El lado oscuro de la (des) motivación de equipos

Cada día me encuentro más empresarios y directivos que piden la receta mágica para la motivación de sus equipos. Mi esfuerzo está en explicar en lo que verdaderamente puedo ayudarles.

La petición suele ser: “Necesito que motives al equipo”. Entonces hago ver a quien me lo propone que el planteamiento adecuado de la necesidad para poderle ayudar de forma efectiva es: “Necesito que les des herramientas para que el equipo trabaje motivado”.

El enfoque cambia, ¿verdad? Ahí sí que puedo ayudar.

Entonces, la primera pregunta es: ¿qué es lo que ha llevado al equipo a esta situación de desmotivación? ¿Desde cuándo se viene produciendo? Porque el factor tiempo es determinante. Si llevo un año lamentando no hacer deporte y soy propenso a engordar, ¿cómo acaba mi cuerpo? Acumulando kilos y kilos, tras días y días de sedentarismo. ¡A ver quién revierte esto ahora!

Pues igual ocurre con la motivación. Si dejamos que la desmotivación se enquiste, esto acaba formando parte de la cultura y la forma de sentir de la empresa como sistema.

Pero que no cunda el pánico, ¡siempre estamos a tiempo de cambiar la situación! Lo que pasa es que cuanto más pesa la mochila, más tardaremos en vaciarla. Está claro.

 

Motivación para impulsar a la acción by David Quesada

Te explico tres sencillos pasos para empezar a pasar a tu equipo del lado oscuro de la (des) motivación al lado de la fuerza, de la luz:

  • Hacer recuento

Cuenta el número de personas del equipo que percibes que están motivadas y desmotivadas. Puedes saberlo con un cuestionario de índice motivacional o reuniéndote con cada una de ellas para tener información clara e inequívoca.

Si tienes cinco personas desmotivadas y dos motivadas, el problema ya es serio. Si la proporción es a la inversa, el problema ya no es tan grande. Sencillo y obvio, pero esta información hay que tenerla de primera mano. No vale con comentarios de terceros no contrastados.

  • Averiguar por qué están desmotivados

Como dice la teoría de los dos yoes de Timothy Gallwey, todos tenemos un yo que lo cuestiona, lo juzga y lo ve todo desde la perspectiva del ego crítico. Es el lado oscuro y cuando éste predomina… ¡mucho cuidado! porque se propaga como un vídeo viral en YouTube.

Los síntomas son las afirmaciones del tipo:

“No vale la pena esforzarse, siempre acabamos igual”
“Mi trabajo es aburrido, siempre lo mismo”
“Nadie da aquí ni los buenos días, ¿para qué lo voy a hacer yo?”

  • Buscar la solución a cada uno de los factores desmotivantes

Buscar el antídoto no están complicado, solo es cuestión de proponérselo y empezar con una acción. Después otra, y otra, y otra… con mucha paciencia y sin desfallecer, adobado con buenas dosis de ilusión y optimismo.

Algunos posibles antídotos para los síntomas anteriores serían:

“Vamos a buscar formas creativas e innovadoras para hacer cosas nuevas (procesos, productos y servicios)”.
“Vamos a crear espacios donde personas de distintas áreas hagan cosas conjuntamente fuera de su rutina habitual (intra-emprendimiento)”.
“Vamos a abordar el clima laboral y la cultura de empresa trabajando de forma práctica nuestros valores como equipo”.

Cuida de tu equipo y él cuidará de ti. Sírvele y él te servirá. #liderazgo Clic para tuitear

Quizás te parezca una utopía la puesta en práctica de estos antídotos, pero te aseguro que son altamente efectivos y sin contraindicaciones si se cree en ellos. La clave está en trabajarlos de manera continuada y con la ayuda de los profesionales adecuados, ya sea dentro o fuera de la organización.

Un equipo es un sistema que siente por sí mismo, más allá de lo que siente cada uno de sus integrantes. Por eso hay que cuidar de él y de su emocionalidad. Porque al final, todos buscamos lo mismo en el trabajo, ¿no?, conseguir resultados a la vez que disfrutamos del proceso, de las horas que vivimos en él y compartimos con los demás. El cuidar y fomentar relaciones profesionales sanas es tanto o más productivo que el mejor sistema de fabricación.

 

Cómo combatir el liderazgo tóxico

Liderazgo tóxico son dos palabras antagónicas, porque si es tóxico ya no es liderazgo en el bien entendido del término.

Poner la etiqueta de líder a alguien es un honor que hay que ganárselo. Nadie puede presentarse como líder de nada. Son los demás que te definen como tal y te hacen serlo o no.

Un líder sin seguidores voluntarios es como un volante sin coche. No sirve para nada. Quizás para jugar un rato, pero poco más.

La historia está repleta de grandes líderes con pies de barro que se han desmontado tan pronto como alguien ha dado luz a su lado más oscuro. De políticos se nos ocurren unos cuantos, ¿verdad? Practican el liderazgo para su beneficio personal, por lo que acaban desvirtuando  este concepto.

¿Y en el mundo empresarial? Podemos pensar en directivos y empresarios corruptos, ladrones de guante blanco, los más mediáticos. Pero hay todo un ejército de directivos de dudosa profesionalidad que erosionan en silencio el potencial de sus organizaciones, equipos y colaboradores. A estos me voy a referir hoy.

Primero me gustaría diferenciar 2 grupos:

Los Directivos tóxicos recuperables

Las circunstancias externas o una mala gestión o la falta de competencias adecuadas les han llevado a caer en una situación de toxicidad con sus equipos. No por ello están exentos de responsabilidad, pero de alguna forma sienten que deben cambiar en algo. A ellos hay que tenderles la mano y ofrecerles herramientas y soluciones para que comprueben que hay otra forma de dirigir y que el cambio siempre es posible. Cuanto antes empiecen, mejor. Si tardan demasiado, el daño generado puede ser irreversible.

Solo es cuestión de voluntad, actitud y determinación.

Los Directivos tóxicos desechables

Son aquellos que hacen de la toxicidad y el oportunismo su modo de vida profesional. Se sienten cómodos haciéndolo de manera sistemática y con su beneficio personal como único objetivo. Son depredadores de motivación que buscan alimentar su ego, aunque de alguna forma muy en su interior, seguro que están sufriendo.

Son jefes por el poder que ostentan, pero no se han ganado la autoridad de sus colaboradores. Han convertido el grupo en un ejército de mercenarios. Quien permanece a sus órdenes es básicamente por dinero o porque comparte su filosofía.

 

Liderazgo auténtico by David Quesada

Es muy difícil que cambien. Solo si se dan una gran ostia (con perdón) se pueden replantear su forma de actuar. Hay que huir de ellos.

Estos son algunos de los tipos de líder tóxico que existen y los posibles antídotos que propongo. No siempre funcionan, porque el único antídoto infalible ya te lo he contado: alejarse de su lado. Espero que no te hayas sufrido las órdenes de alguno de ellos:

Jefe = poder jerárquico. Líder = autoridad ganada por méritos propios. #liderazgo #rrhh Clic para tuitear

El ejecutivo gaviota

Cuando se digna en bajar a las trincheras, es aquel que sobrevuela el territorio, se caga en tu mesa y se come tu desayuno.

Antídoto: trabaja de forma independiente, como si no él no estuviera y dale explicaciones solo cuando te lo pida. No tiendas a arreglar siempre sus desaguisados. Alguna vez debe quedar en evidencia para que aprenda a moderarse…

El medallista olímpico

Aprovecha la mínima oportunidad para adueñarse los méritos de todos los logros y colgarse las medallas. Al contrario, cuando las cosas salen mal, busca culpables a su alrededor. Tiene una elevada intolerancia al sentido de la responsabilidad.

