y de agradecerle la inspiración que me genera su experiencia de vida. Tengo un lema que me encanta: “Pensar que no eres mejor que nadie ya te hace mejor que muchos”.

Ayudar a los demás: cuando decidí emprender en mi profesión actual, lo hice a partir de una necesidad vital de ayudar a personas concretas a mejorar personal y profesionalmente.

Determinación y Espíritu de superación: cuando algo sale mal, acto seguido mido mi nivel de compromiso con el objetivo a partir del tiempo (en minutos, horas o días) que tardo en restituir la ilusión por continuar aunque sea “adaptando en vuelo”.

Conciencia plena: es la madre del cordero, tomar conciencia de todo lo que nos ocurre. Ha sido el aprendizaje más profundo y que más me ha servido en mi proceso de crecimiento personal en los últimos diez años. La pongo en práctica al reflexionar sobre cómo me siento ante cada experiencia de vida y hago interactuar a mis dos yoes.

Diversión: siempre que preparo una sesión individual o grupal con un cliente busco la forma de incorporar elementos lúdicos.

La #diversión multiplica la capacidad de retener el aprendizaje. Clic para tuitear

¡Está demostrado y yo lo he comprobado en multitud de ocasiones!

Trabajo en equipo: siempre que me planteo un nuevo proyecto, antes de lanzarme en solitario pienso en qué personas serían los compañeros/as ideales de viaje. ¡Colaboración al poder!

¿Qué te parecen pues estos valores? ¿Ya pones los tuyos en acción? Si no es así te recomiendo que lo hagas cuanto antes. ¡Verás cómo dejas de sufrir!

 

Equipo Motivado by David Quesada

5 Habilidades Sociales para el éxito

Vivimos en un mundo interconectado tanto en lo físico como en lo digital. Ya es imposible aislarse como si fuéramos un ermitaño autosuficiente que vive de lo que la naturaleza le ofrece. Ni tal solo las tribus indígenas del Amazonas pueden existir ajenas al llamado “progreso económico”. ¿¿Progreso?? Ja! Lo de progreso lo pongo en duda, ya que seguramente hemos avanzado mucho en lo material pero en cuanto a relaciones sociales yo a este mundo hoy le doy un suspenso.

Pero soy optimista por naturaleza y confío en que el Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas tomará las riendas para darle la vuelta a la tortilla. No queda otra opción que luchar contra las guerras, la codicia, la corrupción, la violencia y las desigualdades sociales con la mayor de las armas de que disponemos: la conciencia. Pero eso sí, bien cultivada. Porque los hay que son plenamente conscientes del daño que hacen. Estos todavía viven en un nivel de conciencia averiado. Y más que culparles y maldecirles, pienso que debemos empezar por preguntarnos en qué medida hemos contribuido todos y cada uno de nosotros a la situación en que estamos.

¿En qué grado eres responsable del mundo en que vives? ¿Qué puedes hacer tú para mejorarlo? Clic para tuitear

Y no se trata de enarbolar la bandera de Juana de Arco. ¡Es mucho más fácil! ¿Cómo?. Puedes empezar por poner en práctica las 5 herramientas de construcción masiva que te propongo a continuación para empezar a transformar a nuestro alrededor el odio en comprensión, la incomunicación en diálogo y el egoísmo en servidumbre.

Practica la oratoria

Superar el miedo escénico para poder hablar en público es uno de los logros que más me han ayudado a transformar mi vida hacia mi ideal. Cuando pasas del miedo paralizante al disfrute permanente al hablar ante un grupo, un nuevo mundo de posibilidades se despliega ante ti. Además el beneficio en mi caso fue doble: logré superar una barrera limitante que me consumía y me hice más fuerte para poder afrontar y superar nuevos retos.

Cualquier excusa para practicar una charla es bienvenida. Porque la práctica es lo que te hace ganar en seguridad y auto-confianza, más que leer 100 libros de comunicación y oratoria.

Aquí van algunos consejos para comunicar de forma asertiva y auténtica:

  • Habla desde el corazón con pasión: no tengas miedo de mostrar tus emociones, es lo que más te conecta con los demás.
  • Crea tu propio estilo: aunque tengas oradores de referencia a los que modelar, imprime también tu sello personal.
  • Practica tus charlas en casa y céntrate en el objetivo previamente definido: ¿qué buscas? ¿entretener, informar, persuadir, sumar seguidores…? El diseño, estructura y puesta en escena deben ser congruentes con lo que pretendes conseguir.
  • Analiza a tus interlocutores o audiencia. ¿Es un grupo homogéneo y especializado o heterogéneo y desconocedor del tema? Adapta el lenguaje a ellos para evitar caras de perplejidad.
  • Utiliza el humor con elegancia: el buen humor engancha, pero ojo con chistes o bromas que a veces nos pueden jugar una mala pasada según como los demás lo perciban por parecer sexistas, racistas, pedantes…
  • Muéstrate cercano/a y accesible: interactúa con los demás e invítalos a participar, ¡es garantía de éxito! Y si además de participar juegan, ¡ya es el no va más! La gamificación lo hace posible.

Valores y Motivación sin límites

Llenar tu vida de cosas que te gustan para vivir permanentemente motivado/a parece de una lógica aplastante, ¿verdad? ¿Entonces por qué no lo hacemos? Si te dejas llevar por las circunstancias, por lo que hacen los demás, por lo que toca… no te darás cuenta y estarás viviendo la vida de otros o para otros, no la tuya propia. La motivación nace de actuar en coherencia con nuestros valores fundamentales. Así de simple. Si sufres, pregúntate a cuál de tus valores estás traicionando. Pero primero tienes que ser consciente de cuáles son tus valores, ¡claro! Te invito a visitar mi escuela online Training Consciente donde aprenderás cómo poner a trabajar tus valores personales y profesionales hacia la vida que deseas.

Conecta personas

Si te conviertes en un conector de personas serás una persona muy valiosa para tu entorno. Pero no lo hagas por los demás, hazlo por ti. Personalmente me resulta muy gratificante cuando puedo contribuir a la expansión de la conciencia de otros poniéndoles en contacto con otras personas afines, un libro con insights poderosos, un curso para el autodesarrollo… ¿Has experimentado alguna vez lo que llamo la emoconexión? Es aquel cosquilleo intenso y breve que te recorre el cuerpo cuando sientes que has conectado con otra persona, que le has facilitado un insight o te agradece algo valioso que le has ayudado a descubrir ¡Cuando lo experimento siento una inmensa gratitud! El hábito de agradecer y estar agradecido por todo me proporciona una gran paz y equilibrio interior. Si no lo has probado te lo recomiendo encarecidamente.

Empatiza con el prójimo

Ponerte en el lugar del otro, entender y aceptar sus miedos, sus reacciones y sus comportamientos por más alejados que estén de nuestros modelos es un claro ejemplo de que estamos comprometidos con establecer vínculos con los demás.

La empatía, rebozada con la escucha activa libre de prejuicios es una combinación emoviral te conduce irremediablemente a la conexión del otro hacia a ti. Para que se produzca la conexión total en ambas direcciones el otro también tendrá que aplicarse la misma fórmula magistral:

(Empatía+Escucha activa+libre de prejuicios) x 2 (en ambos sentidos) = conexión total con el otro Clic para tuitear

Lidera algo

Practica el liderazgo personal en cualquier ámbito de la vida, por insignificante que te pueda parecer: lidera un proyecto, un equipo, una empresa, una asociación, una familia… ¡o tu propia vida! Busca seguidores, compañeros de camino, ilusiónales con tu idea, diseña una estrategia, practica la prueba-error para avanzar… Practicar el liderazgo auténtico alimentará tu autoestima, tu autoconfianza… ¡y los demás te lo agradecerán!. Porque tener un líder como tú merece la pena, ¿cierto?

 

¿Qué te ha parecido mi propuesta? ¡Con esto no hay crisis que se resista!

Si ya practicas estar cinco habilidades sociales de forma habitual, puedes enseñar a otros a utilizarlas. ¡Son armas muy poderosas! Y pasarás a formar parte del Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas.

¡Manos a la obra que tenemos trabajo!

 

 

 

 

Liderazgo cocinado con valores: ¿escueces o enriqueces?

Liderazgo y valores son dos conceptos que caminan de la mano. Me resulta imposible imaginar a un líder sin valores. Es como pretender hacer un buen caldo casero pero sin su correspondiente apio, puerro, zanahoria, huesos de pollo…

¿Pero qué entendemos por un líder? ¿Una persona que es capaz de arrastras masas en pos de un objetivo? Si es así, entonces también podríamos llegar a pensar que un dictador como Hitler es un gran líder, ¿verdad? De hecho para mí, este tipo de personajes los podemos catalogar como “anti-lideres” y por tanto provistos de su extenso arsenal de “contra-valores”. Son el típico ingrediente en mal estado que si no se detecta a tiempo, agría el caldo.