Antídoto: busca siempre que puedas testigos de lo que haces. Que los demás sepan realmente quién se lo ha currado de verdad.

El hombre (o mujer) invisible

Permanece siempre herméticamente confinado en su despacho. Vive ajeno a los problemas del día a día y se limita a transmitir al equipo las órdenes decididas en el comité de dirección. Se comunica básicamente por email y rara vez pide opinión a sus colaboradores.

Antídoto: si Mahoma no ha a la montaña, habrá que moverla. Visita su despacho tantas veces como sea necesario para que se acabe impregnando del sentir del equipo y actúe por reactiva, ya que por activa no es capaz.

El guardián de (su) conocimiento

Persona celosa de su rango y de la información que tiene. Para él, la información y el conocimiento es poder para dominar a los demás. En el fondo denota una falta de confianza en sí mismo y trata de esconder sus carencias en vez de abordarlas. Es experto en cortar las alas y la motivación a los que destacan, por lo que te puedes imaginar el tipo de equipo que acabará formando. Compadezco a las empresas que mantienen un perfil como este.

Antídoto: complicado. Puedes obrar en consecuencia con la información de que dispones aunque ello suponga cometer errores y entonces demuéstrale porqué debería haberte preparado mejor. Entonces puede ser un buen momento para mantener una conversación sincera y hacerle ver que todos están para ayudarle, y no para quitarle el puesto. La verdad puede doler, pero es el único camino.

 

Entonces, ¿identificas estos tipos de liderazgo tóxico? ¿Conoces otros? ¿Has sentido en alguna ocasión que has generado toxicidad a tu alrededor? ¿Cómo lo solucionaste?

A ver si entre todos logramos transformarlo en liderazgo auténtico y consciente, que es el que están demandando las empresas del siglo XXI que quieren prosperar y perdurar en el tiempo.

Después de tanta negatividad, para acabar con buen sabor de boca te invito a descubrir la Fórmula Co3 del Liderazgo auténtico (post y vídeo). La fórmula que te permitirá convertirte en un verdadero líder de equipos. Y si quieres pasar a la acción, entra en la plataforma online donde encontrarás el módulo de Liderazgo Auténtico para impulsar tus competencias en liderazgo de forma práctica.

También te propongo dos libros que hablan del auténtico liderazgo, de cómo hacer bien las cosas cuando tenemos la responsabilidad de dirigir personas:

El Alma del Liderazgo (Deepak Chopra)
Liderazgo, Dirección y Coaching por Valores (Simon L. Dolan)

¡Que pases una feliz semana!

Cómo construir una red eficaz de contactos y colaboradores (I)

Disponer de una red de contactos y colaboradores (Co&Co) sólida, extensa y multidisciplinar es algo que se consigue con el tiempo y que se tiene que cultivar con cariño como la tierra.

Esto vale tanto para un emprendedor como para un profesional por cuenta ajena. Pues aunque hoy puedas gozar de un empleo estable y no sientas la necesidad ni la motivación por trabajar tu red de contactos, hay un 90% de probabilidades de que necesites recurrir a ella en alguna o varias ocasiones en lo que te queda de vida laboral. Entonces más vale tenerla actualizada y receptiva, ¿no crees?

¿Qué beneficios aporta cuidar de tu red Co&Co?

Aquí van unos cuantos:

Tus contactos te permitirán generar más opciones si te planteas cambiar de trabajo. Ya sabes, el boca-oreja todavía funciona, ¡y mucho!

  • Ellos son los que mejor podrán avalar públicamente tu valía profesional… y las redes sociales amplifican su difusión, como por ejemplo Línkedin. Por cierto, Si todavía no estás activo/a en esta red, te recomiendo que crees cuanto antes tu perfil y completes toda la información sobre tus capacidades, aptitudes y experiencia profesional. Puedes tomar el mío como ejemplo.
  • Con tus colaboradores podrás ofrece más valor a tus clientes y transmitirás confianza a través de un sistema u organización más allá de ti como profesional individual.
  • Tendrás de ellos buen feedback, opiniones, consejos y distintos puntos de vista para avanzar con paso firme en tu actividad.
  • Podrás poner en práctica uno de los valores que más aprecio desde que emprendí mi actividad actual: ayudar a los demás. No solo a los clientes, sino también a las personas que aprecias y que antes o después también te ayudarán si lo necesitas. Cuando un contacto o un colaborador te pide ayuda, te genera un chute de confianza y autoestima. ¡Te sientes útil y que lo que haces es útil para el mundo!

 

Desde el punto de vista del emprendedor/freelance/autónomo, cuando decides emprender una actividad por tu propia cuenta y riesgo, puedes lanzarte al ruedo bajo tres modalidades de juego, lo que llamo los tres perfiles del emprendedor:

El jugador solitario

Se lanza a terreno de juego a solas. Te encargas del marqueting, la comercialización, la producción de bienes, la prestación de servicios, las finanzas… ¡Eres el/la hombre/mujer orquesta! Todo el triunfo es para ti, pero también todo el esfuerzo y sufrimiento.

Cuando inicias un proyecto en solitario, empiezas una larga travesía que sobretodo en su inicio es como cruzar el desierto, hacer el París-Dakar. Nadie te cuestionará, te recriminará, nadie te cambiará el rumbo contra tu voluntad, pero procura llevar la cantimplora llena y la mochila repleta de provisiones porque como equivoques el rumbo, no tendrás coche de asistencia que te rescate.

Aquí trabajar tu marca personal es clave. Tu producto eres tú y debes cuidarlo y mimarlo. También en los dos perfiles que te explico a continuación, pero muy especialmente si decides ir en solitario.

El jugador de equipo

Es aquél que basa su trabajo en la participación en redes activas de otros. O sea, es un híbrido entre trabajador por cuenta propia y por cuenta ajena. Está especializado en un área muy concreta y acuden a él consultoras, despachos u otros freelance para prestar servicios concretos a sus clientes y poderles aportarles así más valor.

Aquí dejas el marketing y el trabajo comercial para otros renunciando a una parte de las ganancias. Bajo esta fórmula he colaborado por ejemplo con Alicoach, con Nacho Plans a la cabeza, un gran profesional y persona con quien he tenido el privilegio de compartir en sala grandes momentos facilitando sesiones de coaching de equipos.

El constructor de equipo

Cuando surgen proyectos específicos en los que se requiere de varios especialistas, este perfil se encarga de buscar entre sus colaboradores los que mejor se adaptan a los requerimientos y mejor combinan entre sí, no solo por capacitación técnica sino también por carácter, actitud, manera de ser. En dos palabras: por su Inteligencia Emocional. Se trata de formar equipo entre iguales capitaneado con un líder/coordinador.

Un #emprendedor se acerca más a empresario cuanto más potente es su red de colaboradores. Clic para tuitear

¿Con qué perfil de los tres me quedo? ¡Pues con todos! La clave del éxito radica en saber combinar los tres en función de necesidades, motivaciones y prioridades en cada momento y para cada oportunidad profesional que se presente.

Te recomiendo no descartar nunca ninguna opción y que te dejes llevar también por tu intuición y por cómo te sientes conectado/a con los demás, pues la razón no tiene siempre la solución.

El corazón tiene razones que la propia razón desconoce. Mario Alonso Puig Clic para tuitear

En el próximo artículo continuaré hablándote de este tema para proponerte algunas acciones que me han servido para construir una red Co&Co potente y eficaz.