No me voy a referir a estos “líderes” sin escrúpulos, que por desgracia brotan a nuestro alrededor como mala hierba con mala sabia. Practican de forma sistemática la “inteligencia egocional” y nos amargan más de un desayuno.

Voy a hablarte de los auténticos líderes que desbordan inteligencia emocional por los cuatro costados. Los que enriquecen el caldo casero. Son aquellos que mueven masas hacia un objetivo loable y próspero para la sociedad. Personas con conciencia que dirigen empresas, equipos de trabajo, asociaciones… o que sin tener personas a su cargo son una referencia para los demás, un ejemplo y fuente de inspiración.

Si piensas en alguno de ellos, seguro que rápidamente identificas valores positivos en los que fundamentan su liderazgo, visión, su forma de actuar y de relacionarse con los demás. Quiero compartir contigo en concreto de tres valores que siempre encuentro en un líder auténtico: la humildad, la mente abierta y la generosidad.

  • Humildad desprendida del tan nocivo ego, lo que permite al líder bajar al fondo de la mina si hace falta y ponerse al servicio de su equipo, de sus seguidores. El líder debe tener un objetivo claro y cuando lo tiene, su responsabilidad es la de proporcionar a su tribu las herramientas y recursos necesarios para alcanzarlo. Entonces se convierte en un servidor. Es lo que James C. Hunter llama “la pirámide invertida” en su best seller La paradoja del liderazgo.
  • Mente Abierta para entender las distintas opiniones, puntos de vista y creencias de todas y cada una de las personas con las que el líder se relaciona. Mente abierta es el ingrediente necesario para practicar el pensamiento con objetividad y libre de prejuicios, además de la antesala de la “creativación” (creatividad & innovación).
  • Generosidad que hace que una persona anteponga los intereses y necesidades del grupo a los suyos propios. Gente que regala a los demás su bien más preciado: el tiempo, sin esperar nada o poco a cambio.

Tengo la gran suerte de contar entre mis amigos con personas que considero grandes líderes y no por eso son todos personas relevantes. En todos ellos identifico estos tres valores que te he descrito y muchos más.

¿Y tú? ¿Con cuántos líderes cocinas? Seguro que con más de los que te piensas. Y lo más bonito es que tú puedas ser uno de ellos para otras personas.

Te propongo lo siguiente:

Haz una lista con las personas cercanas en las que identificas los tres valores anteriores y después anota otros valores que también ves en ellas… Te deseo una larga lista !!

 

Si quieres saber más sobre cómo ejercer el liderazgo con valores, te invito a conocer el Programa Lidertivo. Un entrenamiento online que he estado preparando a consciencia y con dedicación exclusiva durante más de un año para aquellas personas que buscan disfrutar de una profesión próspera y convertirse en una referencia.

Este artículo ha sido también publicado en la página oficial de Coaching por Valores. Puedes leerlo aquí

 

Juego para honrar los valores en el trabajo, con la familia y amigos

Los valores son la herramienta más poderosa que conozco para hablar de lo que realmente nos importa en la vida, de lo que no llena, lo que nos mueve y también de lo que nos impide alcanzar el tan anhelado bienestar permanente.

Trabajar los valores de una manera sistematizada permite poner foco y obtener resultados medibles tras un periodo de tiempo determinado. La metodología de Coaching por Valores me permite hacerlo en el entorno empresarial, trabajando los valores para la cohesión y el liderazgo de equipos, departamentos y la organización en general.

Hoy quiero proponerte un juego a través de una sencilla dinámica que puedes poner en práctica tanto en el entorno laboral como con la familia o amigos. Es aplicable a cada ámbito de nuestra vida puesto que cada minuto que vivimos deseamos orientarlo hacia la suma de momentos de felicidad, cuantos más mejor, y no importa dónde o con quién estemos: en el trabajo, con nuestra pareja, nuestros hijos, amigos íntimos, conocidos…

En el siguiente vídeo te explico el juego y sus múltiples beneficios: 

Honrar los Valores by David Quesada - #LiderazgoParaTodos

 

 

 

 

Espero que te guste !!

Te invito a compartir aquí cómo te ha ido la experiencia o escribirme a info@david-quesada.com

 

Un Congreso de Marca Personal diferente

 

Este fin de semana he tenido el privilegio de asistir como ponente al Congreso de Marca Personal del Instituto de Expertos de Raimon Samsó. Allí se respiraba ilusión, optimismo y pasión por realizar tantos sueños como charlas había. Al fin y al cabo, hablar de marca personal es el resultado de sacar el emprendedor vital que todos llevamos dentro, ¿verdad?

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