¡Hasta pronto!

 

Cómo generar compromiso en tu equipo (4 herramientas)

Reconozco que trabajar con personas e integrarlas de forma eficaz en sus equipos es todo un reto, aunque lleve más de 20 años haciéndolo. Como dijo Simon Dolan en la presentación de su libro Liderazgo, Dirección y Coaching por Valores, dirigir personas resulta más complejo que organizar el sistema productivo de cualquier empresa industrial.

Cuando tienes personas a tu cargo, si no dedicas el tiempo necesario a cuidar del equipo, tu responsabilidad puede transformarse en irresponsabilidad tóxica que puede llegar a causar daños irreparables, incluso en uno/a mismo/a.

Seamos claros:

  • Hay muchos jefes/directores/directivos.
  • Muchos de ellos viven ocupados en su beneficio a final de mes y poco preocupados por el resto de lo que les ocupa. Son el ejemplo a evitar. Hay poco que hacer con ellos mientras no cambien su conciencia y su concepción de lo que conocemos como negocios prósperos en toda su amplitud, los que aportan al mundo prosperidad económica, social y ecológica.
  • Algunos de ellos son auténticos líderes por vocación. Son lo que llamo la “clase lidertiva”: directivos-líderes a los que les brillan los ojos cuando hablan de su trabajo y de sus equipos. Son ejemplo a seguir. ¿Algunos nombres?: Jaume Gurt (Infojobs), Xavier Pladevall (Europreven), Idili Lizcano (Alqvimia), José María Torres (Numintec), Antonio Pirretas (Notson acústica). Y la lista sigue…
  • Bastantes de ellos quieren mejorar y convertirse en verdaderos líderes, pero necesitan ayuda y herramientas para lograrlo. Este grupo representa todo el potencial y la esperanza para conseguir dar un vuelco real a la forma de hacer negocios y ganarse la vida que hoy predomina en esta sociedad basada en el capitalismo y la competitividad.

Sé que muchas personas de este último grupo no se atreven a lanzarse y salir del “armario material” para expandir su territorio mental al “universo emocional”, el que verdaderamente rige nuestros deseos de felicidad en esta vida de paso que ahora nos toca vivir. Si te sientes identificado/a con lo que te cuento, te propongo que lo intentes. Y para ello te daré cuatro herramientas prácticas para que puedas ponerte manos a la obra. Tienes poco a perder y mucho a ganar, te lo aseguro. De entrada, si lo haces tal como te propongo lograrás impulsar la motivación, el compromiso y el sentido de pertenencia de los tuyos.

Cuida de tu gente y fortalecerás tu/su compromiso, #motivación y sentido de pertenencia Clic para tuitear

Herramienta #1: el protocolo de acogida

Piensa en el primer día de cualquiera de las empresas en las que hayas trabajado.

¿Te sentiste acompañado/a?

¿Fue tal como te hubiera gustado?

El primer día de trabajo suele ser un momento de ilusión y expectación, pero también de nervios e incertidumbre. Por eso es importante preocuparte especialmente por quienes has elegido para formar parte de tu equipo.

Hay estudios que refrendan que la impresión que nos causa una persona en los primeros cinco minutos de conocerla, condicionará lo pensemos de ella durante los diez años siguientes. En la empresa para tres cuartos de lo mismo.

¿En qué consiste el protocolo de acogida? En establecer un procedimiento a poner en práctica con cada persona que se incorpora a tu equipo/organización.

Su contenido básico debe ser:

  • Asignación de una persona que hará de guía y mentora de la persona recién incorporada. Llevará a cabo la presentación en sociedad, el seguimiento de su evolución y adaptación a su nuevo puesto de trabajo y compañeros/as de camino.
  • Un dosier de bienvenida con información relevante como:
    • El organigrama funcional.
    • Breve historia de la empresa.
    • Principales grupos de interés con los que se relaciona la empresa (clientes, proveedores, gremios, asociaciones) y su política de Responsabilidad Social Empresarial (si no la tiene, al menos indicar qué acciones de voluntariado y de ayuda a la comunidad se realizan).
    • Procedimientos (descripción de tareas) que afectan a su puesto de trabajo.
    • Información legal en materia laboral, de Protección de datos y de Prevención de Riesgos Laborales.
  • Opcional (pero muy recomendable): planificación de espacios de tiempo en otros departamentos relacionados para una mejor comprensión del “para qué” hace su trabajo.

Herramienta #2: el Plan de Formación

No me refiero solo al hecho de ir haciendo cursos, seminarios y talleres durante el año para simplemente aprovechar la formación bonificada oficial. Aunque más vale esto que nada, para mí se queda corto.

Se trata de elaborar un plan de carrera con planificación anual que suponga un verdadero aprovechamiento tanto da las capacidades de la persona como del beneficio que redunda en la empresa.

Propuesta de procedimiento para su puesta en práctica:

  • Definir las áreas competenciales para cada puesto o función.
  • Establecer el presupuesto anual dedicado a formación.
  • Establecer un calendario de solicitudes (último trimestre del año anterior).
  • Asignación del presupuesto por departamentos en base a criterios objetivos (antigüedad, competencias clave, número de formaciones realizadas en periodos anteriores, etc.). Por ejemplo, si se trata de una compañía internacional, seguramente los idiomas serán una competencia clave que dará prioridad a los empleados que lo soliciten.
  • Definir acuerdos de compromiso para formaciones de importes significativos, como por ejemplo, el tiempo mínimo de permanencia en el puesto por cada tramo de formación financiada por la empresa.
  • Aprobar el calendario definitivo de formaciones para cada empleado. Recomiendo dejar un margen o bolsa remanente para propuestas que puedan surgir en el transcurso del año.

Si estás pensando en hacer sesiones prácticas para cohesionar y motivar a tus equipos, para abordar de una forma guiada los problemas que encallan vuestra productividad, escríbeme y te contaré cómo hacerlo a través de mi Training Bonificado, sin coste para ti.

Herramienta #3: Evaluación del rendimiento

Evaluar el desempeño de cada colaborador de la forma más objetiva posible puede resultar más sencillo de lo que parece. Muchos responsables lo evitan porque piensan que es muy difícil justificar, para bien o para mal, el trabajo llevado a cabo por cada uno de los miembros de su equipo y del equipo en su conjunto.

De entrada, el mero hecho de sentarte a hablar con tu gente sobre cómo han ido las cosas, al menos un par de veces al año (una al trimestre sería lo ideal), ya te lo agradecen y valoran. Es como decir: “ahora es nuestro momento, nuestro espacio. Estoy por ti”. Yo lo he puesto en práctica durante muchos años y te aseguro que es una herramienta infalible para tomar el pulso de lo que ocurre a tu alrededor, anticipar/prevenir problemas y ayudar a los demás a hacer mejor su trabajo.

Motivación de equipos by David Quesada

Herramienta #4: El Mapa de Talento

Un mapa de talento lo podemos definir como un almacén de todo el potencial oculto y desplegado que suman todos los miembros de una organización, tanto individual como colectivamente.

Construirlo supone recoger información de cada colaborador en relación a sus expectativas, capacidades, motivaciones, compromiso, etc.

Mi consejo: empieza por medir el nivel de motivación del grupo, para después poder comparar el resultado de este indicador en periodos futuros. ¿Cómo hacerlo? Escríbeme a davidq@david-quesada.com y te explicaré cómo.

 

Estas son las cuatro herramientas poderosas que quería presentarte. ¿Qué te parecen? ¿Has puesto en práctica alguna? Te aseguro que si lo haces vivirás mejor, con menos estrés y los demás te lo agradecerán. Serás más feliz en el trabajo y por tanto también fuera de él, porque si te vas feliz de trabajar, llegas feliz a casa. Es de cajón, ¿verdad?

Si no sabes por dónde empezar, te invito a conocer mis dos programas para directivos y equipos: Coaching & Mentoring ejecutivo y Coaching de equipos. Habrá un antes y un después de probarlo.

¡Hasta la próxima!

 

¿Conoces la melodía de la motivación?

Si te pregunto por tus canciones favoritas, seguro que la mayoría de ellas te evocan algún momento de la vida que ha quedado anclado a esa melodía para siempre en tu mente. La música nos genera todo tipo de estímulos en nuestra inteligencia emocional: amor, nostalgia, alegría, tristeza, temor, optimismo, felicidad…

Si en un instante concreto estamos experimentando una vivencia muy intensa y suena una canción, lo más probable es que todo ello quede sellado y unido de por vida. Quizás lo olvidemos temporalmente (¡ay la dichosa memoria que la echamos tanto a faltar a veces!) pero sigue grabado en nuestro subconsciente para que en cualquier momento vuelva a aflorar.

Recuerdo de pequeño cuando mi padre cerraba todas las luces del comedor y me invitaba a sentarme a su lado para concentrarnos en la música amplificada que salía de su equipo Kenwood importado de Alemania (era su preciado tesoro). A veces era clásica, otras veces moderna, rancheras, tirolesa…

 

Rock & Motivación

A mí la música en varias ocasiones me ha ayudado a superar instantes de bajón y a inyectar grandes dosis de motivación en mi disco duro mental. Más de una vez me he visto en el coche, casi sin darme cuenta, cantando a “grito pelao” alguna de esas canciones que te propulsan al infinito. Seguro que más de uno en un semáforo o en la autopista se partió de la risa al verme en éxtasis. Si así fue, encantado de compartir mi instante de felicidad con alguien anónimo ni que fuera por un instante.

Reconozco que soy más de música disco que clásica, pese a que tengo familia de músicos en Valencia. Como mi prima Guerdi, profesora y máster en musicoterapia, una disciplina que demuestra el poder curativo de la música para mantener, mejorar o restaurar un estado de bienestar en las personas. La inteligencia musical forma parte de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner.

Cada ser humano tiene una combinación única de #inteligencia (Howard Gardner). ¿Conoces la tuya? Clic para tuitear

¡Qué bello sería tener el don de componer música o cantar! Como mi amigo de la infancia Carlos Izaga que posee ambos talentos. Ha compuesto y trabajado con artistas de la talla de Sergio Dalma, Miguel Bosé o Mónica Naranjo. En mis sueños más locos me veo en un escenario de estrella del pop, pero eso ya se hará realidad en mi próxima vida, en esta voy tarde.

Lo más cerca que he estado de tocar un instrumento con una cierta armonía fue en la 1ª Convención de certificados en Coaching por Valores, donde experimenté el poder de unión de la música y el ritmo de la percusión a través de una sorprendente dinámica guiada por el grupo Drum Circle. ¡Sin darnos cuenta empezamos a encadenar un ritmo tras otro!

Actualmente mi vinculación con la música viene a través del coro AMA Blanes, un grupo de personas extraordinarias que le dedican horas y pasión a esto de cantar y con las que he tenido el privilegio de colaborar presentando (porque cantar reconozco que no es lo mío) algunas actuaciones y galas benéficas.

Melodía para impulsar la productividad

No estaba acostumbrado a trabajar en espacios abiertos con hilo musical/Spotify cuando aterricé en la que fue mi última aventura profesional antes de emprender mi proyecto actual. Al principio la música me distraía, sobretodo cuando sonaban temas que me gustaban. Los acababa tatareando en voz baja para evitar ser oído, o eso pensaba hasta que levantaba la vista y veía a todo mi equipo sonriente con la mirada fijada en mí. Con el tiempo he aprendido a trabajar con música de fondo. Es lo más cerca que he estado de poner en practica la capacidad femenina de hacer dos cosas al mismo tiempo, en este caso trabajar y escuchar música, je, je. Pero eso sí, con los decibelios al mínimo. Lo que me resulta imposible es trabajar escuchando música con auriculares. Por cierto, hoy que publico este post es el día mundial de la Mujer… ¡Feliz día a todas!

Mis canciones conscientes para la motivación… ¿te apuntas?

Para acabar, me gustaría compartir contigo algunas canciones que han evocado momentos imborrables en mi vida. Temas que me acompañan siempre y aparecen por sorpresa en mi consciencia en momentos muy concretos.

¡Al mal tiempo buena música! Recuerda tus canciones del alma para impulsar tu #motivación Clic para tuitear

Every Breath You Take (The Police): me transporta a mi adolescencia, a la época del Instituto. Llegué incluso a pegar la letra de este mítico tema en la contraportada de mi carpeta. Aún me pregunto cómo fui capaz… J

Sara (El Último de la Fila): uno de mis grupos favoritos. Me hace recordar un desamor quinceañero. Por aquel entonces escuchaba una y otra vez el álbum que incluye esta canción: “Como la cabeza al sombrero”. La primera estrofa ya dice mucho: “No es que el tiempo lo cure todo, pero puede ayudar. Yo no supe cómo tratarte, no doy para más…”.

Bonito es (Los Sencillos): una canción positiva y motivadora que me tele-transporta a mi época universitaria, de la que guardo muy buenos recuerdos. Allí descubrí a este grupo en un concierto.

Banda sonora de Titanic: fue una película que me impactó y conmovió por su realismo. Quizás porque antes de verla no esperaba mucho de ella, simplemente pensaba ver una nueva versión de la original. Cada vez que escucho la música recuerdo la salida del cine pensando que aquello ocurrió de verdad, que tanta gente murió ahogada y congelada en el mar. Por desgracia hoy en día también muere gente en las aguas, aunque por motivos muy distintos.

Divenire (Ludovico Enaudi) : descubrí a este compositor y su genial álbum “Islands” con la película Intocable, una de mis favoritas. Me lleva a rememorar grandes momentos profesionales en sala con el coaching de equipos junto con Nacho Plans y Coaching por Valores. Es la música de fondo que más utilizo en mis dinámicas.

Counting Stars (OneRepublic): una canción actual que me genera muy buen rollo. Curiosamente no me lleva al pasado sino al futuro. Me imagino cerrando un seminario bailando todos al son de este tema. ¡Sé que algún día lo haré!

¿Y a ti? ¿Qué temas te motivan y te evocan recuerdos grabados a fuego en tu mente? Te invito a que hagas también tu lista. Espero que disfrutes tanto como yo haciéndola.

¡Que no pare la música!

 

 

Capital Humano: 4 Formas de medir su valor intangible

Una empresa es un ente vivo, que por muy mecanizado, informatizado y automatizado que esté, siempre necesita personas de carne y hueso que sean capaces de coordinarse y tomar decisiones, entre ellas las de cómo mecanizar, informatizar y automatizar el negocio.

Una sola persona tomando una sola decisión en un momento concreto ya representa un intangible, o sea, algo que no se puede valorar numéricamente de forma directa. La suma de muchas personas, muchas decisiones y la forma en cómo se interrelacionan, configura uno de los activos intangibles más preciados de cualquier organización que desee prosperar y perdurar en el tiempo: el capital humano.

La empresa además se nutre de otros activos intangibles que también se pueden medir como el valor de la marca, la satisfacción de los clientes, el impacto medio-ambiental, la independencia de los proveedores, la capacidad de innovación, la relación con el entorno social…

La clave está más que en utilizar un método concreto de medición en mantenerlo en el tiempo y de forma regular. Por ejemplo, si decido medir el grado de satisfacción de clientes mediante una encuesta, tanto más importante será llevarla a cabo de manera periódica y con la misma estructura para poder comparar resultados.

Dos grandes expertos en la medición de intangibles son Esteban Sitges, Director de APDO (asociación de la que soy miembro) y Salvador Guasch, economista, humanista y autor del libro Contabilidad Simultánea (2015, Editorial ACCID) que recomiendo a todos aquellos que dedican su empeño como un servidor a unir dos mundos: el económico (resultados, números, cuentas…) y el social-emocional (la conciencia de las personas). Ellos también impulsan el Instituto de Intangibles, un proyecto ilusionante y muy necesario con el que voy a colaborar próximamente. ¡Ya te iré contando porque tiene muy buena pinta!

Esta actividad (la de unir los dos mundos en la empresa) tiene gran futuro porque la brecha existente hoy en día entre ambos hace imprescindible que actuemos ya. A mi formación académica y experiencia profesional en economía y finanzas desde mis inicios allá por los años 90 le faltaba un hermanito, y este nació en mí y ha crecido con fuerza sobretodo en los últimos años: la gestión consciente de personas. Y remarco lo de consciente porque va mucho más allá de gestionar las relaciones laborales y el plan de formación de la plantilla (luego te doy más detalles). Esto te lleva irremediablemente a cruzarte en el camino con personas como Esteban, Salvador y otros compañeros de viaje con los que compartimos proyectos, filosofía profesional y de vida. Algunos de ellos son: Miquel Pino (mentor de empresarios), Ana Bizarro (Equilibrio vital para padres emprendedores), Lluisa Ochoa (Dinero y fiscalidad consciente), Nacho Plans (Coaching de Equipos). La lista sigue. Formamos ese ejercito pacificador que sin duda va a impregnar de conciencia el mundo de los negocios y las organizaciones. ¡Que se preparen los empresarios y directivos inconscientes porque si no se reciclan lo van a tener crudo! ¡Todavía están a tiempo pero que no esperen mucho! Con los políticos no me meto porque es un mundo que por ahora lo doy por perdido.

Volviendo al asunto que nos ocupa, la medición del capital humano, a continuación te propongo una serie de conceptos que nos ayudarán a tangibilizar este preciado valor intangible:

Motivación

Medir la motivación en el trabajo es imprescindible porque ahí está la raíz de la mayoría de los problemas, conflictos y disfunciones en la empresa. Si no estoy motivado no presto atención a lo que hago, me distraigo pensando en otras cosas, no tengo buenas ideas (la creatividad hace las maletas), se me nota en la cara (y en mi actitud), lo sufren los que me rodean (y si soy su responsable…¡están perdidos!). ¿Resultado? No hace falta que te lo cuente, te lo imaginas ¿verdad?. Entonces abordar este aspecto es crucial. No vale mirar para otro lado y tirar de látigo y talonario, pues la motivación no se puede ni forzar ni comprar a largo plazo. Yo utilizo para medirla el Índice Motivacional, un cuestionario de 14 preguntas que aborda todos los aspectos que inciden en la motivación. Si te interesa, escríbeme un email y te lo envío.

Sentido de pertenencia

Va de la mano de la motivación pues ambos son directamente proporcionales. A mayor motivación mayor sentido de pertenencia y viceversa.

Cuando la gente se siente parte importante de su organización son los primeros que hablan bien de ella fuera y recomiendan sus productos y servicios a su entorno. Es lo que conocemos como Internal Branding. Una forma de medirlo sería creando una página corporativa en redes sociales e invitando al personal a interactuar con los seguidores para generar notoriedad.

Solo hablarán de la #empresa al mundo exterior aquellos que se sientan parte de ella. Clic para tuitear

Liderazgo

Medir la capacidad y el estilo de liderazgo tanto de directivos como de mandos intermedios y de candidatos a promocionar es muy conveniente. Dotarles de herramientas para cohesionar a su equipo de manera consciente y auténtica significa ayudarles a hacer bien su trabajo. De lo contrario pueden aparecer síntomas tan indeseables como el estrés o la frustración. En mi plataforma de vídeo-cursos online encontrarás info-productos para potenciar y medir el liderazgo auténtico.

Mapa de Talento

Consiste en elaborar un mapa de capacidades, competencias, personalidad, expectativas y potencial de todos los miembros. A través de entrevistas personales podemos encuadrar a cada colaborador en una matriz de talento del tipo: estrellas (aquellos que quieren y pueden), con potencial (aquellos que quieren pero ahora no pueden), forzados (los que pueden pero no quieren), resignados (los que ni quieren ni pueden).

También es necesario evaluar la capacidad para retener el talento y evitar que se marche o mejor aún, la capacidad para retener la aportación de la gente talentosa cuando decida marcharse. Por ejemplo, si pensamos en un crack del mundo del deporte, cuando decide cambiar de aires el equipo se resentirá menos cuanto más hayan aprendido de él los que se quedan. Aquí entran en juego valores como la humildad y la generosidad de los grandes líderes para compartir su sabiduría y dejar un legado a los que de alguna forma también han contribuido a su éxito.

Hasta aquí las cuatro formas que te propongo para medir el valor intangible del capital humano. Espero que te sean útiles y si ya las has puesto en práctica, ¡cuéntame qué tal te ha ido!

 

¿Qué tienen en común la motivación y la muerte?

Hace tiempo que quería escribir sobre un tema tan delicado e incómodo a priori como es la muerte, de mi experiencia con ella y de su conexión con la motivación. Me he decidido a hacerlo ahora tras caer en mis manos estos días una genial reflexión de la que te hablo al final de este artículo.

La muerte es un término tabú en nuestra cultura occidental. Algo que unimos irremediablemente al dolor, al sufrimiento, a lo indeseado. Cuando hablamos de nuestra propia muerte, de la posibilidad de morir, lo hacemos con la boca pequeña como si el simple hecho de pronunciar la palabra fuera a atraer a los malos espíritus hacia nosotros. ¡Qué mal fario!

Mientras en Occidente la muerte se considera como el final de la vida que es única e irrepetible, en Oriente acepta como un incidente en el camino hacia una experiencia mucho más extraordinaria y profunda. Yo con el tiempo estoy aprendiendo a verlo también así, con espíritu oriental. ¡Es maravilloso cuando lo descubres!

Aprendí esta frase de Raimon Samsó: “La muerte es el mejor invento para vivir la vida intensamente”. Estoy de acuerdo, pero con un cierto matiz. Aquí tenemos la conexión entre estos dos términos, muerte y motivación. Saber que me voy a morir (y cuanto mayor soy más números tengo para que me toque el premio gordo) me puede empujar a vivir la vida con mayor intensidad.

El matiz viene en el hecho que a menudo confundimos la intensidad con la celeridad. Vivimos muy deprisa, atropellados, como si nos fuera la vida terrenal en todo lo que hacemos. El dichoso tiempo que por más que nos empeñemos en estirarlo, se contrae y avanza inexorablemente.

Internet nos ha traído un sinfín de comodidades y ventajas a nuestras vidas, pero también un exceso de información (la “infoxicación”) e impactos emocionales, que si no sabemos digerirlos con calma y control nos pueden acabar pasando factura: estrés, ansiedad, frustración… O la simple percepción de que nunca logramos subir al tren, que nos quedamos en el vagón de cola con miedo a caer y quedar desconectados para siempre. En la Red está el futuro, eso lo tengo claro y apuesto firmemente por ello, pero no debe impedirnos seguir gozando de las relaciones humanas al aire libre con los cinco sentidos.

Llegado este punto, quiero compartir contigo un gran aprendizaje que estoy viviendo actualmente. ¡Vamos a darle la vuelta al calcetín! Es el contrapunto a lo que te acabo de explicar:

Tomar consciencia de que estamos aquí de paso, de que un día u otro voy a morir, quizás dentro de 50 años, dentro de 20, dentro de 10, el año que viene, el mes que viene, la próxima semana, o puede que mañana mismo… lejos de perturbarme me hace sentir una gran paz interior que provoca emociones y sentimientos como los que quiero a compartir aquí contigo:

  • Le quito trascendencia a las cosas negativas que me ocurren. Me digo: “no pasa nada, ¡dentro de 100 años no me voy a acordar de nada!”
  • Disfruto con más intensidad los pequeños placeres: un paseo a la luz del sol, una charla con alguien que disfruta de la vida y de los demás, una tarde jugando con mis hijos, un buen libro que me inspira, un día de lluvia en casa…
  • Me pongo con facilidad en el lugar de otras personas que están sufriendo en la búsqueda de su camino cuando antes me costaba entenderlas.
  • Me doy permiso para expresar lo que siento tal cual cuando antes era más reservado, diplomático y sufría por dentro. Reconozco que todavía lo soy, ¡pero muchísimo menos! O lo que es más importante: lo soy hasta un punto que me permite seguirme queriendo, mantener mi sana autoestima y disfrutar de las relaciones sociales.
  • Cultivo mi conciencia reflexionando sobre todo lo que ocurre a mi alrededor. Para mí es sagrado irme cada día a dormir con la conciencia en paz por haber hecho todo lo que está en mis manos de forma humilde y honesta, entendiendo y asumiendo también mis errores. Estoy aprendiendo a meditar, pero reconozco que todavía me cuesta bastante concentrarme en periodos de más de dos minutos con la mente en blanco. ¡Pero sé que lo conseguiré! Es la forma que más se aproxima a parar el tiempo y oxigenar la mente.

Solo hay algo que me perturba en mi reflexión sobre la vida y la muerte: la tortura. Cuando alguien, sea una persona o las circunstancias, te somete en contra de tu voluntad a seguir en vida bajo unas condiciones infrahumanas.

¿Te has preguntado alguna vez hasta dónde llegaría el límite de tus ganas de vivir esta vida? Un secuestro, una enfermedad degenerativa, una guerra… La reflexión me lleva a pensar sin quererlo en conceptos tabúes como la eutanasia, el suicidio… ¡Uy! ¡Uy! ¡Que me estoy metiendo en camisa de once varas! ¿Y qué pasa si alguien decide quitarse la vida para dejar de sufrir? ¿Qué derecho tenemos a juzgarlo? Total, ¿qué son 20, 30 o 40 años menos de mi mísera vida en la eternidad del universo si no hago daño a nadie? Si pienso que lo que venga después no puede ser peor…

La polémica está servida, lo sé, pero lo voy a dejar aquí, porque esto da para escribir un libro. Prometo volver a hablar de ello algún día. Motivación y suicidio son también dos términos con más en común de lo que podemos pensar. La mente humana, ¡maravilloso y misterioso artilugio!

Para acabar, te propongo un vídeo de Daniel Gabarró en el que hace una serie de reflexiones muy interesantes sobre la muerte.

Espero que hayas disfrutado de este tema como yo escribiendo. Es un post de claros y sombras, pero vamos a quitar hierro al asunto y aplicar la célebre frase de Buda:

El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional (Buda) Clic para tuitear

¿Hasta cuánto dura tu capacidad de sufrimiento? Esto me da una idea para un próximo artículo en el que hablar de nuestro nivel de tolerancia a la frustración. ¡Hasta pronto y feliz vida!

 

Cómo atajar de raíz los problemas

Solucionador de problemas inter-personales:  pienso que debería existir una profesión con este nombre, con su correspondiente carrera universitaria y por supuesto debería ser una de las mejor remuneradas. ¿Estás de acuerdo conmigo?

Resolver (y sobretodo prevenir) conflictos entre personas puede ser más complejo que diseñar un cohete para ir a la luna. La mente humana es uno de los artilugios más sofisticados que deben existir en el Universo. Esta afirmación, lejos de desanimarme me llevó un buen día a meterme de cuatro patas en este maravilloso mundo del coaching, la motivación, el liderazgo y la gestión de personas.

Hace unos días conversaba con un empresario y me afirmaba con un cierto aire de aceptación adobado con una dosis de esperanza: “Las personas tienden a acordarse de las malas experiencias y pasan por alto aquellas situaciones en las que estuviste a su lado para apoyarles en lo personal o profesional. Pero debe haber alguna forma de cambiar esta manera de pensar”. Efectivamente, estoy convencido de que existe una forma y la clave es tan simple (o compleja según lo queramos ver) como un cambio de conciencia. Simple porque el camino es uno y claro, y complejo porque quizás nos lleve a cuestionar nuestras propias creencias, nuestra forma de ver el mundo y a los demás.

Raimon Samsó lo dice meridianamente claro cuando afirma:

Los problemas no existen. Solo hay soluciones incómodas. Raimon Samsó Clic para tuitear

La mente humana puede ser muy perversa y nuestro ego, nuestro lado oscuro, aprovecha el mínimo resquicio para hacerse ver. Solo si trabajamos nuestra inteligencia emocional para pasar a un nivel superior de conciencia podremos acallar y educar nuestra voz ceniza interior, la que lo juzga y lo cuestiona todo, la que llevada al extremo saca lo peor del ser humano: matar, robar, extorsionar, engañar, torturar…

Por cierto, ahora me viene a la memoria el reportaje que vi la semana pasada sobre el colosal trabajo de un grupo de socorristas voluntarios de la ONG Proactiva Open Arms (que se nutre solo de fondos de la sociedad civil) en la isla griega de Lesbos para salvar vidas donde las autoridades del primer mundo evitan actuar. Está en catalán, pero he pedido a TV3 que lo traduzca a otros idiomas porque merece ser visto por cuantas más personas mejor. En él se muestra el contraste de los dos extremos de la condición humana: personas que invierten sus ahorros y arriesgan su vida para salvar de la muerte segura a personas que lo dejan todo por un atisbo de esperanza. Y por otro lado, gente sin escrúpulos que se enriquece a costa de la desesperación de los más desamparados que huyen del sinsentido de la guerra.

Señoras y señores, esto es en esencia lo maravilloso y lo miserable a lo que puede llegar nuestra mente y nuestra (in)consciencia. ¡Bienvenidos al Gran Circo de la Vida! La pregunta es: ¿en qué bando queremos jugar? Y cuando lo hemos decidido, ¿qué hacemos en nuestro día a día para ayudar a nuestro “equipo” a conciencia? Me refiero a que cuando damos cabida a emociones como la rabia, el miedo, la envidia, el rencor… desde luego en ese momento nos tocaría calentar banquillo. Si quiero jugar de titular en el Ejército Pacificador de Buenas Personas tengo que acostumbrarme a regatear, pasar y chutar con valores como el respeto, la empatía, la compasión, el perdón, la humildad, la ética… ¡Son valores para ganar la Champions!

Bien, reconozco que me he calentado un poco y quizás pienses que me estoy desviando del título de este artículo, pero te aseguro que todo lo que te he contado tiene relación con el objetivo de atajar de raíz los problemas interpersonales.

Howard Gardner habla de las inteligencias múltiples: verbal, lógico-matemática, espacial, kinestésica, musical, interpersonal e intrapersonal. Solo las dos primeras tienen que ver con lo que conocemos tradicionalmente como CI (Coeficiente Intelectual). ¡Es un alivio saber que dispongo de otras cinco para llegar a ser una persona inteligente en sentido amplio! Je, je.

Para abordar la solución que te voy a proponer me quiero centrar en las dos últimas inteligencias:

Inteligencia interpersonal
Para comprender a los demás, lo que les mueve, les motiva, sus capacidades para liderar, etc. Aquí entran en juego los valores ético-sociales que nos conectan con los demás como la gratitud, la comprensión o el apoyo.

Inteligencia intrapersonal
Para comprenderse a uno/a mismo/a. Lo que buscamos en la vida, nuestros miedos, nuestras necesidades, lo que nos llena. Los valores que nos mueven en este ámbito son de autodesarrollo como la autoestima, el autocontrol, la diversión o el optimismo.

Entonces a continuación voy a proponerte una serie de pautas basadas en estas dos inteligencias para lograr disolver cualquier tipo de conflicto interpersonal, ya sea en el trabajo o fuera de él:

Pautas basadas en la inteligencia interpersonal:

  • Ponte en el lugar del otro, pero de verdad. Siente lo que él/ella siente, ni que sea por unos segundos. Entiende sus miedos sus inseguridades, sus argumentos, sus razones. Toda persona se basa en un porqué verdadero cuando actúa, incluso un asesino en serie. Conectar con esa motivación nos resuelve un 90% del conflicto. También el negociador tiene que encontrar el porqué verdadero en el secuestrador para agotar todas las posibilidades de acuerdo.
  • No juzgues ni prejuzgues: es uno de los mayores divertimentos de nuestro ego, juzgar a los demás, buscar culpables y poner etiquetas a las primeras de cambio. Si estás por ejemplo ante alguien cabreado, que grita, no des por hecho que él/ella es así siempre. Indaga de nuevo en el porqué. Quizás ha tenido un mal día y lo ha pagado contigo. Ayúdale a rebajar su nivel de crispación mostrándote calmado/a y comprensivo/a. Acepta la situación tal como es pero sin dejarte contagiar por el ruido o la toxicidad.
  • Pregunta mucho: haz preguntas sinceras y directas, ¿cómo te sientes? ¿En qué te puedo ayudar? ¿Cómo te sentirías mejor? Habla de tú a tú para conocer sus pretensiones sin involucrar a terceros que no están presentes. Un ejemplo de malas preguntas lo encontramos en una mítica canción de José Luís Perales: “¿Y cómo es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti?…” Cuando las preguntas correctas serían: ¿Cómo te sentiste tú para llegarte a enamorar de otro? ¿En qué piensas que fallé yo?

 

Pautas basadas en la inteligencia intrapersonal:

  • Toma responsabilidad plena del problema y no responsabilices al otro. Piensa siempre en lo que está en tus manos para resolverlo. En qué debes cambiar o puedes ceder tú. La intransigencia enquista el conflicto mientras que la concesión mutua lo disuelve.
Si responsabilizas a los demás de tus problemas, nunca desaparecerán ¡Toma las riendas! Clic para tuitear

 

  • Utiliza otro prisma: intenta ver el problema desde otro punto de vista, aléjate de él o pide opinión imparcial a otros que no estén implicados. A veces estamos tan metidos e impregnados del conflicto que no nos damos cuenta que formamos parte de él.
  • Preserva tu autoestima como tu mayor tesoro: toda decisión que tomes para resolver un conflicto debe contribuir a mantener tu sana autoestima. De lo contrario, aléjate de él.

Si es con la pareja, déjala
Si es con el trabajo, márchate
Si es con un colaborador, sustitúyelo
Si es con un amigo/a, bórralo de Facebook y WhatsApp (ya me entiendes).

Disculpa si piensas que soy radical, pero… ¡con la autoestima no se juega!

Para acabar, te invito a ver el siguiente vídeo en el que explico cómo abordar conflictos con tu equipo en el trabajo:

 

 

Espero que estas pautas te puedan ser de utilidad. Si las pones en práctica o ya lo has hecho, cuéntame qué tal te ha ido.

Y ya sabes, a partir de ahora cuando te enfrentes a un conflicto, repítete a ti mismo/a:

¿Problemas a mí? ¡Ja!

 

 

5 Habilidades Sociales para el éxito

Vivimos en un mundo interconectado tanto en lo físico como en lo digital. Ya es imposible aislarse como si fuéramos un ermitaño autosuficiente que vive de lo que la naturaleza le ofrece. Ni tal solo las tribus indígenas del Amazonas pueden existir ajenas al llamado “progreso económico”. ¿¿Progreso?? Ja! Lo de progreso lo pongo en duda, ya que seguramente hemos avanzado mucho en lo material pero en cuanto a relaciones sociales yo a este mundo hoy le doy un suspenso.

Pero soy optimista por naturaleza y confío en que el Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas tomará las riendas para darle la vuelta a la tortilla. No queda otra opción que luchar contra las guerras, la codicia, la corrupción, la violencia y las desigualdades sociales con la mayor de las armas de que disponemos: la conciencia. Pero eso sí, bien cultivada. Porque los hay que son plenamente conscientes del daño que hacen. Estos todavía viven en un nivel de conciencia averiado. Y más que culparles y maldecirles, pienso que debemos empezar por preguntarnos en qué medida hemos contribuido todos y cada uno de nosotros a la situación en que estamos.

¿En qué grado eres responsable del mundo en que vives? ¿Qué puedes hacer tú para mejorarlo? Clic para tuitear

Y no se trata de enarbolar la bandera de Juana de Arco. ¡Es mucho más fácil! ¿Cómo?. Puedes empezar por poner en práctica las 5 herramientas de construcción masiva que te propongo a continuación para empezar a transformar a nuestro alrededor el odio en comprensión, la incomunicación en diálogo y el egoísmo en servidumbre.

Practica la oratoria

Superar el miedo escénico para poder hablar en público es uno de los logros que más me han ayudado a transformar mi vida hacia mi ideal. Cuando pasas del miedo paralizante al disfrute permanente al hablar ante un grupo, un nuevo mundo de posibilidades se despliega ante ti. Además el beneficio en mi caso fue doble: logré superar una barrera limitante que me consumía y me hice más fuerte para poder afrontar y superar nuevos retos.

Cualquier excusa para practicar una charla es bienvenida. Porque la práctica es lo que te hace ganar en seguridad y auto-confianza, más que leer 100 libros de comunicación y oratoria.

Aquí van algunos consejos para comunicar de forma asertiva y auténtica:

  • Habla desde el corazón con pasión: no tengas miedo de mostrar tus emociones, es lo que más te conecta con los demás.
  • Crea tu propio estilo: aunque tengas oradores de referencia a los que modelar, imprime también tu sello personal.
  • Practica tus charlas en casa y céntrate en el objetivo previamente definido: ¿qué buscas? ¿entretener, informar, persuadir, sumar seguidores…? El diseño, estructura y puesta en escena deben ser congruentes con lo que pretendes conseguir.
  • Analiza a tus interlocutores o audiencia. ¿Es un grupo homogéneo y especializado o heterogéneo y desconocedor del tema? Adapta el lenguaje a ellos para evitar caras de perplejidad.
  • Utiliza el humor con elegancia: el buen humor engancha, pero ojo con chistes o bromas que a veces nos pueden jugar una mala pasada según como los demás lo perciban por parecer sexistas, racistas, pedantes…
  • Muéstrate cercano/a y accesible: interactúa con los demás e invítalos a participar, ¡es garantía de éxito! Y si además de participar juegan, ¡ya es el no va más! La gamificación lo hace posible.

Valores y Motivación sin límites

Llenar tu vida de cosas que te gustan para vivir permanentemente motivado/a parece de una lógica aplastante, ¿verdad? ¿Entonces por qué no lo hacemos? Si te dejas llevar por las circunstancias, por lo que hacen los demás, por lo que toca… no te darás cuenta y estarás viviendo la vida de otros o para otros, no la tuya propia. La motivación nace de actuar en coherencia con nuestros valores fundamentales. Así de simple. Si sufres, pregúntate a cuál de tus valores estás traicionando. Pero primero tienes que ser consciente de cuáles son tus valores, ¡claro! Te invito a visitar mi escuela online Training Consciente donde aprenderás cómo poner a trabajar tus valores personales y profesionales hacia la vida que deseas.

Conecta personas

Si te conviertes en un conector de personas serás una persona muy valiosa para tu entorno. Pero no lo hagas por los demás, hazlo por ti. Personalmente me resulta muy gratificante cuando puedo contribuir a la expansión de la conciencia de otros poniéndoles en contacto con otras personas afines, un libro con insights poderosos, un curso para el autodesarrollo… ¿Has experimentado alguna vez lo que llamo la emoconexión? Es aquel cosquilleo intenso y breve que te recorre el cuerpo cuando sientes que has conectado con otra persona, que le has facilitado un insight o te agradece algo valioso que le has ayudado a descubrir ¡Cuando lo experimento siento una inmensa gratitud! El hábito de agradecer y estar agradecido por todo me proporciona una gran paz y equilibrio interior. Si no lo has probado te lo recomiendo encarecidamente.

Empatiza con el prójimo

Ponerte en el lugar del otro, entender y aceptar sus miedos, sus reacciones y sus comportamientos por más alejados que estén de nuestros modelos es un claro ejemplo de que estamos comprometidos con establecer vínculos con los demás.

La empatía, rebozada con la escucha activa libre de prejuicios es una combinación emoviral te conduce irremediablemente a la conexión del otro hacia a ti. Para que se produzca la conexión total en ambas direcciones el otro también tendrá que aplicarse la misma fórmula magistral:

(Empatía+Escucha activa+libre de prejuicios) x 2 (en ambos sentidos) = conexión total con el otro Clic para tuitear

Lidera algo

Practica el liderazgo personal en cualquier ámbito de la vida, por insignificante que te pueda parecer: lidera un proyecto, un equipo, una empresa, una asociación, una familia… ¡o tu propia vida! Busca seguidores, compañeros de camino, ilusiónales con tu idea, diseña una estrategia, practica la prueba-error para avanzar… Practicar el liderazgo auténtico alimentará tu autoestima, tu autoconfianza… ¡y los demás te lo agradecerán!. Porque tener un líder como tú merece la pena, ¿cierto?

 

¿Qué te ha parecido mi propuesta? ¡Con esto no hay crisis que se resista!

Si ya practicas estar cinco habilidades sociales de forma habitual, puedes enseñar a otros a utilizarlas. ¡Son armas muy poderosas! Y pasarás a formar parte del Gran Ejército Pacificador de Buenas Personas.

¡Manos a la obra que tenemos trabajo!

 

 

 

 

STAR WARS vs START WORKS: el dilema de emprender

Un buen día, mirando a las estrellas y al espacio sideral decidí encomendarme a todos los Dioses del Universo para emprender un proyecto ilusionante. No fue una decisión que tomara a la ligera, de un día para otro, sino que sin darme cuenta una semilla llevaba tiempo germinando en mi conciencia hasta que brotó.

Todo persona que decide emprender (término que considero aplicable a cualquier persona que decide por si misma crear o impulsar una nueva empresa, negocio, proyecto…) debe saber conjugar sus dos caras de forma óptima: la STAR WARS y la START WORKS. Ninguna de ellas pertenece al lado oscuro, pues ambas te suministran la fuerza por igual.  Una buena combinación de las dos y un puñado de buenas preguntas te lleva irremediablemente al éxito, solo es cuestión de tiempo.

Me explico…

El soñador STAR WARS

Es la parte del emprendedor que está enamorada de una idea, de un sueño. Mira a las estrellas y se imagina cómo será su futuro cuando contagie su enamoramiento al resto de la humanidad. Está flotando en el espacio inmune a cualquier guerra intergaláctica pues siente que su nave es indestructible. Que guaaaaay!!… Pero cuidado!! El amor incontrolado puede llevarte a perder el rumbo, la perspectiva de las cosas, la lógica…

Para hacer bajar a la tierra a tu parte STAR WARS debes hacerte preguntas como estas:

¿He validado mi idea? ¿Soluciona algún problema? ¿Existe algo parecido?

Es muy recomendable, imprescindible diría yo, contrastar tu gran idea con otras personas de tu entorno, de tu confianza, a los que consideres tus mentores. Ellos seguramente te darán un punto de vista distinto, pero tampoco dejes que coarten tu ilusión. Tómalo como nuevas opciones, posibilidades de avanzar o detectar obstáculos cuando sean críticos con tu idea. Evidentemente, la última palabra la tienes tú. Eso que nadie lo ponga en duda!

El pragmático START WORKS

Es la parte de ti que se pregunta si podrás vivir de esta idea, si dispones de sustento para aguantar los duros inicios, si albergas la motivación suficiente, si vale la pena arriesgarse y dejar perder lo que ahora tienes (el coste de oportunidad)…

Aquí viene cuando realmente te conviertes en emprendedor: cuando te empiezas a hacer preguntas para ponerte en acción:

¿Qué recursos necesito para ponerme en marcha (dinero, tiempo, infraestructura, contactos…)? ¿Dispongo de la capacidad de liderazgo suficiente? ¿Cuál es mi plan de negocio para llevarlo a la práctica? En esta última cuestión te recomiendo que utilices el modelo Canvas, que supera el tradicional Business Plan o Plan de Empresa.

STAR WARS y START WORKS ejemplifican en el fondo las dos partes principales de nuestro cerebro, la emocional y la racional. La clave está en el puente que tendemos entre las dos. Más que un puente, hace falta una autopista de ida y vuelta constante. Si lo ves una montaña, no te preocupes que esto se entrena. Doy fe de ello!!

¿Qué es lo verdaderamente importante? No me cansaré de repetirlo: la conciencia. La clave reside en ser consciente de nuestros pensamientos, de aquellos que nos bloquean o limitan y de los que nos impulsan y nos dan la fuerza para ganar la batalla al lado oscuro.

Tu conciencia es tu mejor aliado para lograr la vida en plenitud que deseas Clic para tuitear

Nuestra mente puede vivir en una permanente guerra intergaláctica de infinitos impulsos que nos llegan de todas partes, y por desgracia muchos tienen forma de Dark Vader. Entonces hay que aprender a transformar la oscuridad en energía positiva. Al fin y al cabo, la energía negativa es energía, no? Pues venga, a transformarla! Para ello nos ayudamos de la conciencia y de relativizar lo que ocurre a nuestro alrededor. Objetivo: formar nuestro sistema de creencias positivas.

Para acabar, en la siguiente infografía te pongo algunos ejemplos. Que la Fuerza te acompañe !!